viernes, 19 de septiembre de 2008

Teresista

En "Rockefeller Plaza" Tracy Jordan está buscando una religión a la que adscribirse y le pregunta a Liz Lemon: "¿Tú en qué crees?". "Yo hago todo lo que dice Oprah" responde Lemon. Como aquí no vemos a Oprah Winfrey, la reina de la televisión norteamericana, no pude hacerme oprista igual que Liz, pero a cambio me hice teresista (que no teresiana), de Mª Teresa Campos, nuestra Oprah nacional. Y desde luego, ser teresista era mucho mejor que ser teresiana, porque Mª Teresa no predicaba ni la castidad (no sé quién ha tenido más novios últimamente, si la hija o la madre), ni la pobreza (Mª Teresa siempre nos recomendaba que compráramos cosas, desde el caldo de Aneto hasta los colchones de LoMónaco) ni muchísimo menos la obediencia. Al igual que Isabel de Portugal, Mª Teresa era reina y santa y, además, milagrera, si no ¿cómo la iba a readmitir Vasile en Tele 5 después de llamarle públicamente gilipollas cuando estaba en Antena 3? No me digan que eso no fue un milagro de los gordos.

Después de un retiro forzoso tras su crisis espiritual, Mª Teresa reformó la orden teresista desde dentro y regresó para recuperar su lugar. Volviendo al origen de la regla (Mª Teresa comenzó en informativos), prescindiendo de parte de su antigua corte de bufones y rodeada de algunos fieles de toda la vida (como la hermana Mª Antonia), Mª Teresa hizo limpieza, tomó las riendas de "La Mirada crítica" e intentó un nuevo milagro: el de levantar las mañanas de Tele 5. Pero mientras ella estaba en el exilio, el nivel de aceptación del teresismo entre su pueblo había descendido dramáticamente. Y a su vuelta se ha encontrado con que una plebeya como Susana Griso, republicana y descreída, se la había comido por la mañana con dos porras y un café con leche desnatada. Susana, con sus aspiraciones profundas antes de comenzar una nueva frase, su morrito y su mirada intensa, ha desbancado a la reina santa e instaurado la república matinal de Antena 3, nombrando ministros tan reputados como Jesús Mariñas o Massiel (¡¡!!).

Aunque personalmente me gustara más Vicente Vallés como presentador y director de "La Mirada Crítica" (Vallés se va a TVE como subdirector del Canal 24 h. con otro ex-tele 5 de director, Juan Pedro Valentín), servidora seguirá llevando una estampa de Santa Mª Teresa en la cartera junto al clavel de la Virgen del Pasico, que las dos son muy milagreras y últimamente me hace falta uno y de los buenos. Pero no sé si Vasile tendrá tanta fe como yo y aguantará mucho tiempo esta sangría de fieles. Porque Vasile será muchas cosas, pero tan santo como para soportar una caída en picado seguro que no.

Y hablando de Vasile, Tele 5 ha conseguido que fallen a su favor y se prohíba a la Sexta hacer uso de fragmentos de sus programas. Hoy es el primer "Sé lo que hicisteis..." post-sentencia. ¿Qué harán los chicos de la cueva? Enorme suspense que se develará hoy a partir de las 15:30.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Flores raras

Mis sábados por la noche a.P. (antes de Pedro) se parecían a los de Carrie Bradshaw en versión provinciana, pero d.P. (después de Pedro) se parecen más a los de la abuela de la fabada. Si no no se explica que servidora se tragara "La Noria" de la semana pasada y, aún peor, la de ésta.

Sobre la aparición de la desquiciada Violeta, esa flor rarísima y desagradecida, ya hizo un fantástico post Rosa Belmonte, al que sólo habría que añadir que la tipa (sobre la que ya hay apuestas acerca de cuánto tarda en salir en porretas en Interviú) es amiga de Teresa Bueyes, la ex-abogada de Ana Obregón que ahora colabora en el programa de Gonzo y a la que parece que la silicona se la pincharon en la lengua en vez de en los labios (ya sólo esta relación de amistad explica muchísimas cosas). Pero sobre el programa de autojustificación que se marcaron Jordi González y sus afamados periodistas el pasado sábado hay mucho que decir. Asombrados ante las críticas recibidas por ¿entrevistar? (parecía más un linchamiento público, la vena de Pilar Rahola alcanzó niveles patiñéricos) y pagar un pastizal a la novia del agresor de Jesús Neira, cabreados, heridos y dignos contraatacaron con una batería de argumentos elaboradísimos del tipo "es un mercado libre" y "todo el mundo cobra".

No: ni todo el mundo cobra ni todo el mundo paga. ¿Le habría pagado a la deshojada Violeta Gallardo, el jefe de Tony Alcántara en "Pueblo"? ¿O Blas Castellote, del "Crónica"? Ehh... un momento. Esperen: son personajes de series de televisión. A ver, déjenme pensar en el nombre de algún famoso periodista que no hubieran pagado por conseguir dicha entrevista... ¡Mierda! no se me ocurre ninguno.

Y miren que es fácil acabar con tanto problema sobre la ética periodística, sobre pagar o no pagar, sobre la libertad de expresión y sobre el derecho a la información: sólo hay que ver un par de temporadas de Lou Grant. Porque lo que hacen ahora mismo está a medio camino entre el personaje de Kirk Douglas en "El Gran Carnaval" de Billy Wilder (¡obra maestra! que diría Pumares) y el de Walter Matthau en "Primera Plana" (también obra maestra, también de Billy Wilder), aunque puestos a actuar les aseguro que a mí me divierte mucho más el pedazo de cabrón con todas las letras que interpretaba Matthau que el papel de Jordi González ofendido. Aunque el que hubiera quedado magistral en la peli de Wilder como secundario es el padre de Violeta: siguiendo la estela de los grandes (como el padre de Esther O.T.), el fenómeno lleva un estilismo capilar a lo Fary que me sulibeya. ¿Por qué estos hombres no van a Llongueras cuando ven que sus hijas están a punto de saltar a la palestra? Deberían de tomar ejemplo de José Bono, que desde que vio que su hija Amelia le iba a quitar protagonismo tras su boda con el hijo de Raphael, se ha hecho unos implantes capilares que pa qué las prisas.

Hoy sólo hablo de padres e hijas, pero no de madres e hijos: si están esperando que escriba algo sobre el posado de la Pantoja con Paquirrín en ¡HOLA!, lamento decirles que no. Que ya está bien. Que no puedo más. Que hasta servidora tiene un límite. Y que como ya sólo me queda el derecho a no comprar algunas revistas que me toman el pelo, el ¡HOLA! de esta semana (sólo el de esta semana, que mi dignidad no llega a tanto y sigo siendo una "pink alcoholic") no lo compro. Porque leer que el único hombre de su vida es Paquirri después de la aparición en el Rocío de la mano de Julián Muñoz y de "Gitana ¿tuh meh quiereh?" "Mah que a mí!", aguantar la foto de la portada de madre e hijo bajo el lienzo casi a tamaño natural de Paquirri al estilo Tita Thyssen y su afición necropictórica de posar junto al retrato del barón, creerme lo de "reveladoras y sinceras declaraciones" y ver durante un montón de páginas a madre e hijo photoshopeados y combinando modelos ya es demasié, que dice Marujita. El único interés reside en saber si Pantoja se puso sujetador o no para las fotos, que ya saben que ella es de pecho suelto. Pero creo que puedo vivir con la duda.

Y antes de que me digan que igual que soy libre para no comprar el ¡HOLA! también soy libre para no ver "La Noria", les recuerdo que los períodos de desintoxicación no suelen ser tan cortos como los de Ricardo Bofill. Y sé que cambiar salir de cañas por ver "La Noria" es como sustituir el caballo por la metadona. Pero ¡qué quieren! Ya les dije que soy una pink alcoholic.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Búsquedas

Hay gente que tiene muy mala, pero que muy mala suerte. Verán, de vez en cuando utilizo Google-Analytics para saber cuántas visitas tiene el blog, de dónde proceden y cuáles son las palabras más buscadas. Pues agárrense: ha llegado hasta este blog gente que buscaba cosas como "varones gays modelando en tangas" (me encanta lo de “modelando”, esto lo ha tenido que teclear el primo venezolano de Josie, el estilista de Supermodelo), "sexo mujer blanca hombre negro" (que lo habrán puesto los que querrían que Hillary fuera de vicepresidenta con Obama) y "lesbiana metiéndose un palo" (humm... aquí me pierdo, disculpen). Así que no me dirán que no es mala suerte ir buscando sexo en internet y encontrarse con un artículo sobre los zapatos de la baronesa Thyssen, porque a no ser que la simple mención de la palabra “cuñas” te ponga como una moto, mal vas.

Pero peor suerte tiene uno si busca "ministra justicia francesa" y se encuentra con 271.000 entradas en las que Aznar desmiente ser el padre del hijo que espera la susodicha. ¡Cáspita! ¡271.000 entradas para desmentir que no ha ocurrido algo que es imposible que ocurra! Es el desmentido de lo irreal, la negación de lo que no ha sucedido ni puede suceder. Es como si yo afirmo que el padre de mi hijo no es Jesús Vázquez, que no maté a Kennedy o que mi carrera fulgurante en las pasarelas no terminó por una lesión en mi cóccix (estoy mejor, gracias). Lo que no sé es cómo la ministra no lo ha demandado, porque si Aznar diera lugar a que alguien pensara por un momento que él y servidora han mantenido relaciones sexuales, yo no me querello, no. Le mando a los Miami.

Además, el comunicado es remitido por FAES, la Fundación para la Ley y el Orden que dirige José María. ¿Y por qué lo remite FAES? A no ser que la Fundación se encargue de ponerle y quitarle el cinturón de castidad, no entiendo qué puede saber FAES sobre las prácticas sexuales de su jefe. Un misterio más.

Lo que está claro es que D. José María no quiere volver al anonimato. Normal. No se puede desayunar tantas mañanas viendo tu cara en las portadas de los periódicos y ahora sólo verse en las fotos de ¡HOLA! cuando algún amiguete se casa. Aznar ha pasado de 100 a 0 en décimas de segundo, y la desaceleración tiene sus consecuencias. ¿Va a ingresar Aznar en el club de los juguetes rotos junto a los Grandes Hermanos? No, porque D. José María se resiste a caer en el olvido, a darse por vencido. De momento ha hecho dos cosas del “Manual del Perfecto Olvidado por los Medios y que Quiere Volver a Salir Cueste lo que Cueste”: cambiarse el look (él, hombre coherente en todos los ámbitos de su vida, adopta el Liberalismo Capilar mientras que otras se ponen tetas... ¡mierda! un momento... me acaba de venir a la cabeza la imagen de Aznar con tetas ¡arggggg!... ya pasó) y quedarse embarazada de un famoso (en este caso dejar embarazada a una famosa, porque si dice que él es el padre del niño del norteamericano aquel que se había quedado preñao, entonces ya me da el parraque). Si esto no le funciona, aún tiene otras posibilidades: hacer un reportaje en barco con Parada, diciendo “porfaplís”, bebiendo champán a morro y enseñando los aznarines por debajo del bañador. O salir en bolas en el interviú al más puro estilo Pipi. O ir a "Mira quien baila", como José Ortega Cano, que afirma querer quitarse así esa imagen de hombre serio (¿ustedes han pensado alguna vez que Ortega es una hombre serio? porque servidora desde que lo vio cantando “estamos tan a gustito” no cree que lo sea). Y en el peor de los casos, siempre puede acabar presentando un concurso de llamadas telefónicas en Libertad Digital TV. Oigan, no se rían, que en peores plazas hemos toreao.

Todo un nuevo mundo de posibilidades se abre ante los expresidentes: ya veo a Felipe González posando para ¡HOLA! con todas las joyas que diseña colgando, al más puro estilo Elena Tablada, la novia de Bisbal. Por cierto ¿por qué estas chicas –novias de, hijas de- siempre acaban diseñando joyas o camisetas? No hay ninguna que estudie para ser ingeniera técnica o maestra de primaria. Mejor, no quiero ni pensar que mi hijo cayera en manos de alguna de estas lagartas. Le enseñarían a vender la exclusiva de su Primera Comunión al “Qué Me Dices”.

jueves, 28 de agosto de 2008

Cocktail

Cóctel Fin de Vacaciones ("Holidays End"): 2/3 de cóccix roto + 1/3 de coleccionable de rosarios + unas gotas de Libertad Digital TV. Sí, en lugar de sobrellevar el fin del verano tomándome un Dry Martini mientras veo la última puesta de sol, me paso directamente a las drogas duras. ¿Alcohol con barbitúricos? De eso nada: prueben mi Holidays End y verán qué ganas tienen de que empiece septiembre.

Desde el lecho del dolor, zapping en la TDT y sus misterios: descubro en Libertad Digital TV (la tele de Federico Jiménez Losantos) algo llamado "Reeducación para la ciudadanía" donde se ¿analizan? los libros de texto de la asignatura. Sólo el título me pone los pelos de punta: reeducación. Con lo que ha costado educarme y ahora quieren reeducarme, ahora, que ya distingo el tenedor del pescado del de la carne. Suena a Libro Rojo de Mao mezcladico con Guantánamo. Brrrrr! Me entra un escalofrío en pleno mes de agosto. Esta manía de creerse una aldea poblada por irreductibles españoles que resiste todavía y siempre al invasor me preocupa.

En esta ocasión el reeducador e irreductible en cuestión responde al nombre de Gabriel Albiac. Deduzco que debe ser el padre de Fidel Albiac, el novio de Roci-Hito, como la llama Maruja Torres. Así todo encaja, porque si este tipo es el que aconseja a la hija de La Más Grande y a su chorbo sobre el reparto de la herencia, no me extraña que haya más lucha entre los miembros de la familia Jurado-Carrasco-Mohedano que entre los Orozco. Pero no, parece que los Albiac no son parientes, aunque la profundidad del discurso de ambos me haga sospechar lo contrario.

Según Wikipedia, Albiac comienza en el marxismo heterodoxo para acabar en Libertad Digital. Desde luego es un largo (y tortuoso) camino, el mismico que ha hecho Jorge Verstrynge pero al revés: uno comienza su andadura desde la izquierda y acaba tomando chatos con Federico y el otro empieza en AP y termina defendiendo a Chávez. ¿Se habrán encontrado en algún punto ambas trayectorias? Seguro que Agustín Fernández Mallo, que además de literato modelno es físico, sería capaz de reducirlo todo a una ecuación. Yo no, que soy de letras. Pero Jordi González se los podría llevar a "La Noria" y poner en marcha una nueva versión de "Apueste por Una", el debate que hacían Mª Teresa Campos y Patricia Ballestero en el programa de Hermida. Y después de hablar de Althusser y Toni Negri, la Noria de los Regalos. Para desengrasar.

No sé si Gabriel Albiac comprará alguno de los rosarios de la nueva colección de Salvat o estará esperando a que Amaya Arzuaga saque un jerseicico con un bolsillo en el pecho especial para llevarlo (en la sección de agradecimientos del programa aparece el nombre de la diseñadora; supongo que lo que le agradecen es que no se haya negado a venderle un jersey a Albiac, porque podría seguir la jurisprudencia sentada por Rosa Clará y Pronovias vs. Belén Esteban y decir que no, que un tipo que dice esas barbaridades no se pone un jersey suyo, que le arrastra el nombre por los suelos). Y es que una creía que tras tantos septiembres ya lo había visto todo, pero no, faltaba por llegar la colección de rosarios, a saber: El rosario del papa Juan XXIII, El rosario del Gran Jubileo del 2000, El rosario Misionero (entre otros). Eso, a hacer la puñeta a los escolares: ¿qué le llevarán ahora de recuerdo a la abuela tras la excursión a La Fuensanta? Antes le traíamos un rosario fosforescente (todavía no sé como Alejandro Amenábar no lo ha sacado en una peli, porque tiene que haber pocas cosas más inquietantes que un rosario que brilla en la oscuridad de la noche) pero ahora no sé qué le van a traer. ¿Un abanico? ¿Un dedal? Pues no, que también han salido las colecciones y seguro que la abuela las tiene todas.

Por cierto ¿saben que el cóccix también es conocido como "hueso de la risa"? Será por lo divertido que resulta escribir este post con el culo sobre un flotador. Y ahora hagan todas las bromas que quieran.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Baronesa con cuñas

Tita guarda sus zapatos en un compartimento blindado. Así, como lo oyen. Veo la foto y me quedo traspuesta: la imagen es más surrelista que la futura boda de la Duquesa de Alba. Contemplo fascinada los zapatos tras una puerta de barrotes. ¿No es maravilloso? Parece un poema visual de Joan Brossa, "Los Zapatos Presos": los zapatos de Tita son tan fantásticos que, si no son encerrados, salen andando ellos solicos. ¿Una metáfora de la libertad, una crítica a las barreras que nos impiden avanzar, un grito contra la censura? Me pregunto si no será verdad que la baronesa tiene alma de artista conceptual sepultada bajo el peso de las esmeraldas.

Pero no: leo el pie de foto y todo el encanto desaparece. Resulta que en "Mas Mañanas", su casa de la Costa Brava, tenía una cámara acorazada donde almacenaba cuadros de gran valor que hoy están en el Thyssen, y la baronesa, intentando aprovechar cada centímetro cuadrado de su finca, ha decidido reciclar ese espacio en zapatero. Oooh... no es una performance, ni una instalación poética, no. Es sólo que Tita ha leído algún artículo de "Cómo sacar partido a los metros" o "Reconvirtiendo espacios" (lógico si tenemos en cuenta que la finca sólo tiene 30.000 metros cuadrados) y se ha puesto manos a la obra. Pero tras ver la decoración de "Mas Mañanas" y de "Mas del Mar" deduzco que la idea no la ha sacado de CASA VIVA. Y es que el gusto decorativo de Tita es propio, personal, como su estilismo capilar: en contra de lo que dicen por ahí a Tita no le corta el pelo un mono con unas tijeras, sino que se lo corta en una peluquería (me dicen que en Cebado) pero cuando termina coge el secador y ella misma se ¿peina? Y está claro que el Señor no la ha llamado por el camino del brushing. Pero cuando te pasas media vida atada a un árbol ¿para qué te vas a peinar? ¿Para que se te quede el moño liado entre las ramas?

Y me asalta una duda (las dudas o asaltan o corroen, no hacen otra cosa): si Tita guarda sus zapatos en una habitación blindada ¿dónde guarda sus joyas? ¿En una botella que está dentro de una caracola, la caracola dentro de un antiguo bolso, el bolso dentro de un cofre, el cofre dentro de un barco, el barco dentro de una ballena y la ballena dentro de un volcán guardado por un monstruo de dos cabezas? Pantoja seguro que no tiene ese problema: se las da a María Navarro y chimpún, porque María sólo tendrá una cabeza, pero como monstrua guardiana no tiene precio. Y servidora con las suyas tampoco, porque me caben en un paquete vacío de Camel.

Echo un vistazo a la colección zapatil y me mareo. 5 filas de zapatos de las que no se ven el principio ni el final (deberían haber hecho la foto con un gran angular) agrupados por tacones: cuña, medio, aguja, bajo y bailarinas deportivas. De todas las formas, de todas los colores. Son las consecuencias de no tener televisión digital en la playa: una acaba mirando con lupa los zapatos de Tita. Y descubro dos pares dotados de unas cuñas monumentales, mastodónticas, de travelo. No me imagino a la baronesa mirando el "Mata Mua" (el cuadro, no el barco) con esas cuñas debajo, un Saint Laurent encima y un ministro al lado: entre las plataformas y el peso de las esmeraldas en el cuello yo perdería el centro de gravedad, me caería de boca y acabaría cargándome el Gauguin. Anda, toma, otro poema visual: "Cuadro asesinado por señora con cuñas". Podría ganarme la vida visitando museos y haciendo performances. A ver, si Martin Creed lo hace en la Tate Britain (un atleta corre a toda velocidad los 86 metros de la galería central de la Tate Britain; tras una pausa de treinta segundos otro atleta repite la acción) ¿por qué no puedo hacerlo yo en el Thyssen?. Claro que a mí no me han dado el Turner y a él sí, con aquella instalación minimalista consistente en una habitación vacía en la que una bombilla se encendía y apagaba alternativamente (minimalista sí que era, sí). No sé si ahora Creed también corre con unos rocky por la Tate para así conseguir la total comunión con su propia obra. Si fuera Tita seguro que correría por las salas del Thyssen. Eso sí, con las cuñas puestas.

viernes, 1 de agosto de 2008

Expediente X

Estimados lectores:

Escribo estas líneas con la esperanza de que alguno de ustedes pueda ayudarme; estoy completamente desorientada y no sé a quién recurrir. Algo extraño, muy extraño está pasando en mi blog y no tengo ni idea de cómo solucionarlo. Procedo a continuación con el relato de los hechos.

Como todos ustedes saben, la revista ¡HOLA! buscaba bloggers para hola.com, y el mío fue seleccionado. ¿Ah, que no lo sabían? Pues sí, servidora ha estado a punto de formar parte de una comunidad más selecta que las del barrio de Salamanca y Puerta de Hierro juntas, la comunidad de bloggers de ¡HOLA!, algo completamente lógico si tenemos en cuenta que mi estilo coincide plenamente con el de la revista: amable, delicado y centrado en la dimensión profesional de los personajes. Así que para comenzar mi blog en el citado semanario me dispuse a releer los posts ya publicados. Pero mi sorpresa fue mayúscula cuando al repasarlos descubrí que nada de lo aparecido en el blog correspondía a lo que yo había escrito; todos, absolutamente todos, habían sido modificados sin mi conocimiento, y no sé cómo ni por qué.

Verán, me he encontrado cosas como ésta: donde escribí "la encantadora anfitriona, Isabel Preysler, departió amablemente con todos los presentes" aparecía publicado "la Preysler intenta decir cosas que van más allá de "monísimo" mientras consiguen implantarle en el cerebro un microchip con la herramienta de sinónimos del Word". Y así todos y cada uno de los posts: si señalaba lo feliz que me sentía por la vuelta a la televisión de Ana Obregón, en el comentario la ponía a caldo; si hacía una detallada descripción de la fascinante decoración de la casa de la baronesa Thyssen parecía que en lugar de alabar su valiente apuesta por el rosa total criticaba desalmadamente su gusto para el interiorismo. En los posts las letras se han descolocado, se han despepitado, y han acabado componiendo frases que servidora jamás, ni harta de Agua del Carmen, hubiera escrito.

Alarmada, pensé en un primer momento que era un virus informático, una nueva mutación del "Salsa Rosa", que ya había involucionado a "Dolce Vita" y ahora podría haberse transformado en "Dolce Rosa" o en "Salsa Vita" o qué sé yo; una suerte de ataque informático perpetrado por un Santi Acosta reconvertido en hacker que quería dominar de nuevo el mundo rosa destruyendo todos los blogs de contenido amable, pero le pasé el Norton y ahí no salía nada de nada, por lo que el tema informático quedó descartado.

Así que empecé a observar mi Mac a escondidas, mientras lo dejaba cargando... y juraría que las teclas se movían solas. Era como si una mano invisible escribiera en mi lugar, como si el ordenador hubiera sido poseído por un espíritu. "Debe ser el de Jorge Javier Vázquez" pensé, un alma en pena que no puede descansar en paz tras la violenta muerte del Tomate. Así que eché mano de "Esoterismo. Heterodoxia Hoy" de Octavio Aceves (ése, junto a "Conversaciones con grandes damas" también del mismo autor, es uno de mis libros de cabecera) para ver si el vidente de las estrellas podía ayudarme y expulsar al fantasma. Siguiendo sus consejos paseé por la casa con los ojos cerrados y un tomate en la mano diciendo "Jorge Javier, si estás ahí, manifiéstate". Pero nada, lo único que ocurrió es que me pegué un trompazo con la silla y el tomate se espachurró contra la pared. Eso sí, si mirabas del revés la imagen del tomate en el muro aparecía la cara de la prima de Pajares.

Tras el fracaso de los consejos de Aceves me decidí por Rappel, pero por lo visto no se ha llevado el móvil a la playa (no debe de caberle en el tanga) y no ha contestado a mis llamadas. A Aramís la tengo descartada por motivos obvios, y Tristan Baker y sus colaboradores no me ofrecen demasiada confianza. Pensé en Rupert, reconocido santero, pero después de ver el peinado que le hizo a Rosa Díez para la fiesta de VOGUE prefiero que me decapite el mismísimo Ichabod Crane antes de ponerme en sus manos.

Iker Jiménez no me ha hecho caso, me ha dicho que en Cuatro no se ocupan de extrañas conversiones (seguramente no ha visto en qué se está transformando el programa de Concha García Campoy). He pensado en llamar al padre Fortea, el conocido exorcista, pero me da miedo que rocíe el ordenador con agua bendita y se lo cargue. Así que ahora que han vuelto Mulder y Scully a ver si los pillo en alguna première, porque sólo me queda imaginar una invasión alienígena.

En ¡HOLA! me han dicho, por supuesto, que hasta que no aclare el tema no pueden admitirme. Así que espero que esta vez el ordenador no trastoque el contenido de mi post y mi llamada de socorro llegue a ustedes tal y como la he escrito. Si no es así no tendré más remedio que abandonar mi viejo Mac y sustituirlo por uno de esos PC rosas, por fuera y por dentro. Y por favor, no me abandonen en este trance. Yo nunca lo haría.

martes, 15 de julio de 2008

¡HOLA! (HOLITA)

Cada uno encuentra la inspiración donde puede: Ned Flanders en la Biblia, Tennessee Williams en las anfetaminas y Scott Fitzgerald en el fondo de un vaso de whisky. Toda ayuda es bienvenida cuando se trata de dar con un tema sobre el que escribir, especialmente el alcohol; de hecho existe un Top Ten de los 10 escritores norteamericanos más borrachos de la historia, encabezado (cómo no) por Charles Bukowski. Pero a servidora escribir hasta arriba de Absolut no le seduce lo más mínimo: la sola imagen de las teclas del portátil arrasadas por una vomitona y la posibilidad de que el ordenador pete tras la pota me ha redimido en menos tiempo que Alcohólicos Anónimos y la Betty Ford juntos.

Así que sin bebida, sin drogas (ya sólo soy adicta al Espidifén 600), sin una vida privada lo suficientemente interesante como para desgranarla en unos cuantos post y, sobre todo y por encima de todo, sin que te paguen (la obligación de entregar la columna a tiempo a cambio de pasta hace que las meninges se desarrollen más rápido que con el Brain Training), a ver de dónde saca una tema todas las semanas.

Pero he aquí que llega ¡HOLA! y te salva. Porque las portadas de ¡HOLA! son más alucinantes que una borrachera de vodka, que un colocón de trippis. El ¡HOLA! es mi nueva drogaína inspiradora (lo de inspirar no va con segundas, no sean mal pensados). Sí, de acuerdo, sería mejor en medio de una sequía mental hallar tema para el blog en "Le Monde Diplomatique" o en "Claves de Razón Práctica", pero qué quieren, me parece mucho más apasionante comentar los tirantes del bikini de Carmen Martínez Bordíu que "Filosofía política: Marcel Gauchet y el problema teológico-político", porque Marcel Gauchet será todo lo director del Centro de Investigaciones Políticas «Raymond Aron» y todo lo filósofo que usted quiera, pero ¿es nieto de un dictador? ¿o viudo de una Borbón? ¿Se casó con alguien dispuesto a afeitarse la cabeza por una apuesta? ¿Tiene los reaños de posar en bikini al lado de una hija jovencísima? Pues entonces, ¡qué quieres, Marcel!

En cambio, las portadas del ¡HOLA! te llenan los ojos, te saltan a la cara, te atrapan con titulares como "Nayt Abascal: su más sincera y profunda entrevista", "Las imágenes más esperadas: la baronesa Thyssen presenta a sus hijas, Carmen y Sabina", o (el mejor de todos hasta ahora) "Asista como un invitado más a la espectacular boda de Flavio Briatore en Roma". Lo veo y pienso automáticamente en que yo hubiera hecho un número especial con una reproducción de la invitación de boda troquelada en la portada y hubiera obligado a leerlo enfundada en un petit robe noir, que si ¡HOLA! dice que eres una invitada más, pues lo eres y punto.

¿Y las ventanitas? ¡Qué me dicen de las ventanitas! Si parecen un remedo de 13 Rue del Percebe, con sus vecinitos asomándose. Entre las de esta semana descubro a Adriana Abascal y Juan Villalonga, que hablan en exclusiva al regresar a España. Ya saben, Villalonga fue presidente de Telefónica y amigo de Don José María, pero conoció a Adriana Abascal (a su vez ex de Azcárraga, dueño de Televisa), se lió a llamarla por teléfono porque a él le salían gratis la llamadas intercontinentales y al final tuvieron 3 hijos, cosa que no le sentó muy bien a Doña Ana, amiga de la pareja anterior de Juan. Así que Adriana y Juan desaparecieron del mapa hasta que éste ha vuelto a España como hombre fuerte del Valencia. Para el caso yo hubiera subtitulado la entrevista como "EL RETONNO": 9 páginas dedicadas a Adriana Abascal (y un poquico a Villalonga que, siguiendo la estela de los que saben de verdad de esto, como Miguel Boyer, aparece en dos fotos dejando todo el protagonismo a su esposa). Adriana se presenta al pueblo español con aire aflamencado gracias a los vestidos de los diseñadores más raciales (Victorio & Lucchino y Vicky Martín Berrocal), que digo yo que es como si yo me planto en EEUU ataviada con la línea más country de Ralph Lauren, o en Cádiz este verano con la colección completa de Antonio Ardón (Dios no lo quiera). Y todo porque Adriana es mexicana pero tiene alma española: vale, bien, yo tengo alma japonesa pero no voy todo el día con el quimono colgando.

¿Ven? Ya me he cascado medio post hablando sólo de un reportaje. Y es que aprender antes a leer "serena y feliz en su entrevista más esperada" que "mi mamá me ama, mi mamá me mima" da un bagaje que ni les cuento. Yo comencé mi lectoescritura con SEMANA y sigo con ella desde hace muchos años, pero ahora, seducida, le he incorporado el ¡HOLA! montándome un particular ménage à trois que llega a orgía con todas sus letras los fines de semana, cuando entran también en acción EL PAÍS, MUJER HOY y los periódicos locales. De hecho, creo que si no tiro periódicos y revistas en dos meses puedo hacer la reproducción a tamaño real de la casa de Isabel Preysler en papel maché, cuartos de baño incluidos. Todo es ponerse.

Y si no le atraen lo suficiente las revistas del colorín y las razas cobrizas, permítanme una recomendación veraniega, que también es muy de no sé qué escribir esta semana: "Los hombres que no amaban a las mujeres", de Stieg Larsson, para recrearse con un personaje femenino que nunca, nunca, saldrá en el ¡HOLA!