jueves, 12 de enero de 2017

DESCUBRIMIENTOS

PUBLICADO EN LA VERDAD EL MARTES 10 DE ENERO DE 2017

Qué mal ha empezado el año el pobre Íker Jiménez: un grupo de científicos ha descubierto el origen de unas potentes señales de radio que se recibían desde fuera de nuestra galaxia. Y no proceden ni del planeta Raticulín ni de una civilización alienígena, sino de una estrella de neutrones situada a 3.000 millones de años luz de distancia. La ciencia y su tonta manía de explicarlo todo, que se vive mucho mejor creyendo en extraterrestres, fantasmas y mengues que guiándote por el raciocinio, dónde va a parar. Como la reina Silvia de Suecia, que ha declarado que existen fantasmas en su palacio de Drottningholm, y se ha quedado tan pancha. "Hay pequeños amigos... fantasmas. Todos son muy amables, pero a veces te sientes como si no estuvieras completamente solo". Esas afirmaciones hacen que una se replantee la monarquía; esas y algunos estilismos de las casas reales, que hay días en que a las royals parece que las haya vestido Paquita Salas.

En estos primeros días de 2017 también han descubierto que hay una parte de nuestro interior que no estaba en los atlas de anatomía humana, que esto es un no parar de hallazgos y revelaciones. El órgano en cuestión se llama mesenterio, está en el aparato digestivo y, aunque ya se ha determinado su estructura, aún no se sabe para qué sirve. Pero ya se lo digo yo desde aquí: para echarle la culpa de todo. De que yo esté hecha una foca después de las Navidades, del calentamiento global, del programa de las Campos y del pelo de Trump. Siempre hay que tener algo o alguien a los que colgarles el muerto. "Errar es humano, pero más lo es culpar de ello a otros", decía Baltasar Gracián. Vale. Pues más humano aún es que te culpen de algo y que tú te hagas el loco: el Consejo de Estado responsabiliza en un informe al Ministerio de Defensa del accidente en el que murieron 62 militares por el accidente del Yak-42 en 2003, y Trillo como si oyera llover. Que Trillo es altivo y prepotente no es ningún descubrimiento, y tampoco lo es que las señales que claman por su cese no proceden de una galaxia a millones de años luz, sino de los familiares de las víctimas. También decía Gracián que "Todos los necios son obstinados y todos los obstinados son necios". Pues eso. Que viva Honduras.


jueves, 5 de enero de 2017

BUENOS PROPÓSITOS

PUBLICADO EL MARTES 3 DE ENERO DE 2017 EN LA VERDAD
El infierno está empedrado de buenas intenciones, dicen. Y no me extraña: con las mías se podría hacer un mosaico en el suelo que ni Porcelanosa. Por eso servidora, que ya es gallina vieja, ha empezado el año sin objetivo alguno que llevarse a la boca. Por eso y porque estoy harta de decepcionarme a mí misma al comprobar que los buenos propósitos me duran menos que un matrimonio a Alba Carrillo.

Empezar el año y cagarla es todo uno: quieres dejar de fumar y lo que haces es dejar de comprar tabaco y gorronearle a los amigos; quieres empezar a correr y a lo máximo que llegas es a comprarte las zapatillas más caras que encuentras para acabar guardándolas en el armario (y eso después de tener que aguantar que el dependiente te pregunte si eres pronadora o supinadora, algo más indecente aún que preguntarte si eres de mortero o de monedero); quieres adelgazar cinco kilos y es ver una fuente de alitas de pollo y abalanzarte sobre ella como si fueran a decretar el veganismo universal a la mañana siguiente; quieres aprender idiomas y te esperas a que salga tu serie favorita doblada al castellano. Y así pasas otro año más, oscilando entre la culpa y el desencanto, alarmada ante tu propia incoherencia y preguntándote por qué tienes menos fuerza de voluntad que Terelu ante una porra (definitivamente, Terelu es la nueva Falete). Pero es preferible vivir instalada en la contradicción perpetua antes que abrazar el pensamiento monolítico y mononeuronal que nos rodea, propagado por tronistas y viceversos y enunciado por Belén Esteban, filósofa postmoderna de la contemporaneidad: "Yo soy así, y si no te gusta, te aguantas", dice la ínclita. Pues yo soy así y no me aguanto ni yo. Por cierto, en 2017 Andreíta Cómete El Pollo Coño, hija de la filósofa, cumple dieciocho años, por lo que ya podremos verle la cara (la pobre lleva desde que nació con cuatro píxeles pegados en los ojos, una extraña afección ocular que sólo afecta a los hijos de los famosos y que desaparece al alcanzar la mayoría de edad), al igual que hace pocos días se la hemos podido ver al hijo de Rociíto y Antonio David. Eso sí que es renovación de la plantilla y no la del Real Madrid. Algo bueno tenía que traernos el año.

jueves, 29 de diciembre de 2016

DE LUZ Y DE COLOR

PUBLICADO EN LA VERDAD EL 27 DE DICIEMBRE DE 2016

Tengo la casa que parece un puticlub. Por las luces de Navidad, digo, que mi santo y mi heredero han decorado la fachada con tal desparrame lumínico que a punto están de empezar a parar camioneros en la puerta. Es lo que tienen estas fechas, que a la que te descuidas se te va la mano con las bombillas y acabas convirtiendo una casa cristiana y decente en un club de carretera. Y es lo que tiene la Nochevieja, que a la que te emocionas se te va la mano con las lentejuelas y acabas pareciendo un cruce entre una bola de discoteca y una novia de Paquirrín.

La Nochevieja es la encarnación de Terelu Campos puesta en cumplir. O de Norma Duval antes de retirarse a Tagomago, convertirse en señora bien y anunciar Punt Roma. La Nochevieja es una profusión de brillos y lamés, un despiporre de lentejuelas, de recogidos fantasía con extensiones, de uñas postizas y de vestidos morcillones. La Nochevieja saca a la vedette que todos llevamos dentro y se la lleva a una fiesta donde sirven copas de Gin Lirios, ponen reggaeton para que los tronistas restrieguen la cebolleta, reparten medias noches resecas con margarina y chorizo y hacen pirámides de champán con Rondel Oro y Rondel Verde. Y mientras, las chonis con alma de pija aspiracional y los tíos con smoking blanco a los que confundes con camareros te intentan colocar un collar hawaiano, y te lanzan confetti, y te besan para felicitarte el año, y te dejan la cara llena de purpurina. Y es entonces, justo entonces, cuando decides volver a casa con los zapatos en la mano, tristona, con ardor de estómago y sin ser capaz de reconocer que te has aburrido como una mona después de pagar un congo por la entrada. Nunca ha funcionado tener que pasárselo bien por obligación; nunca volveré a una fiesta de Nochevieja. Y así seguiré, en zapatillas y sin un brillo que echarme al ojo, a no ser que me invite Mariano Rajoy a pasar el fin de año en el Gran Hotel de La Toja, que fue ver al presidente bailando por Raphael e írseme las piernas. Qué marcha y qué frenesí, que ritmo y qué movimiento. Ya lo dijo Soraya Sáenz de Santamaría: "Rajoy es un tío divertido y bailongo". Para una vez que dice la verdad, la pobre, y no le hacemos ni caso.



miércoles, 21 de diciembre de 2016

COMO UN TORRENTE

PUBLICADO EL 20 DE DICIEMBRE DE 2016 EN LA VERDAD

¿Que quieres agua? Pues toma dos tazas. O 130 litros por metro cuadrado, para ser más exactos, que a puntito hemos estado en Cartagena de tener que sacar el Submarino Peral a la calle. Aquí no somos de lluvia dulce y delicada a lo película británica, no, aquí somos más de catástrofe natural nivel blockbuster de Roland Emmerich. Es lo que tiene esta tierra de contrastes y desigualdades, que pasamos de la inundación a la sequía y del ayuno al despiporre en un plis plas: toda la semana a pan y agua para poder hacerle  hueco a las Navidades que se avecinan hasta que llega el diluvio universal y te pilla con la despensa llena. Y entonces te tiras dos días echando viajes a la cocina, y venga de trufas, y venga de hueva y mojama, y venga de mantecaos, y de longaniza seca a pellizcos, y de vino de Jumilla. El mundo se derrumba y nosotros nos engollipamos.

Ponerte hecha un tordo es el peligro que corres si te quedas incomunicada en casa y no tienes un gondolero que te rescate. Pero eso nunca le hubiera sucedido a Zsa-Zsa Gabor: en tal de salir de su aislamiento, ella hubiera sido capaz de casarse con el mismísimo Noé, y hasta de quedarse con el arca ("Debo de ser una buena ama de casa, porque cuando me divorcio siempre me quedo con la casa", decía). La actriz, que también era un torrente desbordado, como la rambla de Benipila, ha muerto a los 99 años, dejando atrás nueve matrimonios y una vida de excesos, de glamour y de gusto por la charcutería fina, que decía Marujita Díaz: "Nunca odié lo suficiente a un hombre como para devolverle sus diamantes". Y con eso y con el título de su libro, "How to Catch a Man, How to Keep a Man and How to Get Rid of a Man", resumía su filosofía de vida. Qué pena que las petardas de hoy en día no tengan ni su gracia, ni su chispa, ni su capacidad para reírse de sí misma. Menos mal que nos queda Terelu, que ya lleva dos matrimonios en el cuerpo y que también es muy de quedarse con los diamantes (o con las gafas, que su segundo marido tenía una óptica). Y menos mal que ha dejado de llover y puedo salir a comprar. Porque me lo he comido todo.  


miércoles, 14 de diciembre de 2016

COTILLAS

PUBLICADO EN LA VERDAD EL MARTES 13 DE DICIEMBRE DE 2016

Hace ya muchos años que servidora se dejó de cotilleos, de preguntas improcedentes y de comentarios indiscretos. Exactamente desde aquella vez en que felicité a una conocida por su embarazo y me dijo que había parido hacía cinco meses (qué culpa tengo yo de que no le hubiera bajado la barriga, digo). A partir de entonces no doy la enhorabuena por una futura maternidad hasta que no veo una ecografía acompañada de un informe del ginecólogo, ni pregunto por el estado de padres, hijos o cónyuges (y menos ahora, que con la crisis de los cincuenta vamos a separación por mes).

Pero la que tuvo, retuvo: por una de las pocas cosas por las que me hubiera gustado ser presidenta de los EE.UU., además de por poder indultar el pavo, condecorar a Robert De Niro y que Bruce Springsteen cantara en mi toma de posesión, es por recibir los informes diarios de la CIA. Lo que tienen que saber esos muchachos: el Área 51, el proyecto Artichoke, los vuelos secretos, el número de cirugías plásticas de John Travolta, la verdad sobre el noviazgo entre Claudia Schiffer y David Copperfield y toda una series de documentos que harían salivar a Mulder, a Scully y hasta a Iker Jiménez. Pero ha llegado Donald Trump y ha dicho que no, que él no tiene necesidad alguna de reunirse todas las mañanas con la CIA, que se considera una persona lista y que sólo pedirá los informes cuando los necesite. El muchacho, que va sobrado. Como Montoro, al que tampoco le hacen falta informes del CNI para desarrollar su trabajo con profesionalidad y con rigor (pero con rigor mortis, que te quedas muerto cuando Hacienda dice que te va a hacer una paralela): cuenta Emilia Landaluce en su columna de "La Otra Crónica" que, para ver las andanzas patrimoniales de nuestros celebérrimos, en la Agencia Tributaria repasan el ¡HOLA! todos los miércoles, ven el "Sálvame" y le echan un ojo a las cuentas de Instagram del famoseo patrio (a pesar del riesgo que supone encontrarte una foto del último tatuaje de Paquirrín con faltas de ortografía y que te de una angustia en los ojos). Pensar en Montoro en su casa un viernes por la noche tomándose una sopita de fideos y viendo el polígrafo de Conchita es una imagen más pop que las botellas de Coca-Cola de Andy Warhol. Y más loca. Que a todo hay quien gane.