miércoles, 23 de octubre de 2013
Embelenamiento
miércoles, 11 de julio de 2012
El premiado sin premio
Columna completa en http://detele.es/2012/07/fran-llorente-el-premiado-sin-premio/
miércoles, 2 de mayo de 2012
Debate de mercadillo
Me gusta la entrevista como género y como concepto: alguien tiene algo interesante que preguntar a alguien que tiene algo interesante que decir. Sencillo, ¿verdad?
viernes, 20 de abril de 2012
A mí, plin
El titular que mejor resumía la vida de Carmen Ordóñez lo dio ella misma cuando dijo “A mí, plin. Soy Ordóñez Dominguín”. Pensaba Carmina que una puede bajar a las cloacas, probarlo todo (o casi), venderlo todo (sin casi), codearse con la mitología marbellí (Los Choris, El Chuli, el Pai y el Cabra) y salir indemne porque viene protegida de fábrica, pensamiento generalizado entre las señoras de derechas a las que le gusta más la fiesta que a un tonto.
Columa completa en http://detele.es/2012/04/a-mi-plin-carmina-biopic-telecinco-serie/
sábado, 31 de diciembre de 2011
Campanadas a medianoche
PUBLICADO EL 27 DE DICIEMBRE EN LA VERDAD
Tengo el gafe con la Nochevieja. En la última noche del año siempre me han ocurrido toda una serie de catastróficas desdichas: desde los calamares rellenos que me sientan como un tiro hasta las uvas malignas que se me atragantan (una vez mi madre estuvo a punto de hacerme una traqueotomía con el cuchillo jamonero y un boli BIC), han sido varios los desastres que me han hecho empezar el año maltrecha en el sofá haciendo zapping por todos los especiales de Nochevieja, justo castigo por no haber seguido los consejos de Rappel, porque nunca he llevado ropa interior roja ni, por supuesto, tampoco le he echado un anillo de oro al cava; con mi historial hubiera acabado tragándomelo.
Pero como todo es susceptible de empeorar, ha empeorado: este año Isabel Pantoja, gafe reconocida mundialmente, dará las campanadas, por lo cual su mala calafá y la mía juntas pueden hacer que, efectivamente, 2012 sea el año del fin del mundo y no nos salve ni John Cusack. La única esperanza que me queda es que Vasile haya deshecho el maleficio con el poder sanador del millón de euros que le ha pagado a Pantoja tras fichar por Tele 5 (yo en eso sí que creo, que le tengo mucha fe a los cuartos: te dan un buen puñao y se te quita el mal de ojo). Y aquí estoy, debatiéndome entre las uvas de la ira de la Pantoja y las uvas en almíbar de Igartiburu. Mi suegra, que siempre ha sido una mujer valiente pero que ahora ya es una temeraria, dice que no me preocupe, que desafiando a todas las fuerzas negativas del universo nos vamos a tomar las uvas con Isabel, que contrarrestaremos la maldición trianera con un conxuro galego y que nosotras vemos a la Pantoja pase lo que pase (mi suegra sabe que Isabel se llevó a su hermano Agustín de personal shopper, por lo que espera ansiosa el desparrame estilístico). Pero, a pesar de todo, yo no lo tengo tan claro: seguro que, en cuanto den las doce campanadas, me van a pasar más desgracias que al Coyote. Así que si ven que empieza el año y no hay columna, vayan a visitarme al Hospital de Santa Lucía. Y llévenme una caja de Godiva y el ¡HOLA!, pero si sale Pantoja arranquen la página, que esta tía me remata en el hospital. Gracias anticipadas.
viernes, 24 de junio de 2011
La boda fantasma
Ustedes sabrán que Luis Rollán se ha casado con un señor llamado Alejo. Ah, ¿que han leído el ¡HOLA!? Entonces lo que sabrán es que Pantoja se ha ido de boda. ¿De quién? Ni idea, porque tras 8 páginas y 20 fotos, el resultado es Luis Rollán: 2 – Pantoja: 9. ¿Y el otro novio? Pues Alejo, El Hombre Que Nunca Estuvo Allí, aparece en una sola foto (de grupo, por supuesto, que así se nota menos). Ni una imagen de los recién casados mirándose tiernamente, ni de la ceremonia, ni una frase tipo “Luis Rollán y su flamante marido” (de la palabra “matrimonio” ni hablamos). Sólo he encontrado una foto de los novios solitos y juntos en la edición digital, porque en la impresa nada. Nasti de plasti.
Me imagino que estoy equivocada y que prácticamente no se hace referencia a la boda entre Luis y Alejo porque lo que interesa es la vuelta de Pantoja a la vida social, ahora que ha sido remasterizada por DJ Kiko, y que, además, una boda entre dos hombres no vende tanto porque no hay vestido de Rosa Clará que llevarse a la boca. Pero la Pantoja estaba en una boda, no en una reunión de Tupperware. Y en todas las bodas hay dos novios. En todas menos en ésta.
En ¡HOLA! son los reyes del eufemismo: "liados” equivale a "felices y enamorados, "madre soltera" a "afronta en solitario su maternidad" y "separados" a "ponen fin a su historia de amor". Y, por supuesto, las relaciones homosexuales han sido siempre “una entrañable amistad”. Pero como todavía no han encontrado la forma de contar que se han casado dos tíos sin que a buena parte de sus lectores les de una apoplejía, pues directamente obvian el tema todo lo posible. Y chimpún. Por lo visto a ¡HOLA! le ocurre lo mismo que a Luis Navarro-Valls, que afirma que “la sociedad está cansada de matrimonios extraños”. Y lleva razón: yo también encuentro raro el matrimonio entre Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock. Y mi hijo ni les cuento, porque viendo la boda de Alaska & Mario me preguntaba si Alaska estaba ya embarazada (el pobre se cree que te casas y, automáticamente, te quedas preñada). Apunta maneras como tertuliano de Intereconomía.
Total, que encima se monta el pollo con el tema de la exclusiva (esto ya no lo cuento, los interesados pueden seguir la mini-serie en Tele 5): Rollán tan contento porque era un honor protagonizar la primera boda gay que sale en ¡HOLA! para que luego ¡HOLA! le aplique el doblaje de Mogambo. Entre unas cosas y otras, al pobre muchacho le están amargando la luna de miel en Cerdeña: no quiero ni pensar qué grado de moreno va a traer; cuando vuelva, además de gay, va a parecer una boda interracial. Y por ahí sí que el ¡HOLA! no pasa.
lunes, 27 de septiembre de 2010
Belén still here
Sólo el título ya da para un injerto genealógico que revolucionaría las monarquías europeas: si Belén es La Princesa del Pueblo, entonces ¿Andreíta es la Infanta? ¿Fran es el consorte, Duque del Rasca? ¿Y Jesulín de Ubrique, qué lugar ocupa? ¿El de Jaime de Marichalar? (qué me gustaría a mí ver a Jesulín con los looks que gasta Marichalar, con el chándal de torear vaquillas customizado por Lacroix). Y el Defensor del Menor ¿es un mero instrumento en manos de los campanaristas partidarios de Julia I de Ambiciones que no quieren que la Infanta Andreíta suba al trono como Andrea I del Pollo? ¿Es Pepa Jiménez republicana?
El anunciadísimo documental resultó un pestiño hagiográfico de proporciones monumentales. Belén comparada con Evita Perón, Lady Di y una revisión en paralelo de Cristal traidica por los pelos (teñidos): ¿se acuerdan de Cristal? ¡Qué sobremesas de café, galletas y despiporre nos metíamos! Eso sí, mucho trabajo de documentación para encontrar la escena en la que Belén se baja del coche ¿igual? que Diana de Gales. Pero sobre sus novios noctámbulos Dany Dj y Óscar Lozano, el Pepagate, sus líos con los Janeiro... ni miajita. Parece ser que habrá una segunda parte que contendrá todos estos temas espinosos obviados en la primera entrega. Se llamará El asedio a la princesa: las guerras janeiras.
Y van y montan una premiere en los cines Palafox. Y llega la estrella, se baja de la limusina y se lía la de Dios. Lo que no se entiende es que hayan pagado un pastón para traer a Julia Roberts, la Novia de América, a recoger el Donostia cuando aquí al ladico, en San Blas, tenían a la Princesa del Pueblo. Que princesa es más que novia, y que ya son ganas de gastar cuartos en aviones para peluqueros y maquilladoras cuando nuestra Belén se arregla con los de Tele 5 de toda la vida.
Pero no, Belén no se merece el Donostia, se merece el Oscar directamente. Porque aún nadie se ha percatado de que el documental sobre la vida de Belén Esteban es un falso documental: Belén Esteban es como Joaquin Phoenix, que teóricamente ha estado los dos últimos años de su vida alejado del cine y viviendo como una supuesta estrella del hip-hop para poder rodar I'm still here, presentado en Venecia como un documental sobre los desvaríos de Phoenix cuando era una película de ficción. Pues nuestra Belén, lo mismo: en realidad es catedrática de Derecho Constitucional, habla seis idiomas incluido el kurdo y se ha licenciado en interpretación por la escuela de Cristina Rota, pero desde que nació, en un alarde de llevar el método hasta sus últimas consecuencias, se ha estado preparando para su papel en La princesa del pueblo. Descubierto el fake, tal vez en un próximo De Luxe Belén aparezca con su verdadera personalidad, se despida de su acento y de comer chicle con la boca abierta y ya sólo quiera salir en Redes hablando sobre el pensamiento científico de Hawking. Y evidentemente, tras la encuesta realizada en la que queda como tercera fuerza política del país, se presentará a las elecciones por el ¡A.L.E.! (¡Arriba La Esteban!) y nos dejará a todos muertecicos del tó cuando ella sola, solica, de con la receta para sacarnos de la crisis gracias a sus conocimientos macroeconómicos adquiridos durante su estancia en Harvard, cuando todos nos pensábamos que estaba de crucero con Fran visitando Dubrovnik ("la perla del Antártico", que dijo para despistar). Pero me temo que, descubierto el tomate, la gente no la votará, que los españoles somos muy nuestros y no consentiremos que alguien tan preparado llegue al poder.
Dicho esto, servidora es belenista de toda la vida. Y por eso, y sólo por eso, me permito el lujo de escribir sobre su Alteza No Serenísima. Que para escribir un artículo con fundamento habría que pedir créditos acerca de los Salsa Rosa, AR, Sálvames y Sálvames De Luxe que se ha tragado una, que luego llega un listo al que su suegra le ha contado cuatro cosas y se marca un sesudo articulín criticando a la Princesa y a su Camelot particular. Así que ojito. Dios salve a la princesa.
viernes, 30 de julio de 2010
Bisuta
Servidora esperaba auténtico macarrismo poligonero, del bueno, del que saldría de un hijo nacido entre Bea la legionaria y Paquirrín, pero todo se quedó en lugares comunes: morirse después de ver Ibiza (¡¿?!) o mientras conduces un Ferrari (si yo fuera Pere Navarro anotaba el nombre del pollo y le impedía acercarse siquiera al concesionario), tatuajes ("ya verá cuando esa estrella que lleva tatuada en el hombro se convierta en una medusa con los años", le dijo a una concursanta Nacho Montes), piercings y mucho pelo de la dehesa. En fin, nada nuevo bajo el sol: son el fruto de 12 ediciones de un GH convertido en referente estético y moral. Aunque que se den cuenta de que hay que dejar de reivindicar el eructo como signo de autenticidad me hace no perder la esperanza en el ser humano.
Pero ¿para qué quieren estos muchachos las clases de buenos modales? ¿Para darle la mano a la dependienta del Berska? ¿Para comerse con cuchillo y tenedor una Burguer Cangreburguer? (si Calamardo les deja entrar, claro, que mi Calamardi es muy suyo). ¿Para hacer una exégesis del último discurso de Zapatero mientras bailan reggaeton? Menos mal que el profesor José Liberto López de la Franca, jefe de la Casa de Su Alteza Real el Infante de España don Leandro Alfonso de Borbón (doble ¡¡¿¿??!!), les ha enseñado a hacer una reverencia delante de los Reyes, porque es cuestión de tiempo y de un infarto de Jaime Peñafiel que Felipe y Letizia, en su política de acercamiento al pueblo, acaben recibiéndolos en Zarzuela. O que el premio sea convertirse en novio/a de los pequeños de la Casa Real sueca, a los que les va mucho el mundo choni. Al final esto es Princesa por sorpresa 3.
Pero la verdadera gracia podría estar en hacerles un seguimiento cuando acabe el programa y vuelvan a sus lugares de origen: después de pasarse media vida intentando ser los más chulos del barrio les lloverán collejas a cascoporro cuando se desmarquen con un "Jessi, mona, ¿me pasas el calimocho, por favor? Graciassss", o con un "Ay, querida, me encanta como te sienta ese petit robe noire de Tony Modas". Ahí sí que hay espectáculo.
Echo de menos entre el profesorado a auténticos expertos en la materia: Nacho Montes les enseña dicción, cuando ahí debería estar Tamara Falcó. Un "¿sabesss?" bien dicho o colocar un "estupendo, todo fenomenal" cuando te están preguntando si es cierto que has empotrado el mini contra un VIPS requiere años de experiencia. Y una master class de Nati Abascal enseñando cómo hablar sin mover la boca después de hacerte un lifting para que no te tiren los puntos sería la guinda.
Y de la suerte que tenemos los cartageneros, qué me dicen. Cada poco tiempo aparece un excelso representante de nuestra tierra y nos da prestigio donde quiera que va: Federico Trillo, Chiqui GH y, ahora, Pepe (reapellidado como Complementos por Nacho Montes). Creo que es la primera vez que hubiéramos preferido que junto a su nombre apareciera Murcia en lugar de Cartagena. Eso sí, nuestro Pepe le dio la primera en la frente al profesor Montes, porque si la elegancia consiste en ir adecuadamente vestido en función de la ocasión, Nacho Montes se columpió. Apareció en la playa del ZM creyéndose que estaba en Venecia contemplando a Tadzio, ataviado con una chaqueta azul marino a rayas y pantalones rojos, mientras que Pepe Complementos, mostrando su pecho depilado y sus gafas de sol tamaño Isabel Pantoja se baja del avión y no ha dormido nada durante el vuelo, iba perfecto. Una lección más de saber estar y de WordPerfect desde el cantón.
De remate, en "Resistiré, ¿vale?" (la versión actualizada de "La Clave"), grupo de expertos debatiendo: Bea la Legionaria, Amor, Kiko Hernández, Josie (¿por qué no está Josie como profesor?; aún recuerdo sus frases maravillosas en Supermodelo -"hay que rebuscar en la charity"-), Jimmy Jiménez Arnau y Bienvenida Pérez como Special Guest Star, que se apresura a levantarse y a saludar a Lomana estrechándole la mano y no con dos besos, que ella tiene una exquisita educación británica, mientras le suelta que ya era hora de que una mujer como ella hiciera algo por la juventud de este país.
En fin, que nos vamos a pasar todo el verano con esta panda. Ahora sólo tenemos que esperar a que vayan saliendo y nos cuenten en el Interviú todo lo que han aprendido mientras se tapan el mismísimo con la Perla Peregrina. Todo finísimo, oiga.
jueves, 29 de enero de 2009
Tradición y plagio
También es tradición que las misses salgan con toreros o deportistas. Elizabeth Reyes está "conociendo" a Fran Rivera, y nos lo cuentan en SEMANA bajo el titular "Le gustan triunfadores y deportistas" (qué raro, seguro que a usted, como a mí, nos gustan los deshechos sociales, feos y con halitosis). Lo extraordinario, lo rompedor, lo liberador sería que Elizabeth saliera con un albañil en paro y yo con un jugador del Real Madrid. Pero eso no sería tradicional.
Otra costumbre muy española es que se muera el patriarca de la familia y los herederos se peleen por lo que ha dejado, como los leones del Serengeti. Después de ver cómo tras la desaparición de la matriarca Rocío (Jurado) se arañaban la cara por la herencia (si extraen restos de las uñas de Rociíto encontrarán ADN de Ortega Cano), ahora vemos cómo los descendientes de otra matriarca y también Rocío (Dúrcal) hacen lo propio, según la portada del ¡HOLA!
¿Y salir de un reality para meterte en otro? Pues también se ha convertido en un hábito. Y si no te llaman, pues te lo inventas tú: Bustamante ha presentado "Uno de los nuestros", un reality donde los fans del cantante descubrirán cosas de su vida cotidiana contadas por él mismo. Jorrrlll!!! Sí, sí, asústense, que es para eso y mucho más. El video de promoción no tiene desperdicio: tras ver a Busta imitando a Robert de Niro en "Uno de los nuestros" (por supuesto) diviértanse en familia contando cuántas veces aparecen las palabra "Bustamante", "mi" y "yo". ¿Por qué cree Busta que tenemos algún interés en ver cómo se echa gomina? ¿Para comprobar si utiliza Pantene Pro-V, la marca que promociona su señora? Y lo presenta Jordi Cruz, el chaval que conducía "Art Attack", ya saben, aquel programa de manualidades donde un loco cogía toda la ropa sucia que tenía en casa y hacía una reproducción gigante de Las Meninas en lugar de meterla en la lavadora.
Más hábitos televisivos: que los ex presentadores de informativos pierdan el norte una vez que acaba la música del Telediario. Desde Maxim Huerta que se desmelenó con Ana Rosa hasta Alfredo Urdaci, que ha pasado por "El club de la comedia" (por lo visto estaba ya ensayando para sus monólogos cuando dijo aquello de "C C OO", si no no se explica), se ha marcado una imitación de Tom Jones (inenarrable, tienen que verlo), ha sido contertulio de LA NORIA y ahora es jefe de prensa del Pocero. Lo último: se ha disfrazado de Tintín para la portada del magazine de EL MUNDO. Va como vaca sin cencerro este chico. Aunque en cambios radicales de vida de ex presentadores de informativos nadie gana a Letizia, ni siquiera su ex jefe. La diferencia es que ella no ha perdido el norte, sino que ha ganado los cuatro puntos cardinales.
Más: ¿son un plagio los pantalones acolchados que Dolce&Gabbanna han sacado después del desfile de Armani o es una casualidad que los creadores consuman el mismo tipo de drogas alucinógenas que les lleva a creer que esos pantalones pueden favorecer a alguien? ¿Podrían demandarte por plagio si te haces una rinoplastia copiando la nariz de Charlize Theron? ¿Todas las señoras que llevan un pañuelo de Hermès por encima del jersey de cuello vuelto copian a Ana Botella? (algún día tienen que explicarme esta sobreprotección cuellil, que no la pillo). ¿Zara plagia las grandes firmas o democratiza la moda? ¿Es capaz Mikel Erentxun de componer una canción original? ¿Se basaron los dibujantes de Shrek en Jesús Bonilla? ¿Es este blog una copia de otros?
Nota: el domingo, los Goya.