Portada ¡HOLA! 25 marzo 2009:
"CARMEN MARTÍNEZ-BORDIU RELATA SU FASCINANTE AVENTURA ENTRE LOS GORILAS DE UGANDA"
No hay suspense alguno: me la he comprado. Procedo al análisis:
En una extraordinaria narración en primera persona, Carmen cuenta que su querencia por los primates comenzó cuando vio "Gorilas en la niebla" y se dijo a sí misma: "Esto lo tengo que hacer". Menos mal que no vio "Viernes 13", porque si en lugar de imitar a la doctora Dian Fossey le da por seguir los pasos de Jason, ni les cuento la de bajas que hubiera habido en la aristocracia española.
Carmen expresa su desilusión por no encontrar tigres ni leopardos nada más llegar al parque de Murchinson Falls. ¿Querría que le pusieran los tigres en el parque como a su abuelo los atunes? Y nos ilustra sus incursiones por la selva con un estilismo de los saldos de Coronel Tapioca. Se nota que no ha ido con ella Naty Abascal; en ese caso el reportaje hubiera sido tipo "Memorias de África" revisitado, con salacot y unos cómodos Louis Vuitton de 15 cm. forrados de piel de leopardo para colgarse por las lianas. Que Naty ya tiene experiencia a la hora de posar con animales salvajes.
Carmen, indómita, escala hasta lo más alto de las cataratas Murchinson, se topa con una comunidad de pigmeos y corre aventuras mil hasta que localiza a la familia de gorilas que va rastreando (no me la imagino oliendo las cacas que halla por el camino en su búsqueda gorilácea, pero ¡qué sé yo de rastrear por la selva!). Tras su fascinante encuentro con un macho dominante llamado "Espalda Plateada" (jurl, jurl) y su pena infinita al verlo marchar, Carmen nos proporciona la Ficha del gorila. No, no la ha sacado de Wikipedia; es fruto de las observaciones recogidas por la propia Carmen tras observar a los gorilas durante menos de una hora, porque se nota claramente que vuelca sus experiencias personales: entre dichas anotaciones podemos leer que los gorilas "forman pequeños harenes liderados por un único macho maduro... siempre que a una pareja establecida se le unan otras hembras adultas, la secuencia de llegada la determinará el orden jerárquico femenino". Y he ahí el claro paralelismo entre la vida de los gorilas y la de Carmen, ya que cuando se casó con Jean-Mari Rossi ("¿Cabeza Plateada"?), la ex del anticuario, Carmen y la novia de Rossi de entonces vivían en el mismo edificio. Eso sí que es un macho dominante y no Jesulín, que no consigue poner de acuerdo a la Campa, la Esteban y a su madre.
Al final del reportaje Carmen, exhausta y feliz, consigue su certificado de haber rastreado gorilas en Uganda. No sabía yo que daban un certificado por eso, pero mira, ya tiene dos, ése y el de la EGB. ¿O sólo tiene uno?
miércoles, 18 de marzo de 2009
lunes, 2 de marzo de 2009
Recession
Que no cunda el pánico. Usted no es una cutre porque este año lleve la ropa de la temporada pasada ni por estar tiñéndose en casa con tinte Carrefour (¿alguien me puede explicar lo del color "violín"? Es más raro aún que el "rosa palo"). No. Según el XL SEMANAL usted es "recessionista", el nuevo palabro mezcla de "fashionismo" y "recession" que se han inventado los popes de las revistas de moda para que esta crisis nos pese menos en nuestra maltrecha alma de consumidora. Y se han quedao descansando. Ya lo había dicho Josie Supermodelo: "Hay que rebuscar en la charity". Proféticas palabras.
Por su parte la edición online del Times nos propone 50 maneras de ser recessionista: desde sustituir al entrenador personal por bailar en las discos hasta hacerse una ruta de perfumerías pidiendo muestras en lugar de comprar cremas. Vamos, lo que lleva haciendo servidora toda la vida. Así que aquí van otras cuantas tonterías para ayudarles a pasar por este valle de lágrimas. Rosa Palo Servicio Público.
Lo last de lo last son las Swap Party, fiestas organizadas para intercambiar ropa con las amigas. Es decir, lo de pedirle ropa a tu hermana pero con nombre en inglés y música de Pizzicato Five de fondo. Estupendo. Sólo algunas cuestiones a considerar: asegúrese de que sus amigas tienen más o menos la misma talla que usted (si ellas se conocieron antes en un centro de anoréxicas, mejor no las llame: se deprimirá), y no confunda el swap party con un tupper-sex, porque una cosa es intercambiar una camiseta y otra el conejito rampante de Sexo en Nueva York. Tampoco están permitidas las medias con carreras ni los calcetines con tomates, no me sea usted cutre: lo que no quiera para usted no lo quiera para las demás, incluidos los ex-novios. ¡Ay, ya estoy viendo a la princesa Letizia y a Mary Donaldson organizando una swap party en La Zarzuela para intercambiarse las tiaras! Seguro que Peñafiel se muere de envidia.
Rebuscar en los puestos del mercadillo y probarse los pantalones en la parte de atrás de la furgoneta de un vendedor ambulante (ay, papa, la fragoneta) es lo más cool, lo más trendy y lo más chic. Las coolhunter al oir "Nenaaaaa, tres bragas 5 euros!!!!" se vuelven locas de remate.
En lugar de comprar ropa nueva vaya a las tiendas de segunda mano: la tintorería para poder ponerse ese vestido vintage tan monísimo sin que le provoque psoriasis le costará el triple de lo que ha pagado por él, pero qué más da si se habrá convertido de golpe en una recessionista de tomo y lomo.
Bórrese de Círculo de Lectores y vaya a la biblioteca pública más cercana. Es cierto que cuando le llegue al fin el turno de leer la última novedad editorial, el libro se habrá convertido en un clásico, pero ¡qué más da! Y pida prestados libros a los amigos. Eso sí, los suyos nunca, jamás los preste.
Siga el ejemplo de las grandes: no vaya a la peluquería como Tita ni a la depiladora como Isa P. Confeccione su propia ropa y cósase una túnica faletera con unas cortinas antiguas. Consuma producto nacional mientras lucha contra la explotación infantil de las grandes marcas de ropa deportiva: sustituya sus Adidas Classic por La Tórtola. Y si tiene amigos que fuman, deje de comprar tabaco. No, no he dicho que deje de fumar, sino de comprar tabaco.
Abandone el consumismo y apueste por el comunismo, los grandes hipermercados ya lo están haciendo. ¿Que no? Intente encontrar una marca en Mercadona que no sea Hacendado. Sí, es probable que piense que un supermercado albanés en plena guerra fría tenía más surtido, pero yo creo que es que al fin el minimalismo ha llegado al gran público: lineales de supermercado más blancos que el interior del museo de Arte de Bregenz y música de Philip Glass por los altavoces. Y déjese llevar por los especialistas en naming: la nueva marca blanca de El Corte Inglés se llama "Aliada". ¿No es divino?
Y, por favor, no salga a comer de restaurantes, que sale por un congo. Lo más de lo más es llevarse la comida en un tupper. EL PAÍS de esta semana nos ayuda con sugerencias como "Ensalada de habas, tirabeques y jamón con salsa de mostaza". Cómodo y fácil de preparar, porque pelar las habas, escaldarlas en agua hirviendo, refrescarlas en agua con hielo y quitarles la piel es lo más rápido del mundo.
Utilice el transporte público y hágase camarada de los autobuseros, ese gremio escogido de entre los más simpáticos del género humano. Parece que la selección de personal la haya hecho Jesús Bonilla después de pasar por un tracto rectal.
Así que con este panorama no me extraña que quiera retirarse Anna Wintour, editora del Vogue americano de toda la vida de Dios. Líos aparte, estoy convencida de que, en el fondo, Anna no está dispuesta a pasar por el recessionismo, porque Anna ha sido de gastar mucho y no la veo yo rebuscando en los montones de los puestos del mercadillo. Por cierto, si quiere evitar que la Wintour abandone el Vogue, apóyela comprando una de las camisetas de Chris Sauvé a 65 $ la gilipollez. Piense que es una inversión; siempre podrá llevarla a su próxima swap party.
En definitiva, lo mejor que puede hacer es leer este blog. Compruebe cuánto se ahorra en revistas. Ah, y si en su ciudad hay un festival de cine donde proyectan pelis gratis, vaya, vaya. De nada.
Por su parte la edición online del Times nos propone 50 maneras de ser recessionista: desde sustituir al entrenador personal por bailar en las discos hasta hacerse una ruta de perfumerías pidiendo muestras en lugar de comprar cremas. Vamos, lo que lleva haciendo servidora toda la vida. Así que aquí van otras cuantas tonterías para ayudarles a pasar por este valle de lágrimas. Rosa Palo Servicio Público.
Lo last de lo last son las Swap Party, fiestas organizadas para intercambiar ropa con las amigas. Es decir, lo de pedirle ropa a tu hermana pero con nombre en inglés y música de Pizzicato Five de fondo. Estupendo. Sólo algunas cuestiones a considerar: asegúrese de que sus amigas tienen más o menos la misma talla que usted (si ellas se conocieron antes en un centro de anoréxicas, mejor no las llame: se deprimirá), y no confunda el swap party con un tupper-sex, porque una cosa es intercambiar una camiseta y otra el conejito rampante de Sexo en Nueva York. Tampoco están permitidas las medias con carreras ni los calcetines con tomates, no me sea usted cutre: lo que no quiera para usted no lo quiera para las demás, incluidos los ex-novios. ¡Ay, ya estoy viendo a la princesa Letizia y a Mary Donaldson organizando una swap party en La Zarzuela para intercambiarse las tiaras! Seguro que Peñafiel se muere de envidia.
Rebuscar en los puestos del mercadillo y probarse los pantalones en la parte de atrás de la furgoneta de un vendedor ambulante (ay, papa, la fragoneta) es lo más cool, lo más trendy y lo más chic. Las coolhunter al oir "Nenaaaaa, tres bragas 5 euros!!!!" se vuelven locas de remate.
En lugar de comprar ropa nueva vaya a las tiendas de segunda mano: la tintorería para poder ponerse ese vestido vintage tan monísimo sin que le provoque psoriasis le costará el triple de lo que ha pagado por él, pero qué más da si se habrá convertido de golpe en una recessionista de tomo y lomo.
Bórrese de Círculo de Lectores y vaya a la biblioteca pública más cercana. Es cierto que cuando le llegue al fin el turno de leer la última novedad editorial, el libro se habrá convertido en un clásico, pero ¡qué más da! Y pida prestados libros a los amigos. Eso sí, los suyos nunca, jamás los preste.
Siga el ejemplo de las grandes: no vaya a la peluquería como Tita ni a la depiladora como Isa P. Confeccione su propia ropa y cósase una túnica faletera con unas cortinas antiguas. Consuma producto nacional mientras lucha contra la explotación infantil de las grandes marcas de ropa deportiva: sustituya sus Adidas Classic por La Tórtola. Y si tiene amigos que fuman, deje de comprar tabaco. No, no he dicho que deje de fumar, sino de comprar tabaco.
Abandone el consumismo y apueste por el comunismo, los grandes hipermercados ya lo están haciendo. ¿Que no? Intente encontrar una marca en Mercadona que no sea Hacendado. Sí, es probable que piense que un supermercado albanés en plena guerra fría tenía más surtido, pero yo creo que es que al fin el minimalismo ha llegado al gran público: lineales de supermercado más blancos que el interior del museo de Arte de Bregenz y música de Philip Glass por los altavoces. Y déjese llevar por los especialistas en naming: la nueva marca blanca de El Corte Inglés se llama "Aliada". ¿No es divino?
Y, por favor, no salga a comer de restaurantes, que sale por un congo. Lo más de lo más es llevarse la comida en un tupper. EL PAÍS de esta semana nos ayuda con sugerencias como "Ensalada de habas, tirabeques y jamón con salsa de mostaza". Cómodo y fácil de preparar, porque pelar las habas, escaldarlas en agua hirviendo, refrescarlas en agua con hielo y quitarles la piel es lo más rápido del mundo.
Utilice el transporte público y hágase camarada de los autobuseros, ese gremio escogido de entre los más simpáticos del género humano. Parece que la selección de personal la haya hecho Jesús Bonilla después de pasar por un tracto rectal.
Así que con este panorama no me extraña que quiera retirarse Anna Wintour, editora del Vogue americano de toda la vida de Dios. Líos aparte, estoy convencida de que, en el fondo, Anna no está dispuesta a pasar por el recessionismo, porque Anna ha sido de gastar mucho y no la veo yo rebuscando en los montones de los puestos del mercadillo. Por cierto, si quiere evitar que la Wintour abandone el Vogue, apóyela comprando una de las camisetas de Chris Sauvé a 65 $ la gilipollez. Piense que es una inversión; siempre podrá llevarla a su próxima swap party.
En definitiva, lo mejor que puede hacer es leer este blog. Compruebe cuánto se ahorra en revistas. Ah, y si en su ciudad hay un festival de cine donde proyectan pelis gratis, vaya, vaya. De nada.
jueves, 12 de febrero de 2009
Ciao, bambino
Hasta ahora creía que sólo existían dos formas mega cutres de cortar con alguien: una vía fax, la que utilizó Daniel Day-Lewis cuando mandó a tomar viento a Isabelle Adjani, y otra vía SMS, la que usó un cenutrio impresentable para dejar la relación con una amiga mía. Pero resulta que hay una tercera vía: la exclusiva de ¡HOLA! Tal cual. Isa P. aparece en la portada refugiada en su abrigo de pieles ("después de matar un lobo", comentan en SLQH) declarando que su relación con Julián ha terminado.
Por supuesto Isa P. le cuenta la dolorosa ruptura a su amiguísima Chelo G., que advierte al final del reportaje que "la voz de Isabel se ha quebrado en diversos momentos de la entrevista". No me extraña; si a mí me pagaran el pastizal que se ha llevado ella también se me quebraría la voz, pero de los gritos de alegría. Y es que todo reduce a una cuestión de patrocinio: al cenutrio que ha plantado a mi amiga lo patrocina Movistar, y a Isa P. el ¡HOLA!
Isa P. posa como una modelo de peluquería: con un recogido descuidado, con una coleta tirante, con el pelo suelto y con la melena al lado en un rollo Morgan Fairchild en "Flamingo Road" (si la tonadillera se ha dado cuenta de la rabiosa vuelta de los 80, hay que buscar otra cosa, amigas). "Ay, si es que con esta melena tan presiosa que tienes se te puede haser de tó". "Grasias, maricón", dice Isa P. (según dijo María Jiménez todos lo que peinan, maquillan o visten a las folclóricas son maricones). Isa P. se deja maquillar por su Juan Pedro y se va a un hotel de Oropesa a hacerse las fotos. En cambio, el borrico del mensaje lo habrá enviado desde el sofá de su casa con la camiseta oliendo a hamburguesa mientras veía "Escenas de matrimonio" (su placer culpable, que diría Rosa Belmonte). Y es que todavía hay clases: la baja y la bajísima.
Isa P. concede una E.E.E.: una Excepcional Entrevista Exclusiva. Y nos cuenta (se lo cuenta a Chelo G., pero es que Chelo no sabe guardar un secreto, qué le vamos a hacer) que Julián nunca le dio su sitio y que ella le ha dado mucho más de lo que ha recibido, que se entregó completamente y que se siente decepcionada y engañada. Vuelve la víctima. Pero no vean lo lista que es la víctima: se quita el muerto de encima y se lo lleva crudo.
Ya saben, cuando quieran dejar a alguien no manden un SMS a "DEC" diciendo "Q T DEN X SACO, MANOLO". Ni lo escriban con tinta que se ilumina en la oscuridad al estilo de "Mujeres de Manhattan" (mi placer culpable, pero es que sale Andrew Macarthy). Ni se vayan a la hoja parroquial a negociar con el cura una portada como Dios manda. Hablen con ¡HOLA! y comiencen a rehacer su vida con unos cuantos milones más en el banco. Parece que no, pero ayuda.
Por supuesto Isa P. le cuenta la dolorosa ruptura a su amiguísima Chelo G., que advierte al final del reportaje que "la voz de Isabel se ha quebrado en diversos momentos de la entrevista". No me extraña; si a mí me pagaran el pastizal que se ha llevado ella también se me quebraría la voz, pero de los gritos de alegría. Y es que todo reduce a una cuestión de patrocinio: al cenutrio que ha plantado a mi amiga lo patrocina Movistar, y a Isa P. el ¡HOLA!
Isa P. posa como una modelo de peluquería: con un recogido descuidado, con una coleta tirante, con el pelo suelto y con la melena al lado en un rollo Morgan Fairchild en "Flamingo Road" (si la tonadillera se ha dado cuenta de la rabiosa vuelta de los 80, hay que buscar otra cosa, amigas). "Ay, si es que con esta melena tan presiosa que tienes se te puede haser de tó". "Grasias, maricón", dice Isa P. (según dijo María Jiménez todos lo que peinan, maquillan o visten a las folclóricas son maricones). Isa P. se deja maquillar por su Juan Pedro y se va a un hotel de Oropesa a hacerse las fotos. En cambio, el borrico del mensaje lo habrá enviado desde el sofá de su casa con la camiseta oliendo a hamburguesa mientras veía "Escenas de matrimonio" (su placer culpable, que diría Rosa Belmonte). Y es que todavía hay clases: la baja y la bajísima.
Isa P. concede una E.E.E.: una Excepcional Entrevista Exclusiva. Y nos cuenta (se lo cuenta a Chelo G., pero es que Chelo no sabe guardar un secreto, qué le vamos a hacer) que Julián nunca le dio su sitio y que ella le ha dado mucho más de lo que ha recibido, que se entregó completamente y que se siente decepcionada y engañada. Vuelve la víctima. Pero no vean lo lista que es la víctima: se quita el muerto de encima y se lo lleva crudo.
Ya saben, cuando quieran dejar a alguien no manden un SMS a "DEC" diciendo "Q T DEN X SACO, MANOLO". Ni lo escriban con tinta que se ilumina en la oscuridad al estilo de "Mujeres de Manhattan" (mi placer culpable, pero es que sale Andrew Macarthy). Ni se vayan a la hoja parroquial a negociar con el cura una portada como Dios manda. Hablen con ¡HOLA! y comiencen a rehacer su vida con unos cuantos milones más en el banco. Parece que no, pero ayuda.
lunes, 2 de febrero de 2009
Perder un Goya
¿Saben cómo empezar una gala con emoción y suspense? Coloquen a Carmen Machi ante unas escaleras rojas rojísimas y, sobre todo, largas larguísimas. "¡Ay, que se mata!", me dije yo pa mi misma. Pero no. La Machi bajó las escaleras estupendamente, y en cuanto dejé de verla como protagonista del capítulo "Aída va de boda" (los vestidos de Caprile ayudaban bastante) disfruté de lo lindo. Que sí, que la Sardá será más elegante, pero la Machi es mucha Machi.
Y si a un comienzo con suspense le añadimos un toque sexy, pues ya tenemos un buen inicio de gala. Puntualización: con el toque sexy no me refiero a los besos que se dio la Machi con Coronado y con Santi Millán, sino al beso que le dio Millán a Coronado, claro.
Disfruté menos del Albacete Power. Sé que los chicos de "Muchachada Nui" son súper súper modelnos, pero yo más que súper soy trouper y cada día me hacen menos gracia. Lo mejor, Joaquín Reyes como El Hombre Elástico. Y Corbacho con ese traje inenarrable de Custo ("con estampado de fondo de piscina") pero con mucho arte.
Las escaleras dieron mucho de sí, porque mucha gala y mucho vestidón pero andar con zapatos imposibles y vestido de cola sin dejarse la piel en el pellejo, que dijo la otra, está al alcance de unas pocas. Paz Vega con sus 4 meses de embarazo liados en un Hannibal Laguna y unos tacones más finos que las cejas de Gloria Swanson volvió a crear otro momento de enorme suspense (por cierto, viendo los vestidos que hace Laguna en los últimos años cuesta creer que fuera el modista de cabecera de Norma Duval. Lo que ha aprendido este chico).
Y una alegría autonómico-cultural, que buena falta nos hacen: el Goya a Roque Baños por la banda sonora de "Los crímenes de Oxford". Es el tercer Goya que obtiene el jumillano, que hizo promoción de su tierra y de su vino en el discurso de agradecimiento.
Goya de Honor a Jesús Franco, que para mí ha sido siempre Jess Franco, pero vale. Si llegan a esperar un poco más en lugar salir en silla de ruedas sale en ataúd. Eso sí, seguro que en un acto de auto homenaje se hubiera levantado y le hubiera chupado la sangre a todas las actrices presentes. Jesús Franco es todo un personaje que ha vivido como ha rodado: un amigo compartió piso con él en Benidorm y da fe de ello (si saben de qué van sus pelis ya se imaginan por dónde van los tiros).
Premios en el sector Hollywood: si hay que ir se va, pero ir pa ná... pues eso fue lo que pensaron los académicos, así que premiaron tanto a Penélope como a Benicio del Toro. Penélope recogió el Goya con emoción contenida y Benicio con un aire de "Amparo, me he fumao un porro", pero se le perdona todo. La Verdú (la incluyo en el sector Hollywood porque acaba de rodar con Coppola), premio a la más expresiva: video de comunicación telefónica entre ella y la Machi ("ahora voy, que acabo de terminar la función", "vente en chándal, que aquí vamos todos de trapillo", le dijo la Machi), susto cuando Manuela Velasco salió al estilo "Rec" con zombis incluidos, manitas con su esposo y lágrimas tras ver a las gentes del cine desaparecidas este año.
Y lo más alucinante de la noche: nominan al Langui, minusválido físico, en las categorías de Mejor Canción Original y Mejor Actor Revelación. El hombre gana en las dos ¡y no hay rampa para subir al escenario! Posteriormente el portavoz de la Academia ha manifestado que le ofrecieron al Langui la posibilidad de instalar una rampa pero que él la rechazó. A saber. Lo cierto es que la peli del Langui ("El truco del manco") hizo pleno (tres premios de tres nominaciones) con su director, Santiago Zannou, emocionadísimo y con el padre del director aún más emocionado ("un hombre que llegó solo y sigue solo" dijo Zannou; no sé si se habrá peleado con la parienta), porque cada vez que le enfocaban las cámaras se ponía de pie y saludaba al respetable.
El mismo misterio que rodea a la rampa también atañe al caso del Goya roto: ¿se rompió de verdad o fue un gag? Más misterios para Jessica Fletcher.
Y lo demás, ya lo saben: premios para "Camino" de Javier Fesser (5 de 6, si no me equivoco), decepción para "Los girasoles ciegos" y "Sólo quiero caminar" (1 premio cada una) y tres para "Los crímenes de Oxford".
Post Goya: al hijo de Jordi Solé Tura, Ganador del Goya al Mejor Documental por "Bucarest. La memoria perdida" (título premonitorio donde los haya) se le perdió el Goya en la fiesta que organizó el equipo de "Los crímenes de Oxford" tras la gala. Mira que es mala suerte ganar un Goya para luego perderlo; para eso mejor lo pierdes de entrada. Albert Solé lo dejó en el guardarropa y cuando fue a retirarlo "la chica del ropero le había dado la escultura a un chico con gafas". A mí que me registren. ¿Para qué quiero un Goya si ya tengo un Oscar?
Post Post: añado un nuevo link en la barra de la izquierda, el del blog de Antonio A. Martínez, director de cine que está preparando su próximo corto, "Cancerbero". Antonio nos ha prometido información detallada sobre el rodaje. Por cierto, Carmona, también es fan de "Carnivàle"
Y si a un comienzo con suspense le añadimos un toque sexy, pues ya tenemos un buen inicio de gala. Puntualización: con el toque sexy no me refiero a los besos que se dio la Machi con Coronado y con Santi Millán, sino al beso que le dio Millán a Coronado, claro.
Disfruté menos del Albacete Power. Sé que los chicos de "Muchachada Nui" son súper súper modelnos, pero yo más que súper soy trouper y cada día me hacen menos gracia. Lo mejor, Joaquín Reyes como El Hombre Elástico. Y Corbacho con ese traje inenarrable de Custo ("con estampado de fondo de piscina") pero con mucho arte.
Las escaleras dieron mucho de sí, porque mucha gala y mucho vestidón pero andar con zapatos imposibles y vestido de cola sin dejarse la piel en el pellejo, que dijo la otra, está al alcance de unas pocas. Paz Vega con sus 4 meses de embarazo liados en un Hannibal Laguna y unos tacones más finos que las cejas de Gloria Swanson volvió a crear otro momento de enorme suspense (por cierto, viendo los vestidos que hace Laguna en los últimos años cuesta creer que fuera el modista de cabecera de Norma Duval. Lo que ha aprendido este chico).
Y una alegría autonómico-cultural, que buena falta nos hacen: el Goya a Roque Baños por la banda sonora de "Los crímenes de Oxford". Es el tercer Goya que obtiene el jumillano, que hizo promoción de su tierra y de su vino en el discurso de agradecimiento.
Goya de Honor a Jesús Franco, que para mí ha sido siempre Jess Franco, pero vale. Si llegan a esperar un poco más en lugar salir en silla de ruedas sale en ataúd. Eso sí, seguro que en un acto de auto homenaje se hubiera levantado y le hubiera chupado la sangre a todas las actrices presentes. Jesús Franco es todo un personaje que ha vivido como ha rodado: un amigo compartió piso con él en Benidorm y da fe de ello (si saben de qué van sus pelis ya se imaginan por dónde van los tiros).
Premios en el sector Hollywood: si hay que ir se va, pero ir pa ná... pues eso fue lo que pensaron los académicos, así que premiaron tanto a Penélope como a Benicio del Toro. Penélope recogió el Goya con emoción contenida y Benicio con un aire de "Amparo, me he fumao un porro", pero se le perdona todo. La Verdú (la incluyo en el sector Hollywood porque acaba de rodar con Coppola), premio a la más expresiva: video de comunicación telefónica entre ella y la Machi ("ahora voy, que acabo de terminar la función", "vente en chándal, que aquí vamos todos de trapillo", le dijo la Machi), susto cuando Manuela Velasco salió al estilo "Rec" con zombis incluidos, manitas con su esposo y lágrimas tras ver a las gentes del cine desaparecidas este año.
Y lo más alucinante de la noche: nominan al Langui, minusválido físico, en las categorías de Mejor Canción Original y Mejor Actor Revelación. El hombre gana en las dos ¡y no hay rampa para subir al escenario! Posteriormente el portavoz de la Academia ha manifestado que le ofrecieron al Langui la posibilidad de instalar una rampa pero que él la rechazó. A saber. Lo cierto es que la peli del Langui ("El truco del manco") hizo pleno (tres premios de tres nominaciones) con su director, Santiago Zannou, emocionadísimo y con el padre del director aún más emocionado ("un hombre que llegó solo y sigue solo" dijo Zannou; no sé si se habrá peleado con la parienta), porque cada vez que le enfocaban las cámaras se ponía de pie y saludaba al respetable.
El mismo misterio que rodea a la rampa también atañe al caso del Goya roto: ¿se rompió de verdad o fue un gag? Más misterios para Jessica Fletcher.
Y lo demás, ya lo saben: premios para "Camino" de Javier Fesser (5 de 6, si no me equivoco), decepción para "Los girasoles ciegos" y "Sólo quiero caminar" (1 premio cada una) y tres para "Los crímenes de Oxford".
Post Goya: al hijo de Jordi Solé Tura, Ganador del Goya al Mejor Documental por "Bucarest. La memoria perdida" (título premonitorio donde los haya) se le perdió el Goya en la fiesta que organizó el equipo de "Los crímenes de Oxford" tras la gala. Mira que es mala suerte ganar un Goya para luego perderlo; para eso mejor lo pierdes de entrada. Albert Solé lo dejó en el guardarropa y cuando fue a retirarlo "la chica del ropero le había dado la escultura a un chico con gafas". A mí que me registren. ¿Para qué quiero un Goya si ya tengo un Oscar?
Post Post: añado un nuevo link en la barra de la izquierda, el del blog de Antonio A. Martínez, director de cine que está preparando su próximo corto, "Cancerbero". Antonio nos ha prometido información detallada sobre el rodaje. Por cierto, Carmona, también es fan de "Carnivàle"
jueves, 29 de enero de 2009
Tradición y plagio
Si todo lo que no es tradición es plagio, explíquenme lo de anoche en Tele 5: si ustedes no han visto "Damages" ("Daños y prejuicios") en Canal + no tendrían problema alguno con el estreno de "Acusados" (Tele 5). Pero si han tenido la suerte de ver la primera temporada de la serie norteamericana, ayer se quedarían tan ojipláticos como yo. Sustituyan a la jueza Blanca Portillo por la abogada Glenn Close, al millonario malísimo José Coronado por el millonario malísimo Ted Dawson, al joven secretario judicial por una joven abogada, a la novia del secretario judicial por el novio de la joven abogada y tendrán un calco, tal cual, de "Damages". Personajes, escenas, argumentos copiados íntegramente de la otra serie. ¿Tradición o plagio?
También es tradición que las misses salgan con toreros o deportistas. Elizabeth Reyes está "conociendo" a Fran Rivera, y nos lo cuentan en SEMANA bajo el titular "Le gustan triunfadores y deportistas" (qué raro, seguro que a usted, como a mí, nos gustan los deshechos sociales, feos y con halitosis). Lo extraordinario, lo rompedor, lo liberador sería que Elizabeth saliera con un albañil en paro y yo con un jugador del Real Madrid. Pero eso no sería tradicional.
Otra costumbre muy española es que se muera el patriarca de la familia y los herederos se peleen por lo que ha dejado, como los leones del Serengeti. Después de ver cómo tras la desaparición de la matriarca Rocío (Jurado) se arañaban la cara por la herencia (si extraen restos de las uñas de Rociíto encontrarán ADN de Ortega Cano), ahora vemos cómo los descendientes de otra matriarca y también Rocío (Dúrcal) hacen lo propio, según la portada del ¡HOLA!
¿Y salir de un reality para meterte en otro? Pues también se ha convertido en un hábito. Y si no te llaman, pues te lo inventas tú: Bustamante ha presentado "Uno de los nuestros", un reality donde los fans del cantante descubrirán cosas de su vida cotidiana contadas por él mismo. Jorrrlll!!! Sí, sí, asústense, que es para eso y mucho más. El video de promoción no tiene desperdicio: tras ver a Busta imitando a Robert de Niro en "Uno de los nuestros" (por supuesto) diviértanse en familia contando cuántas veces aparecen las palabra "Bustamante", "mi" y "yo". ¿Por qué cree Busta que tenemos algún interés en ver cómo se echa gomina? ¿Para comprobar si utiliza Pantene Pro-V, la marca que promociona su señora? Y lo presenta Jordi Cruz, el chaval que conducía "Art Attack", ya saben, aquel programa de manualidades donde un loco cogía toda la ropa sucia que tenía en casa y hacía una reproducción gigante de Las Meninas en lugar de meterla en la lavadora.
Más hábitos televisivos: que los ex presentadores de informativos pierdan el norte una vez que acaba la música del Telediario. Desde Maxim Huerta que se desmelenó con Ana Rosa hasta Alfredo Urdaci, que ha pasado por "El club de la comedia" (por lo visto estaba ya ensayando para sus monólogos cuando dijo aquello de "C C OO", si no no se explica), se ha marcado una imitación de Tom Jones (inenarrable, tienen que verlo), ha sido contertulio de LA NORIA y ahora es jefe de prensa del Pocero. Lo último: se ha disfrazado de Tintín para la portada del magazine de EL MUNDO. Va como vaca sin cencerro este chico. Aunque en cambios radicales de vida de ex presentadores de informativos nadie gana a Letizia, ni siquiera su ex jefe. La diferencia es que ella no ha perdido el norte, sino que ha ganado los cuatro puntos cardinales.
Más: ¿son un plagio los pantalones acolchados que Dolce&Gabbanna han sacado después del desfile de Armani o es una casualidad que los creadores consuman el mismo tipo de drogas alucinógenas que les lleva a creer que esos pantalones pueden favorecer a alguien? ¿Podrían demandarte por plagio si te haces una rinoplastia copiando la nariz de Charlize Theron? ¿Todas las señoras que llevan un pañuelo de Hermès por encima del jersey de cuello vuelto copian a Ana Botella? (algún día tienen que explicarme esta sobreprotección cuellil, que no la pillo). ¿Zara plagia las grandes firmas o democratiza la moda? ¿Es capaz Mikel Erentxun de componer una canción original? ¿Se basaron los dibujantes de Shrek en Jesús Bonilla? ¿Es este blog una copia de otros?
Nota: el domingo, los Goya.
También es tradición que las misses salgan con toreros o deportistas. Elizabeth Reyes está "conociendo" a Fran Rivera, y nos lo cuentan en SEMANA bajo el titular "Le gustan triunfadores y deportistas" (qué raro, seguro que a usted, como a mí, nos gustan los deshechos sociales, feos y con halitosis). Lo extraordinario, lo rompedor, lo liberador sería que Elizabeth saliera con un albañil en paro y yo con un jugador del Real Madrid. Pero eso no sería tradicional.
Otra costumbre muy española es que se muera el patriarca de la familia y los herederos se peleen por lo que ha dejado, como los leones del Serengeti. Después de ver cómo tras la desaparición de la matriarca Rocío (Jurado) se arañaban la cara por la herencia (si extraen restos de las uñas de Rociíto encontrarán ADN de Ortega Cano), ahora vemos cómo los descendientes de otra matriarca y también Rocío (Dúrcal) hacen lo propio, según la portada del ¡HOLA!
¿Y salir de un reality para meterte en otro? Pues también se ha convertido en un hábito. Y si no te llaman, pues te lo inventas tú: Bustamante ha presentado "Uno de los nuestros", un reality donde los fans del cantante descubrirán cosas de su vida cotidiana contadas por él mismo. Jorrrlll!!! Sí, sí, asústense, que es para eso y mucho más. El video de promoción no tiene desperdicio: tras ver a Busta imitando a Robert de Niro en "Uno de los nuestros" (por supuesto) diviértanse en familia contando cuántas veces aparecen las palabra "Bustamante", "mi" y "yo". ¿Por qué cree Busta que tenemos algún interés en ver cómo se echa gomina? ¿Para comprobar si utiliza Pantene Pro-V, la marca que promociona su señora? Y lo presenta Jordi Cruz, el chaval que conducía "Art Attack", ya saben, aquel programa de manualidades donde un loco cogía toda la ropa sucia que tenía en casa y hacía una reproducción gigante de Las Meninas en lugar de meterla en la lavadora.
Más hábitos televisivos: que los ex presentadores de informativos pierdan el norte una vez que acaba la música del Telediario. Desde Maxim Huerta que se desmelenó con Ana Rosa hasta Alfredo Urdaci, que ha pasado por "El club de la comedia" (por lo visto estaba ya ensayando para sus monólogos cuando dijo aquello de "C C OO", si no no se explica), se ha marcado una imitación de Tom Jones (inenarrable, tienen que verlo), ha sido contertulio de LA NORIA y ahora es jefe de prensa del Pocero. Lo último: se ha disfrazado de Tintín para la portada del magazine de EL MUNDO. Va como vaca sin cencerro este chico. Aunque en cambios radicales de vida de ex presentadores de informativos nadie gana a Letizia, ni siquiera su ex jefe. La diferencia es que ella no ha perdido el norte, sino que ha ganado los cuatro puntos cardinales.
Más: ¿son un plagio los pantalones acolchados que Dolce&Gabbanna han sacado después del desfile de Armani o es una casualidad que los creadores consuman el mismo tipo de drogas alucinógenas que les lleva a creer que esos pantalones pueden favorecer a alguien? ¿Podrían demandarte por plagio si te haces una rinoplastia copiando la nariz de Charlize Theron? ¿Todas las señoras que llevan un pañuelo de Hermès por encima del jersey de cuello vuelto copian a Ana Botella? (algún día tienen que explicarme esta sobreprotección cuellil, que no la pillo). ¿Zara plagia las grandes firmas o democratiza la moda? ¿Es capaz Mikel Erentxun de componer una canción original? ¿Se basaron los dibujantes de Shrek en Jesús Bonilla? ¿Es este blog una copia de otros?
Nota: el domingo, los Goya.
jueves, 22 de enero de 2009
Anacleto
House contrata a un detective para espiar a sus empleados, y el gobierno de Esperanza Aguirre contrata a otro para espiar a los suyos, lo cual reconfirma mi teoría de las premoniciones televisivas. Pero mientras que el detective de House parece medianamente competente, el de Esperanza es Anacleto, Agente Secreto, porque lo han pillado los de "El País". Y es que no se puede tener en nómina a un espía disfrazado de chulapo.
Pero no se fíen, ¿eh?, que Esperanza es mucha Esperanza: con sus respuestas a Pablo Carbonell en CQC y aquello de "Sara Mago es una excelente pintora" se creó una falsa identidad de pavisosa, y pasó de ser Doña Esperanza a Espe, cuando en realidad era Mata-Hari. Inquietante.
Siempre, siempre me han fascinado las historias de espías. Ya me contarán ¿hay algún conflicto moral más importante que decir que se es otro? ¿Se es otro todo el tiempo o sólo cuando trabajas? ¿Dónde empiezo yo y termina la mentira? Cuando leí "La chica de tambor" quise hacerme del Mossad (¡tenía 13 años, por Dios, no me juzguen!). Después quise ingresar en el MI6. Pero ahora ya es demasiado tarde, no me veo aprendiendo a hablar farsi (antes dominaban el ruso y tres o cuatro dialectos de las antiguas repúblicas de la URSS, ahora con lo de Irán a todos les ha dado por el persa) ni dejando a alguien inconsciente apretándole la carótida, qué quieren que les diga.
No, ahora sólo quiero que me espíen, porque está claro que si no te espían no eres nadie. Siendo objeto de un seguimiento pasas de ser el tipo más anodino del planeta a un elemento misterioso y peligroso. Servidora se construiría una identidad bien chula para darle un poco de emoción al asunto, porque no me digan que no son un coñazo los informes sobre Cobo, el vicealcalde de Madrid: "Llegada de "C" a su lugar de trabajo. Permanecemos en la misma hasta media mañana con el fin de ver si sale. Transcurrido un tiempo prudencial, comprobamos que no hay movimientos." Y todo por el estilo. Un horror. Ni los chicos de "The wire" se aburren tanto controlando a los traficantes de Baltimore.
Yo, en cambio, crearía la imagen de una mujer cosmopolita, interesante y con más secretos que las vecinas de Wisteria Lane: tiraría los números de ¡HOLA! y SEMANA que abarrotan la mesa del salón y los sustituiría por ejemplares de "The Times" y las revistas de fotografía que publica Elena Ochoa en Ivory Press; viajaría un fin de semana sí y otro también al extranjero (¿dónde irá esta vez? ¿me echo una muda o dos? ¿ropa de verano o de invierno?, se preguntaría el pobre espía cada vez que me viera salir de casa con la maleta); cambiaría mis camisetas viejas de kukutxumutxu que utilizo para dormir por los exclusivo pijamas que diseña Olatz, la mujer de Julian Schnabel (por si me pillan durmiendo y me hacen fotos con cámaras infrarrojas, que una tiene que estar mona en todo momento), me maquillaría siempre antes de salir a la calle, guardaría en la memoria de mi móvil los teléfonos (falsos, tan falsos como yo) de Clint Eastwood, Martin Scorsese, Nani Moretti y Ewan Mcgregor (¿un toque de infidelidad para animar el cotarro?), de Morrissey y Paul Weller, de Ian McEwan, Paul Auster y de ¡oh, milagro! (ya me imagino la cara del espía cuando lo viera), de J.D. Salinger. Ah, y de la Pantoja, que aparecería como Isa P. (un toque cañí, que también me imagino la cara del espía al descubrirlo y buscando conexiones como un loco con la trama marbellí). Y la guinda del pastel: un Uzi israelí desmontado bajo mi cama.
Si uno es lo que se refleja en los ojos del otro, imaginen verse reflejados en fotos con teleobjetivo, en informes detallados, analizados como un insecto por un entomólogo. Y si es así ¿por qué no ser descritos como lo que quieren ser y no como lo que son en realidad? Inventen otra identidad. Como dice Antonia San Juan en el monólogo de "Todo sobre mi madre": "Una es más auténtica cuanto más se parece a lo que soñó de sí misma". Pues eso. Regalen su sueño al espía.
Pero no se fíen, ¿eh?, que Esperanza es mucha Esperanza: con sus respuestas a Pablo Carbonell en CQC y aquello de "Sara Mago es una excelente pintora" se creó una falsa identidad de pavisosa, y pasó de ser Doña Esperanza a Espe, cuando en realidad era Mata-Hari. Inquietante.
Siempre, siempre me han fascinado las historias de espías. Ya me contarán ¿hay algún conflicto moral más importante que decir que se es otro? ¿Se es otro todo el tiempo o sólo cuando trabajas? ¿Dónde empiezo yo y termina la mentira? Cuando leí "La chica de tambor" quise hacerme del Mossad (¡tenía 13 años, por Dios, no me juzguen!). Después quise ingresar en el MI6. Pero ahora ya es demasiado tarde, no me veo aprendiendo a hablar farsi (antes dominaban el ruso y tres o cuatro dialectos de las antiguas repúblicas de la URSS, ahora con lo de Irán a todos les ha dado por el persa) ni dejando a alguien inconsciente apretándole la carótida, qué quieren que les diga.
No, ahora sólo quiero que me espíen, porque está claro que si no te espían no eres nadie. Siendo objeto de un seguimiento pasas de ser el tipo más anodino del planeta a un elemento misterioso y peligroso. Servidora se construiría una identidad bien chula para darle un poco de emoción al asunto, porque no me digan que no son un coñazo los informes sobre Cobo, el vicealcalde de Madrid: "Llegada de "C" a su lugar de trabajo. Permanecemos en la misma hasta media mañana con el fin de ver si sale. Transcurrido un tiempo prudencial, comprobamos que no hay movimientos." Y todo por el estilo. Un horror. Ni los chicos de "The wire" se aburren tanto controlando a los traficantes de Baltimore.
Yo, en cambio, crearía la imagen de una mujer cosmopolita, interesante y con más secretos que las vecinas de Wisteria Lane: tiraría los números de ¡HOLA! y SEMANA que abarrotan la mesa del salón y los sustituiría por ejemplares de "The Times" y las revistas de fotografía que publica Elena Ochoa en Ivory Press; viajaría un fin de semana sí y otro también al extranjero (¿dónde irá esta vez? ¿me echo una muda o dos? ¿ropa de verano o de invierno?, se preguntaría el pobre espía cada vez que me viera salir de casa con la maleta); cambiaría mis camisetas viejas de kukutxumutxu que utilizo para dormir por los exclusivo pijamas que diseña Olatz, la mujer de Julian Schnabel (por si me pillan durmiendo y me hacen fotos con cámaras infrarrojas, que una tiene que estar mona en todo momento), me maquillaría siempre antes de salir a la calle, guardaría en la memoria de mi móvil los teléfonos (falsos, tan falsos como yo) de Clint Eastwood, Martin Scorsese, Nani Moretti y Ewan Mcgregor (¿un toque de infidelidad para animar el cotarro?), de Morrissey y Paul Weller, de Ian McEwan, Paul Auster y de ¡oh, milagro! (ya me imagino la cara del espía cuando lo viera), de J.D. Salinger. Ah, y de la Pantoja, que aparecería como Isa P. (un toque cañí, que también me imagino la cara del espía al descubrirlo y buscando conexiones como un loco con la trama marbellí). Y la guinda del pastel: un Uzi israelí desmontado bajo mi cama.
Si uno es lo que se refleja en los ojos del otro, imaginen verse reflejados en fotos con teleobjetivo, en informes detallados, analizados como un insecto por un entomólogo. Y si es así ¿por qué no ser descritos como lo que quieren ser y no como lo que son en realidad? Inventen otra identidad. Como dice Antonia San Juan en el monólogo de "Todo sobre mi madre": "Una es más auténtica cuanto más se parece a lo que soñó de sí misma". Pues eso. Regalen su sueño al espía.
martes, 13 de enero de 2009
Allen, Nochevieja, Roldán
Allen, Nochevieja, Roldán: ¿pueden estas tres palabras estar en una misma frase? Por lo visto sí: Woody Allen tocó con su banda en Roldán en Nochevieja, en la inauguración del Hotel Intercontinental La Torre Golf. Ma non ci credo. Pero menos me creo que venga el mismísimo y en dos semanas que llevo buscando por la red artículos sobre el tema no encuentro ninguno firmado por alguien que estuviera en la fiesta, por lo que hay varias posibilidades:
- los asistentes no saben escribir
- los asistentes saben escribir pero no tienen internet
- los asistentes saben escribir, tienen internet pero no están poseídos por el espíritu de Luis Miguel Dominguín, ya saben, aquel que 5 minutos después de liarse con Ava Gadner salió a contárselo a sus amigos.
Servidora, que cumple los dos primeros requisitos y que está poseída por el espíritu de El Fary (no se tiró a Ava Gadner pero contó que sí lo había hecho ¡¡¿¿??!!) se imagina lo que pudo ser la fiesta, porque información no hay mucha. Así que con la poca que tenemos, podemos hacer una serie de deducciones:
- Mr. Allen se tomó un glorioso caldero en el Venezuela pero después sólo cenó un panecillo con mermelada y una macedonia de frutas, por lo que claramente fueron los regüeldos de ajo postcaldero los que contribuyeron a desdibujar el si bemol;
- la prensa habla del selecto y escogido grupo de asistentes: con entradas a 500 € por persona, "selecto" y "escogido" son sinónimos de "reducido";
- tras el concierto, un Allen un tanto taciturno se hizo fotos con los asistentes . ¿Ustedes se imaginan a Woody Allen haciéndose fotos con alguien? ¿Y no estando taciturno?
- asistentes: Pepín Liria, Mª José Suárez presentando la gala y el tipo que tiene el supermercado de la playa donde veraneo, el auténtico doble de Chris Moltisanti, el sobrino de Tony Soprano (y no hablo sólo del físico). Al principio pensé que era un camarero, pero después mi esposo (que tiene un ojo para esto que ni les cuento) me confirmó la identidad del individuo sin necesidad de recurrir a comprobar sus huellas en el AFIS. Es lo que tiene el smoking blanco: como no seas Bryan Ferry, las posibilidades de que te confundan con un camarero son infinitas.
- no asistentes: según conversación oída en la sección de libros de El Corte Inglés entre un tipo y uno de los dependientes (yo hago como que busco un libro de Roberto Bolaño, pero en realidad tengo la oreja puesta), parece que ante la poca cantidad de entradas vendidas comenzaron a sortearlas por internet. "Y si vino el Budi Alen entonces iría la tía esa que está to buena, ¿no?" (vendedor) . "¿Quién, la rubia?" (tipo). "Sí, esa" (vendedor) "No, esa no fue" (tipo). Para los que no hablan cartagenero, traduzco: la tía ésa que está to buena es Scarlett Johansson. Ante la enjundia de la conversación me pregunto por qué criterio se rige El Corte Inglés para determinar a qué departamento de ventas adscriben a cada uno de sus trabajadores. Tiene que ser más o menos el mismo que el del estilista de la Obregón.
La presencia de Woody Allen en Murcia plantea muchos interrogantes: ¿va a rodar en Roldán? ¿Va a hacer una fábula sobre constructores deconstruidos y sobre pícaros inversores? ¿Estará preparando una segunda parte de "Toma el dinero y corre"? ¿Cambiará Central Park por un campo de golf? ¿Abandonará Nueva York para darse baños de lodo en el Mar Menor? ¿Es el caldero una comida kosher? Seguro que si Rosa Belmonte hubiera ido a la fiesta podría responder todas esas preguntas (y más), como cuando "La Verdad" la enviaba a cubrir las corridas de toros de la feria de Murcia y en lugar de hablar del toro bragao y astifino se recreaba en Ilu Vera Meseguer y en Paqui Chelo. Rosa, te echamos de menos.
- los asistentes no saben escribir
- los asistentes saben escribir pero no tienen internet
- los asistentes saben escribir, tienen internet pero no están poseídos por el espíritu de Luis Miguel Dominguín, ya saben, aquel que 5 minutos después de liarse con Ava Gadner salió a contárselo a sus amigos.
Servidora, que cumple los dos primeros requisitos y que está poseída por el espíritu de El Fary (no se tiró a Ava Gadner pero contó que sí lo había hecho ¡¡¿¿??!!) se imagina lo que pudo ser la fiesta, porque información no hay mucha. Así que con la poca que tenemos, podemos hacer una serie de deducciones:
- Mr. Allen se tomó un glorioso caldero en el Venezuela pero después sólo cenó un panecillo con mermelada y una macedonia de frutas, por lo que claramente fueron los regüeldos de ajo postcaldero los que contribuyeron a desdibujar el si bemol;
- la prensa habla del selecto y escogido grupo de asistentes: con entradas a 500 € por persona, "selecto" y "escogido" son sinónimos de "reducido";
- tras el concierto, un Allen un tanto taciturno se hizo fotos con los asistentes . ¿Ustedes se imaginan a Woody Allen haciéndose fotos con alguien? ¿Y no estando taciturno?
- asistentes: Pepín Liria, Mª José Suárez presentando la gala y el tipo que tiene el supermercado de la playa donde veraneo, el auténtico doble de Chris Moltisanti, el sobrino de Tony Soprano (y no hablo sólo del físico). Al principio pensé que era un camarero, pero después mi esposo (que tiene un ojo para esto que ni les cuento) me confirmó la identidad del individuo sin necesidad de recurrir a comprobar sus huellas en el AFIS. Es lo que tiene el smoking blanco: como no seas Bryan Ferry, las posibilidades de que te confundan con un camarero son infinitas.
- no asistentes: según conversación oída en la sección de libros de El Corte Inglés entre un tipo y uno de los dependientes (yo hago como que busco un libro de Roberto Bolaño, pero en realidad tengo la oreja puesta), parece que ante la poca cantidad de entradas vendidas comenzaron a sortearlas por internet. "Y si vino el Budi Alen entonces iría la tía esa que está to buena, ¿no?" (vendedor) . "¿Quién, la rubia?" (tipo). "Sí, esa" (vendedor) "No, esa no fue" (tipo). Para los que no hablan cartagenero, traduzco: la tía ésa que está to buena es Scarlett Johansson. Ante la enjundia de la conversación me pregunto por qué criterio se rige El Corte Inglés para determinar a qué departamento de ventas adscriben a cada uno de sus trabajadores. Tiene que ser más o menos el mismo que el del estilista de la Obregón.
La presencia de Woody Allen en Murcia plantea muchos interrogantes: ¿va a rodar en Roldán? ¿Va a hacer una fábula sobre constructores deconstruidos y sobre pícaros inversores? ¿Estará preparando una segunda parte de "Toma el dinero y corre"? ¿Cambiará Central Park por un campo de golf? ¿Abandonará Nueva York para darse baños de lodo en el Mar Menor? ¿Es el caldero una comida kosher? Seguro que si Rosa Belmonte hubiera ido a la fiesta podría responder todas esas preguntas (y más), como cuando "La Verdad" la enviaba a cubrir las corridas de toros de la feria de Murcia y en lugar de hablar del toro bragao y astifino se recreaba en Ilu Vera Meseguer y en Paqui Chelo. Rosa, te echamos de menos.
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