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miércoles, 15 de junio de 2016

OLA K ASE

PUBLICADO EL MARTES 14 DE JUNIO DE 2016 EN LA VERDAD

Wasapeamos por encima de nuestras posibilidades, que pertenecemos a más grupos de WhatsApp que un expolítico a consejos de administración. Estamos en el del cole, en el de la pandilla, en el de antiguos alumnos, en el de la familia, en el del curro, en el del curro sin el jefe, en el del regalo conjunto de boda y en el que nos meten sin que nosotros queramos. A punto estoy de contratar a un becario para que me lleve la comunicación.

Ana Blanco creó un grupo de WhatsApp para estar en contacto permanente con Vicente Vallés y Pedro Piqueras, los moderadores del debate de anoche. Sonsoles Ónega montó ayer uno con los jefes de equipo de los candidatos, donde todos afirmaban que su aspirante se encontraba fenomenal, igual que Naty Abascal saliendo de una fiesta: Rajoy estaba genial, Iglesias tranquilo y con fuerza y Sánchez y Rivera con muchas ganas. Parecían entrenadores de boxeo hablando de sus pupilos. Aunque si hubiera sido Mickey Goldmill, el entrenador de Rocky, les hubiera soltado “Tienes corazón, pero peleas como un maldito mono”. Pero los jefes de gabinete son más de manual de autoayuda: “Que sea él mismo”, le recomendó Irene Montero a Pablo Iglesias. “Sal y disfruta”, le aconsejó Fernando de Páramo a Albert Rivera, lo mismo que les soltó Cruyff a los jugadores del Barça en la final de Wembley; lo mismo que le digo yo a mi hijo cuando sale en la función de fin de curso: la psicología de bolsillo es lo que tiene. “Naturalidad”, le indicaron sus jefes de gabinete a Rajoy y a Sánchez. Luego hicieron lo que les dio la gana, claro: Rajoy tan natural como una gaviota disecada, Sánchez tan natural como una rosa de plástico. Por eso hace falta tener tanta discreción para dar consejos como docilidad para recibirlos, que decía La Rochefoucauld. También decía que el amor propio es el mayor de los aduladores. Claro, que eso lo escribió sin conocer los wasaps que los jefes de equipo debieron de mandar a sus candidatos después del debate: qué bien lo has hecho, te has salido, vamos a arrasar. Y muchos iconos de aplausos, pulgares levantados, caritas sonrientes y flamencas (las flamencas van bien para todo). Aunque yo hubiera dado mi móvil por leer los mensajes del otro grupo: el de compañeros de trabajo donde no está incluido el jefe. Ése es el bueno.



viernes, 19 de septiembre de 2008

Teresista

En "Rockefeller Plaza" Tracy Jordan está buscando una religión a la que adscribirse y le pregunta a Liz Lemon: "¿Tú en qué crees?". "Yo hago todo lo que dice Oprah" responde Lemon. Como aquí no vemos a Oprah Winfrey, la reina de la televisión norteamericana, no pude hacerme oprista igual que Liz, pero a cambio me hice teresista (que no teresiana), de Mª Teresa Campos, nuestra Oprah nacional. Y desde luego, ser teresista era mucho mejor que ser teresiana, porque Mª Teresa no predicaba ni la castidad (no sé quién ha tenido más novios últimamente, si la hija o la madre), ni la pobreza (Mª Teresa siempre nos recomendaba que compráramos cosas, desde el caldo de Aneto hasta los colchones de LoMónaco) ni muchísimo menos la obediencia. Al igual que Isabel de Portugal, Mª Teresa era reina y santa y, además, milagrera, si no ¿cómo la iba a readmitir Vasile en Tele 5 después de llamarle públicamente gilipollas cuando estaba en Antena 3? No me digan que eso no fue un milagro de los gordos.

Después de un retiro forzoso tras su crisis espiritual, Mª Teresa reformó la orden teresista desde dentro y regresó para recuperar su lugar. Volviendo al origen de la regla (Mª Teresa comenzó en informativos), prescindiendo de parte de su antigua corte de bufones y rodeada de algunos fieles de toda la vida (como la hermana Mª Antonia), Mª Teresa hizo limpieza, tomó las riendas de "La Mirada crítica" e intentó un nuevo milagro: el de levantar las mañanas de Tele 5. Pero mientras ella estaba en el exilio, el nivel de aceptación del teresismo entre su pueblo había descendido dramáticamente. Y a su vuelta se ha encontrado con que una plebeya como Susana Griso, republicana y descreída, se la había comido por la mañana con dos porras y un café con leche desnatada. Susana, con sus aspiraciones profundas antes de comenzar una nueva frase, su morrito y su mirada intensa, ha desbancado a la reina santa e instaurado la república matinal de Antena 3, nombrando ministros tan reputados como Jesús Mariñas o Massiel (¡¡!!).

Aunque personalmente me gustara más Vicente Vallés como presentador y director de "La Mirada Crítica" (Vallés se va a TVE como subdirector del Canal 24 h. con otro ex-tele 5 de director, Juan Pedro Valentín), servidora seguirá llevando una estampa de Santa Mª Teresa en la cartera junto al clavel de la Virgen del Pasico, que las dos son muy milagreras y últimamente me hace falta uno y de los buenos. Pero no sé si Vasile tendrá tanta fe como yo y aguantará mucho tiempo esta sangría de fieles. Porque Vasile será muchas cosas, pero tan santo como para soportar una caída en picado seguro que no.

Y hablando de Vasile, Tele 5 ha conseguido que fallen a su favor y se prohíba a la Sexta hacer uso de fragmentos de sus programas. Hoy es el primer "Sé lo que hicisteis..." post-sentencia. ¿Qué harán los chicos de la cueva? Enorme suspense que se develará hoy a partir de las 15:30.