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miércoles, 2 de mayo de 2012

Debate de mercadillo

PUBLICADO EL 27 DE ABRIL DE 2012 EN DETELE

Me gusta la entrevista como género y como concepto: alguien tiene algo interesante que preguntar a alguien que tiene algo interesante que decir. Sencillo, ¿verdad?

Pues no: para poder oír a Mª Teresa Campos entrevistando a Víctor Manuel me he tenido que tragar a los extriunfitos asesinando el repertorio del asturiano, para disfrutar de Jorge Javier Vázquez rendidico ante Ana Diosdado en “Sálvame De Luxe” he aguantado hasta las tantas, y para derretirme con Hugh Jackman he sufrido (y mucho) a Jandro. Vamos, que como consumidora del género estoy hecha a todo.


martes, 20 de diciembre de 2011

Salir del armario

PUBLICADO EL 22 DE NOVIEMBRE EN LA VERDAD

“¡Qué decepción!”, me wassapeó mi amigo M. “¡No enseña nada!”. Esperaba la reacción de M., un hombre con tal personalidad que lleva años diciendo que le pone Terelu, porque si Terelu tiene valor para salir en el Interviú sabiendo lo que le espera, más valor hay que tener para admitir que te gusta, aunque parece que desde la publicación de las fotos hay cada vez más tíos que reconocen que está buenorra: no estás solo, M. Otra valiente: mi amiga C. confiesa que cada vez que ve a Georgie Dann le entran ganas de hacerle el Bimbó; a mí, en cambio, me dan ganas de hacerme el harakiri. La libido es una cosa extraña: uno tiene a su disposición a los hombres y a las mujeres más atractivos del mundo para fantasear y elige a Terelu o a Georgie Dann. Hasta Bárbara Rey, que dijo que le habían tirado los tejos algunas de las mujeres más guapas de este país, tuvo su primera y última noche heteroflexible con Chelo García Cortés. Estoy esperando que en cualquier momento alguien suelte en una cena que le gusta el feo de los Hermanos Calatrava (¡como si el otro fuera guapo!). Debe ser que, a partir de los cuarenta años y dos gin-tonics, uno reúne arrestos para salir del armario y confesar sus gustos más ocultos aunque, en algunos casos, se roce la parafilia.

En cambio otros, en vez de salir, entran en el armario: asustadas tras la presión social, las empresas retiran la publicidad de La Noria (a ver quién es la primera que sale y se vuelve a anunciar en el programa) y al pobre Jordi González casi lo tienen que sondar porque no hay intermedios. Si seguimos así, dentro de poco el público que acuda a los programas de Tele 5 aparecerá pixelado para que nadie lo reconozca, y en la carnicería sólo se hablará de Redes, no sea que si se te ocurre comentar que Antonio Tejado no le pasa la pensión a Chayo mientras pides medio kilo de ternera para guisar, te critiquen en el barrio. Que ya me lo decía mi abuela: “Tú no te señales, hija”. Y yo lo intento, pero es que mi tendencia natural me lleva más a hablar de los pelos de Punset que de la manipulación de la materia a escala atómica y molecular. Y claro, así me va: la ternera estaba dura.

jueves, 15 de abril de 2010

La gorda interior

Y Gloria Serra adelgazó y dejó a Jordi, claro. Es una ley no escrita: cuando uno adelgaza, se divorcia. Conozco varios (muchos, demasiados) casos en los que ellos empiezan a adelgazar al estilo del increíble hombre menguante y al final el nuevo cuerpo se lo lleva otra. Esta vez ha sido ella la que ha dejado plantado a Jordi, y Antena 3 disfrutará de Gloria con tres tallas menos. Pero si Gloria Serra sufre ahora al desayunar un biscote integral con un zumo de pomelo, no les cuento cuando se tenga que merendar las audiencias de Antena 3. Ella, que se pegaba un atracón con las de "La Noria" mojadas en café con leche. Pero Gloria es una valiente: por embarcarse en las tardes de Antena 3, que es como subir al Titanic y, por supuesto, por hacer dieta.

Todos llevamos un gordo dentro (menos Imanol Arias; su gordo se lo comió Juan Echanove) que se va incubando durante las Navidades y que eclosiona en verano. ¿Todos? Todos no: existe una raza superior a la que su físico ha convertido en modelos y que, llevada por una falsa culpabilidad, intenta solidarizarse con el resto diciéndonos aquello de "en el colegio lo pasé muy mal porque me decían jirafa". ¿Jirafa? ¿Es peor "jirafa" que "vaca"? A lo mejor en la India sí, pero en el sistema de castas escolar no, desde luego. Me dan ganas ganas de abrirles la boca con un embudo y vaciarles la nevera de Falete. Ese intento que tienen las tipas delgadísimas de pagar su deuda genética con la sociedad (todos los genes buenos se los llevaron ellas) hablándonos de su sufrimiento adolescente es tan lamentable como decir que los ricos también lloran o que la suerte de la fea la guapa la desea. Los refranes son un fraude. Y mi gorda interior se monda con ellos.

La gorda interior nos acecha siempre, pero sólo las que hemos luchado contra ellas de pequeñas conocemos el método para obligarla a replegarse: en cuanto asoma la nariz, dieta que te crió. La mía lleva una temporada dándome un respiro, pero yo sé que está ahí, invernando, acechando, esperando cualquier momento para salir. Es una presencia inquietante, que suele manifestarse los lunes por la mañana y que hará su aparición estelar en cuanto comience a probarme bikinis. "¿Bikini?", me dirá. "¿Y de color turquesa? ¿No sería mejor un bañador negro con pareo a juego?". Y la lucha volverá. Mi gorda interior es una psicópata, la tía.

Por cierto, mi marido se ha puesto a dieta. No sé si empezar a preocuparme.

lunes, 23 de marzo de 2009

Mad Men

Antonio David se ha vuelto loco. No es para menos: su ex-suegra Rocío Jurado sigue ganando batallas después de muerta, igualica que El Cid. Sólo el hecho paranormal de que un fantasma te haga pagar una millonada podría explicar las pintas con las que apareció en La Noria el otro día, maqueao con el nuevo maquillaje de temporada de Clinique: les juro que en los párpados llevaba el Fresh Bloom Eye Shadow en el tono Cherry Blossom (¿vieron cómo brillaba el arco superior de sus depiladísimas cejas?) y en las mejillas el Quick Blush en el Hurry Honey. El pelo como si se lo hubiera peinado el ex-marido de Karina puesto en cumplir: hacerle el brushing a un tío debería estar penado con un internamiento en el antiguo GH, cuando consideraban que los secadores no formaban parte del experimento sociológico. ¡Esperen, si Juan Miguel estuvo internado en el "Hotel Glam"! Pero claro, estar ahí es como meter a Clint Eastwood en un colegio de señoritas. Así es imposible rehabilitarse.

Antonio David se ha convertido en Antón D.: se levantó una mañana y se encontró con que un ectoplasma le había ganado la batalla legal. ¿Hay algo más kafkiano? Si hubiera contratado a Allison Dubois y no a Rodríguez Menéndez, eso no le hubiera pasado.

¿Quieren más pruebas de la locura de Antonio David?: el muchacho ha pedido el carné de periodista a la Asociación de la Prensa (¡cuánto nos cuesta escribir carné en lugar de carnet a los que tenemos una edad). Si se lo dan, se abrirán las puertas del Infierno. Y adivinen quién se pondrá a la cola.

Otro que ha tenido que volverse loco es el novio de la Duquesa de Alba: declaraciones exclusivas en HOLA. ¡Y yo que estaba convencida de que era una historia de amor! (sí, ya sé, amor raro, gagá, viejuno, pero amor al fin y al cabo). Ya no puede una confiar en la bondad de los extraños.

Unos locos muy distintos a los anteriores y que despiertan interés en su "disparatado esplendor" son los que aparecen en los posts de González Pellicer y de Hong Kong Blues, dos joyitas. Y "Mad Men": Cuatro la ha trasvasado de Canal + y la ha colocado ¡a la 1 de la mañana de martes! Pero si les gusta la publicidad, los primeros sesenta y los tíos, tíos (Jon Hamm demuestra que se puede ir bien planchao y bien peinao y que las hormonas se te salgan por el traje, tirando por tierra el rollo de macho marrandungo de Russell Crowe y Collin Farrell) merece la pena dormir un poco menos. Y se darán cuenta de que tenemos ya lo políticamente correcto infiltrío en la masa de la sangre: verlos beber y fumar tanto resulta extrañísimo (del acoso sexual disfrazado de galantería a las compañeras de trabajo mejor no hablamos). Posiblemente si yo le hubiera tirado más al whisky que a los cafelicos cuando trabajaba en publicidad, me hubiera ido mejor la cosa. Incluso se me hubiera ocurrido lo de Karabatic.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Flores raras

Mis sábados por la noche a.P. (antes de Pedro) se parecían a los de Carrie Bradshaw en versión provinciana, pero d.P. (después de Pedro) se parecen más a los de la abuela de la fabada. Si no no se explica que servidora se tragara "La Noria" de la semana pasada y, aún peor, la de ésta.

Sobre la aparición de la desquiciada Violeta, esa flor rarísima y desagradecida, ya hizo un fantástico post Rosa Belmonte, al que sólo habría que añadir que la tipa (sobre la que ya hay apuestas acerca de cuánto tarda en salir en porretas en Interviú) es amiga de Teresa Bueyes, la ex-abogada de Ana Obregón que ahora colabora en el programa de Gonzo y a la que parece que la silicona se la pincharon en la lengua en vez de en los labios (ya sólo esta relación de amistad explica muchísimas cosas). Pero sobre el programa de autojustificación que se marcaron Jordi González y sus afamados periodistas el pasado sábado hay mucho que decir. Asombrados ante las críticas recibidas por ¿entrevistar? (parecía más un linchamiento público, la vena de Pilar Rahola alcanzó niveles patiñéricos) y pagar un pastizal a la novia del agresor de Jesús Neira, cabreados, heridos y dignos contraatacaron con una batería de argumentos elaboradísimos del tipo "es un mercado libre" y "todo el mundo cobra".

No: ni todo el mundo cobra ni todo el mundo paga. ¿Le habría pagado a la deshojada Violeta Gallardo, el jefe de Tony Alcántara en "Pueblo"? ¿O Blas Castellote, del "Crónica"? Ehh... un momento. Esperen: son personajes de series de televisión. A ver, déjenme pensar en el nombre de algún famoso periodista que no hubieran pagado por conseguir dicha entrevista... ¡Mierda! no se me ocurre ninguno.

Y miren que es fácil acabar con tanto problema sobre la ética periodística, sobre pagar o no pagar, sobre la libertad de expresión y sobre el derecho a la información: sólo hay que ver un par de temporadas de Lou Grant. Porque lo que hacen ahora mismo está a medio camino entre el personaje de Kirk Douglas en "El Gran Carnaval" de Billy Wilder (¡obra maestra! que diría Pumares) y el de Walter Matthau en "Primera Plana" (también obra maestra, también de Billy Wilder), aunque puestos a actuar les aseguro que a mí me divierte mucho más el pedazo de cabrón con todas las letras que interpretaba Matthau que el papel de Jordi González ofendido. Aunque el que hubiera quedado magistral en la peli de Wilder como secundario es el padre de Violeta: siguiendo la estela de los grandes (como el padre de Esther O.T.), el fenómeno lleva un estilismo capilar a lo Fary que me sulibeya. ¿Por qué estos hombres no van a Llongueras cuando ven que sus hijas están a punto de saltar a la palestra? Deberían de tomar ejemplo de José Bono, que desde que vio que su hija Amelia le iba a quitar protagonismo tras su boda con el hijo de Raphael, se ha hecho unos implantes capilares que pa qué las prisas.

Hoy sólo hablo de padres e hijas, pero no de madres e hijos: si están esperando que escriba algo sobre el posado de la Pantoja con Paquirrín en ¡HOLA!, lamento decirles que no. Que ya está bien. Que no puedo más. Que hasta servidora tiene un límite. Y que como ya sólo me queda el derecho a no comprar algunas revistas que me toman el pelo, el ¡HOLA! de esta semana (sólo el de esta semana, que mi dignidad no llega a tanto y sigo siendo una "pink alcoholic") no lo compro. Porque leer que el único hombre de su vida es Paquirri después de la aparición en el Rocío de la mano de Julián Muñoz y de "Gitana ¿tuh meh quiereh?" "Mah que a mí!", aguantar la foto de la portada de madre e hijo bajo el lienzo casi a tamaño natural de Paquirri al estilo Tita Thyssen y su afición necropictórica de posar junto al retrato del barón, creerme lo de "reveladoras y sinceras declaraciones" y ver durante un montón de páginas a madre e hijo photoshopeados y combinando modelos ya es demasié, que dice Marujita. El único interés reside en saber si Pantoja se puso sujetador o no para las fotos, que ya saben que ella es de pecho suelto. Pero creo que puedo vivir con la duda.

Y antes de que me digan que igual que soy libre para no comprar el ¡HOLA! también soy libre para no ver "La Noria", les recuerdo que los períodos de desintoxicación no suelen ser tan cortos como los de Ricardo Bofill. Y sé que cambiar salir de cañas por ver "La Noria" es como sustituir el caballo por la metadona. Pero ¡qué quieren! Ya les dije que soy una pink alcoholic.

miércoles, 2 de abril de 2008

Sustancia

Mario, Mario, Mario... encima del armario. Y debajo. Y dentro del talego. Y fuera del talego. Y en "La Noria". ¿Dónde está mejor Mario? Con Jordi González, seguro: en el plató tuvo que encontrarse estupendamente, porque Jordi estaba totalmente fas-fas-fas-fas-fascinado, embriagado, obnubilado, epatado ante un señor como Mario Conde. Fascinación comprensible aunque no justificable; a mí también me mola Drácula pero no le invito a cenar a mi casa a no ser que tenga dos unidades de A+ de reserva en el frigorífico.

Conde empezó como si de un monje budista se tratara: largas pausas antes de soltar la frase (frase más declamada que dicha), mirada fija en algún punto del suelo, rictus triste y amargo, palabras llenas de humildad. Incluso un poemica recitó. Pero de vez en cuando enseñaba el colmillo y Conde volvía a ser el tipo vanidoso, el engreído, el más listo de la clase. Tenía que demostrar que está herido, pero no muerto: Sí, he pasado por la cárcel (injustamente) pero lo acepto como un tío porque acato el sistema judicial español. Sí, he conocido lo mejor y lo peor, he estado en el cielo y en el infierno, he comido caviar y bazofia carcelaria, pero aquí estoy. Ante ustedes. Y todo ello me hace reflexionar, y pensar, y cavilar, y continuar mi búsqueda espiritual... Bueeeeeno. Quiere ser el maestro Yoda pero se queda en Pei Mei, el monje cabrón de las cejas blancas de "Kill Bill". Sólo una apreciación: en lugar del poema tenía que haber cantando una estrofa de "Resistiré", la del Dúo Dinámico. El personaje le hubiera quedado más redondo.

Hizo gala de la famosa solidaridad taleguera apoyando a los Albertos y contando que les escribía los recursos a sus compañeros de cárcel (no a todos, claro, sólo a los que Conde entendía que lo merecían por no haber cometido delitos graves, que uno es chori pero honrao). Y el belfo se le levantó aún más cuando Jordi le preguntó si había sido fiel a su esposa, la lloradísima Lourdes, y el respondió que había sido "sustancialmente fiel". Tócate la peineta, Marieta. ¿Qué significa ser "sustancialmente fiel"? ¿Que metía la puntita nada más ("Don Juan, Don Juan...")? ¿O estamos más bien ante la distinción aristotélica entre "sustancia primera" y "sustancia segunda"? A lo mejor es una cuestión etimológica: si sustancia viene del latín "substantia" y ésta es una traducción del griego "ousía" (lo que está debajo) ¿no se es infiel si uno se pone arriba?

Uno de los resultados de tener a Simone de Beauvoir y a Sartre como ídolos adolescentes (cada una vive el fenómeno fan como le da la gana, también me vale ser seguidor de Juan Gómez "Juanito", que ambas cosas no son excluyentes) es que una acaba creyendo en aquello de los amores contingentes y los amores necesarios: lo de Simone y Jean Paul era un amor necesario, los rollos que tenían ellos por ahí eran amores contingentes. Y lo cree de verdad hasta que la experiencia le demuestra que, con un poco de buena o mala suerte, los amores contingentes se convierten en necesarios y el necesario pasa a ser innecesario, y todo se va a hacer puñetas. Es igual que la diferencia entre fidelidad y lealtad: "yo no soy fiel, pero soy leal", me dicen. Vamos, que zumbarse a otro/a por ahí está bien, pero contar que tu churri se hace el moco mientras ve la tele es desleal. La cuestión es: ¿tu churri conoce esa sutil diferencia semántica o cree que "lealtad" y "fidelidad" son sinónimos? Si la conoce y está de acuerdo, estupendo, pero si el único que la sabe eres tú, mal vamos. Cada pareja, o trío o lo que sea puede montárselo como quiera y dictar sus propias normas de convivencia (o de no convivencia), o ir inventándolas sobre la marcha para adaptarse a las situaciones que uno se va encontrando por el camino. Pero si no hay acuerdo (y no lo había porque, según el propio Mario, Lourdes no llevaba bien su éxito con las mujeres) uno no puede, y menos disfrazando la vanidad de sinceridad, contar que le ponía los cuernos a su mujer después de tirarse media hora loándola en un programa de televisión. Sustancialmente es de mal gusto.

Para mí fidelidad y lealtad misma cosa son. Así que si mi churri se pone aristotélico, o existencialista o metafísico y me suelta que él es sustancialmente fiel, yo le pongo sustancialmente la maleta en la puerta. Vacía, claro, porque la ropa, que es insustancial por aquello de las temporadas, que se la compre su madre. Sustancialmente.

jueves, 6 de marzo de 2008

Más cosas que nunca dije

Supongo que ustedes estarán de las elecciones, los debates y compañía hasta los kandoo o hasta la senserreta, según. Así que aquí tienen un post desengrasante hecho con las citas enviadas a raíz de "Cosas que nunca dije". Por cierto, a servidora no le van mucho las citas, sobre todo porque nunca me acuerdo del autor. Me pasa lo mismo que a la Gemio (antes Garbi); la diferencia es que para solucionarlo, la ínclita suelta aquello de "como dijo el poeta..." ¡¡ARGGG!! La mato, la mato!!!. Ahora ha contratado en su programa de radio a Fernando Sánchez Dragó, y ya es demasié, que diría Marujita. Un ejemplo: Fernando el otro día proponía que sólo votaran los que hubieran leído el Quijote y los que no vieran programas de corazón. Claro, por eso él va y sale en "La Noria". Por cierto, ¿"La Noria" qué es? ¿"La Clave" versión siglo XXI? ¿Jordi es el sustituto natural de Balbín? ¿O si estamos de promoción hasta "Está pasando" se convierte en "Bouillon de culture"? A veces me lío, me lío. Otra de la Gemio: odia el Tomate, en su programa no se puede ni hablar de su desaparición, pero cuando uno de sus colaboradores (pobreticos míos) lo intenta comentar, ella salta con que se metieron con el vestido que llevaba en una entrega de premios (con muchísima razón, porque parecía que la había vestido su peor enemigo, o sea, yo misma) ¿Me lo explica alguien, porfaplís? (lo siento, ya ven que Marujita va creando escuela). Vale, ya corto, aquí van las frases...

Shna envía un montón (gracias):

- Mi plan es vivir eternamente. Hasta ahora lo estoy cumpliendo perfectamente.

- Jamás admitiría entrar en un grupo en el que admitieran a gente como yo (Groucho Marx).

- Cuando mis padres se dieron cuenta de que alguien me había secuestrado, tomaron medidas inmediatamente. Alquilaron mi habitación. (Woody Allen).

- Mi mujer y yo fuimos felices durante 20 años. Luego, nos conocimos. (Rodney Dangerfield).

- ¿Puedes repetir lo que dijiste después de "Escucha con atención"?

- Me pregunto: ¿Que haría yo sin mí?

- El mundo se está quedando sin genios: Einstein se murió, Beethoven se quedó sordo... y a mí me duele la cabeza.

- El que tiene un amigo tiene un tesoro... o una bomba de relojería (quemala).

- Tú cuentas mi vida, porque la tuya es demasiado aburrida (Juancho).

- OLE,OLE IN THE HOLE!! (Carlicos).

- Te envidio porque tú me tines (Anica).

- Estoy encantada de haberme conocido (smart).

Rosa Palo Servicio Público les ofrece estas frases desinteresadamente para que salpiquen con ellas sus diálogos y así los mismos adquieran una pátina de cultura y de savoir faire que pa qué. ¿O no les encanta cuando en las pelis alguien dice los dos primeros versos de un soneto y el otro lo completa citando autor y obra? Algo del tipo:
"Así brilló mi sol, un día, al alba,
sobre mi frente, con triunfal belleza..."
Y el otro remata con
"... una hora no más lo he poseído
y hoy me lo esconden las aéreas nubes". Shakespeare. Soneto número 33.

¿No se quedan ustedes patitiesos? Yo sí, porque yo no sé ni qué viene después de "Con cien cañones por banda". Y continuando con diálogos para la historia, el mantenido el otro día entre AR y las chicas de Dover (que se llaman, casualmente, Amparo y Cristina Llanos). AR les pregunta cuál de las dos tiene una madre propietaria de una tienda de ropa. "Las dos" responden al unísono. "¿Las dos?" "Somos hermanas" "¿Hermanas? Pues no os parecéis en nada. Señoras, ¿a que no se parecen?" Y el público-señora brama: "¡¡¡¡¡Sííííí!!!!!".

Inconmensurable. Pero AR está en racha, porque después de preguntarle a Concha Velasco por su madre ("ha muerto" respondió Concha) siguió con Bibiana Fernández. Aquí diálogo reproducido por Rosa Belmonte:
"El caso es que Bibiana Fernández, aludiendo al vestido ancho que llevaba (y por decir algo o por recordar a Angelina Jolie en sus últimas apariciones suelta antes de presentarse repretada y con bombo) dijo de pasada: "No estoy embarazada". Y Ana Rosa, en lugar de hacer como que no lo había oído: "Pero podrías". Sapristi. Houston, Houston, llamando a Ana Rosa Quintana. Bibi (ante semejante parida): "No, por muchas razones, no sólo por la edad".

Pues eso. Sapristi.