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miércoles, 15 de marzo de 2017

TAMARA MÁRTIR

PUBLICADO EN LA VERDAD EL MARTES 14 DE MARZO DE 2017

Que Tamara Falcó firme una petición para que Pablo Iglesias no quite la misa de los domingos en La 2 es normal; lo raro sería que firmara una petición para que no quitaran "El Intermedio", ese programa de rojos y ateos. Y que Tamara Falcó suba la petición a las redes sociales y el tuiterío se le eche encima, también es normal: es el martirio cristiano 2.0. Pero Tamara, acostumbrada al otro martirio, al mediático, ni contesta, que llevar tantos años lidiando con la prensa es lo que tiene.

La vida de Tamara Falcó, esa mujer que sale a la calle con un pulverizador de agua bendita en el bolso de Loewe, es tan loca como "La llamada", un musical de Javier Ambrossi y Javier Calvo (los creadores de "Paquita Salas", maravilla protagonizada por una señora que toma gintonic con torreznos) donde se mezclan dos adolescentes amantes del electrolatino, un campamento cristiano, una monja a la que le chifla Presuntos Implicados y un Dios que canta por Whitney Houston. Pues Tamara, igual: con la misma fe te sube la última canción de su hermano Enrique (eso sí que es para lapidarla) que reivindica el feminismo poniendo como ejemplo a su madre (amárrame esos pavos), promociona una marca de ropa diseñada por una amiguísima de apellido compuesto, firma una petición de Greenpeace para salvar el Ártico o te muestra un folleto donde te explica cómo llevar a cabo el ayuno y la abstinencia en Cuaresma, todo muy rollo "Mr. Wonderful", eso sí, con iconos y dibujines y tipografías molonas, que para eso los millennials son una generación muy visual, y si no les pones un trozo de carne tachado no saben de qué les estás hablando (yo, al principio, me creía que estaba promocionando la dieta de la alcachofa). También es verdad que el no comer carne los viernes se lleva mejor si eres Falcó Preysler y tienes cuartos suficientes como para irte al Burela a ponerte ciega de merluza de pincho. Y también es cierto que, si las señoras bien de Puerta de Hierro han convertido la Cuaresma en la nueva "Operación Bikini", yo me apunto: en tal de quitarme los cinco kilos que me sobran de aquí al verano, hago ayuno, abstinencia, limosna, oración y lo que haga falta. Como dice Tamara, "Deseadme suerte o mejor aún rezad x mi!!!!!!". De poner comas en los textos, ya hablamos otro día.


miércoles, 9 de julio de 2014

Verano Azul


PUBLICADO EL MARTES 7 DE JULIO DE 2014 EN LA VERDAD

Reponen “Verano Azul”. Otra vez, sí, pero en esta ocasión remasterizada, supervitaminada y mineralizada. Una nueva oportunidad de recuperar la memoria de los veranos azul cielo, ahora que muchos veranos se han vuelto azul oscuro casi negro.

“Verano azul” puede parecernos hoy una serie inocente sobre la pérdida de la inocencia, casi tanto como una novela de Martín Vigil. Pero no lo es: Antonio Mercero, realizador que aliñaba sus trabajos con salsa agridulce, utilizando el drama y el humor en la justa proporción para modular las emociones del espectador, se atrevió a tocar en “Verano Azul” temas que nadie había tocado en televisión. Y, con esa mezcla de ingredientes, Mercero habló de madres solteras, de padres separados, del derecho a la protesta, de la protección del medio ambiente, de la primera regla o del desahucio. Y nos dejó KO. Y también habló de la muerte, claro. Y nos remató: los niños de la época pensábamos que teníamos el culo pelao después de ver las desgracias de Calimero, Heidi y Marco, pero no; la muerte de Chanquete nos conmocionó a todos. Eso y ver la cantidad de helados que era capaz de comer el Piraña sin coger un empacho. En la actualidad, los padres del Piraña lo habrían metido en un campamento para gordos.

Pero las series iniciáticas sólo aguantan una generación: si ahora vemos “Verano Azul” con nuestros hijos, se nos caen los palos del sombrajo. No moverán una ceja con los conflictos por la separación de los padres de Desi, porque la mitad de los padres de su clase están divorciados. Nos dirán que, en vez hacer el tonto cantando el “No nos moverán” para evitar que a Chanquete le quiten el barco, que mejor llamen a Ada Colau y la PAH. Cuando vean a la pobre Bea vestida de pies a cabeza en la playa porque tiene su primera regla (“Que ni el viento la toque”), pensarán que la tía es una pava por no ponerse un Tampax. Y, al llegar el momento cumbre de Pancho corriendo por la playa mientras grita “¡Chanquete ha muerto!”, levantarán con suficiencia un ojo de móvil y preguntarán por qué Pancho no pone un Whatsapp al grupo, que termina antes. Inocencia interrumpida. En cualquier caso, yo voy a volver a ver “Verano azul”. Tengo la esperanza de que, esta vez, no muera Chanquete.


miércoles, 11 de julio de 2012

El premiado sin premio

PUBLICADO EL 5 DE JULIO EN DETELE

Ayer fue un día de grandes descubrimientos para la física: por un lado el hallazgo del bosón de Higgs, por otro la revolución de la teoría del tiempo. O si no explíquenme cómo la entrega de los premios de la Academia de Televisión (), que fue rapidísima y fulgurante, se me hizo larga. Posiblemente porque la televisión es, entre otras cosas, espectáculo, y lo de anoche no lo fue (excepto el momentazo , al que ya llegaremos). Crisis, low cost y todo lo que ustedes quieran, pero si en una gala los presentadores sólo te suenan, quedan sillas vacías en primera fila y en el escenario hay muchos y grandes profesionales pero pocas estrellas, la cosa está regular.

 

Los Iris tuvieron lugar en el Parque de Atracciones de Madrid, algo que explica el dress code del evento, porque aquello parecía una feria: desde una excesiva Silvia Jato en amarillos terribles hasta un con camisa de cuadros de manga corta (lo he visto más arreglado en algunos programas de “”)...

Columna completa en http://detele.es/2012/07/fran-llorente-el-premiado-sin-premio/