Voy en autobús. No se preocupen, que no soy ecologista ni vegana, pero es que hasta que no me pongan un coche oficial, o de producción o de lo que sea, servidora va en autobús. Y de vez en cuando tengo que levantar la vista del periódico (o del SEMANA, si es miércoles) porque se oyen perlas de sabiduría popular de este calibre:
- "Donde está el cuerpo está la muerte": pasajero filósofo haciendo referencia al repentino fallecimiento de un amigo que estaba de vacaciones en Benidorm. De anuncio de A dos metros bajo tierra.
- A la pregunta "¿Cómo está usted?", responde una gitana "Tirando... como el Señor de su cruz".
También pueden enterarse dónde coger agua gratis ("pueh yo voy con una garrafa de esah de 5 litros al grifo que está en la gasolinera que hay al lao del Intermarché"), o comprobar que los carritos de niño sin niño constituyen un excelente medio de transporte ecológico y alternativo para llevar cartones, o que si una se queda viuda no tiene que salir a la calle pa ná na máh que pa ir ar curto, o pillar una conversación entre una conductora y una rubia poligonera con todo teñido menos el bigote propia de El diario de Patricia: "Pues me entregaron una hoja en la que ponía que querías ser mi amiga", "¿Una hoja? ¡Era una carta!", "Pues no, que le faltaba el sobre". Todo esto amenizado con Cadena Dial, Radio Tele Taxi (¿sabían que Chiquetete sigue de plena actualidad discográfica?) o cedés propios: un sensible conductor ponía todos los días a las 9:15 de la mañana una canción que contiene las palabras novia, conejo, zanahoria y pelos. Pueden usted hacer la combinación que quieran con estos términos, que seguro que aciertan. A puntito de denunciarlo a Bibiana Aído que estuve.
Y, por supuesto, las broncas con el conductor (mi mecánico, que diría Josemi Rodríguez Siero): que si le he dicho que me pare, que si no la he oído, ¿verdad que lo he dicho?, pues no, pues sí, pues no querrá que tenga todas las paradas en la cabeza (¡¡¿¿??!!). Como verán, esto sí que es un reality digno de ser televisado, y no El Bus, aquella cosa que se inventó Antena 3 como respuesta a Gran Hermano y que no vió ni el conductor. En cambio lo coge Samantha Villar, se tira 21 días sin bajarse del autobús y le sale un docudrama social que pa qué.
Y como Facebook se ha convertido en el mayor instrumento de clasificación antropológica conocido hasta ahora, les dejo algunos grupos que suscribo plenamente:
Señoras que van con bolsas de pescado en el autobús
Señoras que se bajan del autobús de espaldas para no caerse
:Señoras que se preparan para bajar del autobús 5 paradas antes que la suya
Señoras que le dicen a sus maridos donde sentarse en el autobús
Señoras que se santiguan antes de subirse al autobús
Señoras que viajan en el autobús sin desodorante
Señoras que imitan a chiquito de la calzada al bajar del autobus
Señoras que esperan a subir al autobús, para buscar el billete en el bolso.
Señoras que gritan en el autobús: LA PUERTAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!
Señoras charlatanas que se sientan detrás del conductor del autobús
Señoras que aunque el autobús este vacio se sientan a tu lado
Qué quieren: las señoras que viajamos en autobús somos así.
Pues hala, ya está. Me he ganado el odio de los autobuseros para siempre, igual que Karmele con los taxistas. A partir de mañana, en bicicleta.
Rosa a través del espejo: Rosa Belmonte ha vuelto a atravesar el espejo y ahora está al otro lado. Ya lo atravesó en Mira lo que ven, en la 1, y en Dry Martini (creo recordar que se llamaba así el programa; lo busco en internet pero sólo me salen recetas del cóctel), pero ahora se va directamente al meollo de la cuestión televisiva, a Sálvame, donde espero que la Reina de Corazones no le corte la cabeza. A la Belmonte la sigo desde que escribía sus crónicas sobre la Feria de Murcia en La Verdad: evidentemente han sido las primeras y las últimas crónicas taurinas que he leído en mi vida, porque los toros no eran más que una excusa como otra cualquiera para inventarse la crónica social murciana y que las Vera Meseguer y las Paquichelos tuvieran su sitio.
La Belmonte, con esa cara de niña buena enmarcada entre sus mocasines, rebautiza a Lara Rodríguez como "La Mala Rodríguez", o compara el meterse con Belén Esteban a meterse con el Islam. De antología. Y de momento, el placer de leer a la Belmonte supera la envidia que me produce no tener la tecla tan afilada como ella. Sólo le pido que si no ha firmado contrato de confidencialidad, nos cuente los entresijos del programa. Total, que me he vuelto a enganchar. La culpa la tienes tú, Rosa.
Mostrando entradas con la etiqueta Rosa Belmonte. Mostrar todas las entradas
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viernes, 7 de mayo de 2010
lunes, 25 de enero de 2010
Viejas damas indignas
Hablamos J. y yo como las dos grandes damas de la cultura en las que nos hemos convertido (él como prestigioso productor teatral, servidora como impostora aún no descubierta) y comentamos las últimas actividades culturales a las que hemos asistido para dar brillo y lustre con nuestra presencia. Después de repasar instalaciones y exposiciones varias (muy, muy chulo el taller de cine en 16 mm. con el que han comenzado las actividades del Imagina de este año) convenimos que nuestra próxima performance consistirá en grabar la cara que pone la gente que asiste a estas cosas cuando, en medio de una sesuda conversación sobre el land art, yo me desmarco con un: "¿Habéis votado a Karmele en Eurovisión?". Eso sí que es provocador. Y punki.
Por edad y por actitud Karmele es una suerte de Vivienne Westwood (aunque a mí me gustan más los modelazos de Karmele que los de la inglesa). Karmele revive el punk más salvaje, que reivindicaba que cualquiera podía subirse a un escenario sin que le hiciera falta saber cantar ni tocar instrumento alguno. "Yo tengo mucho arte", dice Karmelita en su defensa, apoyada en aquella vieja frase promocional de Lola Flores: "Ni canta, ni baila, ni falta que le hace". Pero a Karmele sí que le hace falta. Y si al final sale en Interviú (eso sí que es una amenaza que tendría que ponernos los pelos de punta), le va a dar a la revista un aire de fanzine alternativo que pa qué.
Porque ¿hay algo más rompedor que el programa que le dedicaron a Pop Star Queen tras ser rechazada su candidatura por Televisión Española? Una luz blanca alumbrando su silla vacía, música de réquiem de fondo, imágenes de la ¿finada? llorando, sobreimpresionados del tipo "el doctor ha recomendado a Karmele que haga reposo". "¡Si me creía que se había muerto Madonna!", dice Toñi Salazar mientras reivindica que sólo los artistas "de verdad" pueden ir a Eurovisión (hombre, si La caña de España es una canción de verdad que venga Dios y lo vea). Hasta Jorge Javier Vázquez tuvo que salir un momento del plató porque le estaba entrando la risa; aguantándosela (la risa) pronuncia la frase de la temporada: "Ha muerto Karmele. Nace el mito". Y, por la noche (pasándose por la peineta las recomendaciones del médico y poniendo en juego su salud) Karmele, con la voz rota por el dolor, empezó su manifiesto con un "Yo acuso". Ni Animalario, ni Calixto Bieito ni ná de ná. Auténtico teatro alternativo a la hora de la siesta.
Pero no hace falta que haya una buena excusa para que "Sálvame" sea cualquier día de la semana mucho más trasgresor que una actividad del PAC (el Proyecto de arte Contemporáneo de Murcia). "Sálvame" sí es un "Dominó caníbal" real por motivos obvios. Y el día que aparece Marujita con sus coca-colas aliñadas y su nariz de payaso ya es el colmo del moderneo. Por ello no sólo apoyo la candidatura de Karmele a Eurovisión, sino que propongo a Belén Esteban como comisaria del PAC del año que viene. No me digan que no habría:
-a) lleno absoluto
-b) provocación sin límites cuando dijera "Pues esta mierda la hace mejor mi Andreíta, asín de claro. ¿Vale o no vale?". Y si trae como ponente a Kiko Hernández contando su visita al Louvre ("he visto la Venus de NILO" comenta), a Cuauhtémoc Medina le da un parraque.
Como siempre, todo lo que a mí me gustaría escribir sobre Karmele y Eurovisión lo ha hecho antes y mejor Rosa Belmonte, así que léanlo. No sé si Rosa aspirará con los años a convertirse en una vieja dama indigna, como titula Esther Tusquets la segunda parte de su biografía (las viejas damas indignas son aquellas que hacen lo que quieren y dicen lo que piensan, según Tusquets), pero yo sí. Karmele es una vieja dama pero, aunque parezca lo contrario, no es indigna, ya con todo este mogollón que ha montado tras su descalificación demuestra que se toma demasiado en serio. Y las maduras damas que aspiramos a ser viejas indignas tenemos que reírnos mucho de nosotras mismas. En eso estoy yo. A ver si lo consigo.
Por edad y por actitud Karmele es una suerte de Vivienne Westwood (aunque a mí me gustan más los modelazos de Karmele que los de la inglesa). Karmele revive el punk más salvaje, que reivindicaba que cualquiera podía subirse a un escenario sin que le hiciera falta saber cantar ni tocar instrumento alguno. "Yo tengo mucho arte", dice Karmelita en su defensa, apoyada en aquella vieja frase promocional de Lola Flores: "Ni canta, ni baila, ni falta que le hace". Pero a Karmele sí que le hace falta. Y si al final sale en Interviú (eso sí que es una amenaza que tendría que ponernos los pelos de punta), le va a dar a la revista un aire de fanzine alternativo que pa qué.
Porque ¿hay algo más rompedor que el programa que le dedicaron a Pop Star Queen tras ser rechazada su candidatura por Televisión Española? Una luz blanca alumbrando su silla vacía, música de réquiem de fondo, imágenes de la ¿finada? llorando, sobreimpresionados del tipo "el doctor ha recomendado a Karmele que haga reposo". "¡Si me creía que se había muerto Madonna!", dice Toñi Salazar mientras reivindica que sólo los artistas "de verdad" pueden ir a Eurovisión (hombre, si La caña de España es una canción de verdad que venga Dios y lo vea). Hasta Jorge Javier Vázquez tuvo que salir un momento del plató porque le estaba entrando la risa; aguantándosela (la risa) pronuncia la frase de la temporada: "Ha muerto Karmele. Nace el mito". Y, por la noche (pasándose por la peineta las recomendaciones del médico y poniendo en juego su salud) Karmele, con la voz rota por el dolor, empezó su manifiesto con un "Yo acuso". Ni Animalario, ni Calixto Bieito ni ná de ná. Auténtico teatro alternativo a la hora de la siesta.
Pero no hace falta que haya una buena excusa para que "Sálvame" sea cualquier día de la semana mucho más trasgresor que una actividad del PAC (el Proyecto de arte Contemporáneo de Murcia). "Sálvame" sí es un "Dominó caníbal" real por motivos obvios. Y el día que aparece Marujita con sus coca-colas aliñadas y su nariz de payaso ya es el colmo del moderneo. Por ello no sólo apoyo la candidatura de Karmele a Eurovisión, sino que propongo a Belén Esteban como comisaria del PAC del año que viene. No me digan que no habría:
-a) lleno absoluto
-b) provocación sin límites cuando dijera "Pues esta mierda la hace mejor mi Andreíta, asín de claro. ¿Vale o no vale?". Y si trae como ponente a Kiko Hernández contando su visita al Louvre ("he visto la Venus de NILO" comenta), a Cuauhtémoc Medina le da un parraque.
Como siempre, todo lo que a mí me gustaría escribir sobre Karmele y Eurovisión lo ha hecho antes y mejor Rosa Belmonte, así que léanlo. No sé si Rosa aspirará con los años a convertirse en una vieja dama indigna, como titula Esther Tusquets la segunda parte de su biografía (las viejas damas indignas son aquellas que hacen lo que quieren y dicen lo que piensan, según Tusquets), pero yo sí. Karmele es una vieja dama pero, aunque parezca lo contrario, no es indigna, ya con todo este mogollón que ha montado tras su descalificación demuestra que se toma demasiado en serio. Y las maduras damas que aspiramos a ser viejas indignas tenemos que reírnos mucho de nosotras mismas. En eso estoy yo. A ver si lo consigo.
martes, 13 de enero de 2009
Allen, Nochevieja, Roldán
Allen, Nochevieja, Roldán: ¿pueden estas tres palabras estar en una misma frase? Por lo visto sí: Woody Allen tocó con su banda en Roldán en Nochevieja, en la inauguración del Hotel Intercontinental La Torre Golf. Ma non ci credo. Pero menos me creo que venga el mismísimo y en dos semanas que llevo buscando por la red artículos sobre el tema no encuentro ninguno firmado por alguien que estuviera en la fiesta, por lo que hay varias posibilidades:
- los asistentes no saben escribir
- los asistentes saben escribir pero no tienen internet
- los asistentes saben escribir, tienen internet pero no están poseídos por el espíritu de Luis Miguel Dominguín, ya saben, aquel que 5 minutos después de liarse con Ava Gadner salió a contárselo a sus amigos.
Servidora, que cumple los dos primeros requisitos y que está poseída por el espíritu de El Fary (no se tiró a Ava Gadner pero contó que sí lo había hecho ¡¡¿¿??!!) se imagina lo que pudo ser la fiesta, porque información no hay mucha. Así que con la poca que tenemos, podemos hacer una serie de deducciones:
- Mr. Allen se tomó un glorioso caldero en el Venezuela pero después sólo cenó un panecillo con mermelada y una macedonia de frutas, por lo que claramente fueron los regüeldos de ajo postcaldero los que contribuyeron a desdibujar el si bemol;
- la prensa habla del selecto y escogido grupo de asistentes: con entradas a 500 € por persona, "selecto" y "escogido" son sinónimos de "reducido";
- tras el concierto, un Allen un tanto taciturno se hizo fotos con los asistentes . ¿Ustedes se imaginan a Woody Allen haciéndose fotos con alguien? ¿Y no estando taciturno?
- asistentes: Pepín Liria, Mª José Suárez presentando la gala y el tipo que tiene el supermercado de la playa donde veraneo, el auténtico doble de Chris Moltisanti, el sobrino de Tony Soprano (y no hablo sólo del físico). Al principio pensé que era un camarero, pero después mi esposo (que tiene un ojo para esto que ni les cuento) me confirmó la identidad del individuo sin necesidad de recurrir a comprobar sus huellas en el AFIS. Es lo que tiene el smoking blanco: como no seas Bryan Ferry, las posibilidades de que te confundan con un camarero son infinitas.
- no asistentes: según conversación oída en la sección de libros de El Corte Inglés entre un tipo y uno de los dependientes (yo hago como que busco un libro de Roberto Bolaño, pero en realidad tengo la oreja puesta), parece que ante la poca cantidad de entradas vendidas comenzaron a sortearlas por internet. "Y si vino el Budi Alen entonces iría la tía esa que está to buena, ¿no?" (vendedor) . "¿Quién, la rubia?" (tipo). "Sí, esa" (vendedor) "No, esa no fue" (tipo). Para los que no hablan cartagenero, traduzco: la tía ésa que está to buena es Scarlett Johansson. Ante la enjundia de la conversación me pregunto por qué criterio se rige El Corte Inglés para determinar a qué departamento de ventas adscriben a cada uno de sus trabajadores. Tiene que ser más o menos el mismo que el del estilista de la Obregón.
La presencia de Woody Allen en Murcia plantea muchos interrogantes: ¿va a rodar en Roldán? ¿Va a hacer una fábula sobre constructores deconstruidos y sobre pícaros inversores? ¿Estará preparando una segunda parte de "Toma el dinero y corre"? ¿Cambiará Central Park por un campo de golf? ¿Abandonará Nueva York para darse baños de lodo en el Mar Menor? ¿Es el caldero una comida kosher? Seguro que si Rosa Belmonte hubiera ido a la fiesta podría responder todas esas preguntas (y más), como cuando "La Verdad" la enviaba a cubrir las corridas de toros de la feria de Murcia y en lugar de hablar del toro bragao y astifino se recreaba en Ilu Vera Meseguer y en Paqui Chelo. Rosa, te echamos de menos.
- los asistentes no saben escribir
- los asistentes saben escribir pero no tienen internet
- los asistentes saben escribir, tienen internet pero no están poseídos por el espíritu de Luis Miguel Dominguín, ya saben, aquel que 5 minutos después de liarse con Ava Gadner salió a contárselo a sus amigos.
Servidora, que cumple los dos primeros requisitos y que está poseída por el espíritu de El Fary (no se tiró a Ava Gadner pero contó que sí lo había hecho ¡¡¿¿??!!) se imagina lo que pudo ser la fiesta, porque información no hay mucha. Así que con la poca que tenemos, podemos hacer una serie de deducciones:
- Mr. Allen se tomó un glorioso caldero en el Venezuela pero después sólo cenó un panecillo con mermelada y una macedonia de frutas, por lo que claramente fueron los regüeldos de ajo postcaldero los que contribuyeron a desdibujar el si bemol;
- la prensa habla del selecto y escogido grupo de asistentes: con entradas a 500 € por persona, "selecto" y "escogido" son sinónimos de "reducido";
- tras el concierto, un Allen un tanto taciturno se hizo fotos con los asistentes . ¿Ustedes se imaginan a Woody Allen haciéndose fotos con alguien? ¿Y no estando taciturno?
- asistentes: Pepín Liria, Mª José Suárez presentando la gala y el tipo que tiene el supermercado de la playa donde veraneo, el auténtico doble de Chris Moltisanti, el sobrino de Tony Soprano (y no hablo sólo del físico). Al principio pensé que era un camarero, pero después mi esposo (que tiene un ojo para esto que ni les cuento) me confirmó la identidad del individuo sin necesidad de recurrir a comprobar sus huellas en el AFIS. Es lo que tiene el smoking blanco: como no seas Bryan Ferry, las posibilidades de que te confundan con un camarero son infinitas.
- no asistentes: según conversación oída en la sección de libros de El Corte Inglés entre un tipo y uno de los dependientes (yo hago como que busco un libro de Roberto Bolaño, pero en realidad tengo la oreja puesta), parece que ante la poca cantidad de entradas vendidas comenzaron a sortearlas por internet. "Y si vino el Budi Alen entonces iría la tía esa que está to buena, ¿no?" (vendedor) . "¿Quién, la rubia?" (tipo). "Sí, esa" (vendedor) "No, esa no fue" (tipo). Para los que no hablan cartagenero, traduzco: la tía ésa que está to buena es Scarlett Johansson. Ante la enjundia de la conversación me pregunto por qué criterio se rige El Corte Inglés para determinar a qué departamento de ventas adscriben a cada uno de sus trabajadores. Tiene que ser más o menos el mismo que el del estilista de la Obregón.
La presencia de Woody Allen en Murcia plantea muchos interrogantes: ¿va a rodar en Roldán? ¿Va a hacer una fábula sobre constructores deconstruidos y sobre pícaros inversores? ¿Estará preparando una segunda parte de "Toma el dinero y corre"? ¿Cambiará Central Park por un campo de golf? ¿Abandonará Nueva York para darse baños de lodo en el Mar Menor? ¿Es el caldero una comida kosher? Seguro que si Rosa Belmonte hubiera ido a la fiesta podría responder todas esas preguntas (y más), como cuando "La Verdad" la enviaba a cubrir las corridas de toros de la feria de Murcia y en lugar de hablar del toro bragao y astifino se recreaba en Ilu Vera Meseguer y en Paqui Chelo. Rosa, te echamos de menos.
miércoles, 16 de abril de 2008
Descubrimientos
En estos tiempos modernos que nos toca vivir, que canta El Zurdo, no sé si dice más de uno mismo los zapatos que lleva que los blogs que linka. En la columna de la izquierda tienen a su disposición algunos de los que visito habitualmente y que incluyen desde magníficas fotografías hasta exabruptos neocom (eso sí, muy bien exabruptados), pasando por tipos que viven la televisión desde dentro y que aportan una visión más que interesante sobre el tema, informáticos a los que atormento con preguntas absurdas de usuaria pavuncia (lo de ser informático es como ser médico, te pueden preguntar de todo en cualquier momento y lugar, se siente), publicistas que se dedican a reunir todas las tonterías que los del gremio tenemos que soportar y gente que le quita horas al sueño para escribir maravillosos relatos y a los que servidora odia entrañablemente (es decir, con las entrañas) porque no les llega ni a la suela.
Internet da para eso y mucho más (la verdad está ahí fuera, no se olviden), y lo que más mola es descubrir cosas nuevas y buenas, como el blog de Mercedes Castro y su novela "Y punto", novela que conocí a través del blog de Lucía Etxeberría y que me estoy leyendo con auténtico deleite (y con nervios, que tiene la pobre Clara Deza un mogollón que pa qué, con tanto delincuente y tanto tonto del haba alrededor) o el blog del Club Pickwick, al que me llevó de la manita un comentario de Súper Rosa Belmonte (faro y guía de cualquier columnista de provincias modelna que se precie, que la tía ha acabado participando en el especial del último episodio de "Los Soprano" -eso sí que es nivel, Maribel, y no escribir en el "ABC", en serio te lo digo-) y que me dejó ojiplática, boquiabierta, traspuesta, descolocada (todo esto ha de leerse con la voz de M.R., la tipa que hacía los comentarios de la boda de Farruquito y similares en los videos del Tomate). Por favor, no se pierdan la anécdota que cuenta en el Club Pickwick de Juan Luis Galiardo y Pepe Sancho, o el dibujico de Pérez Reverte en la RAE.
Y es que una tiene una incultura enciclopédica. Y la red se encarga de recordárselo constantemente. Recuerdo cuando a Joaquín Zamora le comenté que había escuchado en internet una canción llamada "My funny Valentine" en plan ¡mira lo que he descubierto, amigo!. Creo que Joaquín, uno de los tipos que más saben de música en el hemisferio norte, todavía se está riendo. Porque servidora es así de atrevida; desde su ignorancia supina se atreve a recomendarle a gente películas, libros y hasta blogs con comentarios del tipo "¡pero cómo! ¿no has visto "Uno de los nuestros"? ¡pero eso no es posible!". Con dos tomates. Y se queda tan ancha.
Esta mañana a las 8:00 han vuelto a fallar las desconexiones regionales de Onda Cero y han emitido la misma canción que pusieron ayer para salir del paso, una cosa medio country (sólo medio, que a mí el country no me gusta) que me ha molado mucho, pero mucho. No es que el tipo/a tuviera un criterio musical muy coherente, porque después ha cascado "Vístete deprisa" de la Orquesta Mondragón, pero en el ratico que me lavaba los dientes la canción me ha recordado a Jake Gyllenhaal bajando por la montaña como un loco para darle un beso en los morros a Heath Ledger, ya saben. ¿Que no saben? ¡Pero cómo! ¿No han visto "Brokeback Mountain"? ¡Pero eso no es posible!
Combatan mi incultura enciclopédica y mándenme sus descubrimientos favoritos en cualquier ámbito. Ustedes hacen de Edmund Hillary y yo de sherpa. Y si saben por casualidad el nombre de la canción, pues también me lo mandan. Ahora seguro que me llega un comentario diciéndome que el tema de esta mañana es la canción más famosa de Johnny Cash y quedo como el culo.
Internet da para eso y mucho más (la verdad está ahí fuera, no se olviden), y lo que más mola es descubrir cosas nuevas y buenas, como el blog de Mercedes Castro y su novela "Y punto", novela que conocí a través del blog de Lucía Etxeberría y que me estoy leyendo con auténtico deleite (y con nervios, que tiene la pobre Clara Deza un mogollón que pa qué, con tanto delincuente y tanto tonto del haba alrededor) o el blog del Club Pickwick, al que me llevó de la manita un comentario de Súper Rosa Belmonte (faro y guía de cualquier columnista de provincias modelna que se precie, que la tía ha acabado participando en el especial del último episodio de "Los Soprano" -eso sí que es nivel, Maribel, y no escribir en el "ABC", en serio te lo digo-) y que me dejó ojiplática, boquiabierta, traspuesta, descolocada (todo esto ha de leerse con la voz de M.R., la tipa que hacía los comentarios de la boda de Farruquito y similares en los videos del Tomate). Por favor, no se pierdan la anécdota que cuenta en el Club Pickwick de Juan Luis Galiardo y Pepe Sancho, o el dibujico de Pérez Reverte en la RAE.
Y es que una tiene una incultura enciclopédica. Y la red se encarga de recordárselo constantemente. Recuerdo cuando a Joaquín Zamora le comenté que había escuchado en internet una canción llamada "My funny Valentine" en plan ¡mira lo que he descubierto, amigo!. Creo que Joaquín, uno de los tipos que más saben de música en el hemisferio norte, todavía se está riendo. Porque servidora es así de atrevida; desde su ignorancia supina se atreve a recomendarle a gente películas, libros y hasta blogs con comentarios del tipo "¡pero cómo! ¿no has visto "Uno de los nuestros"? ¡pero eso no es posible!". Con dos tomates. Y se queda tan ancha.
Esta mañana a las 8:00 han vuelto a fallar las desconexiones regionales de Onda Cero y han emitido la misma canción que pusieron ayer para salir del paso, una cosa medio country (sólo medio, que a mí el country no me gusta) que me ha molado mucho, pero mucho. No es que el tipo/a tuviera un criterio musical muy coherente, porque después ha cascado "Vístete deprisa" de la Orquesta Mondragón, pero en el ratico que me lavaba los dientes la canción me ha recordado a Jake Gyllenhaal bajando por la montaña como un loco para darle un beso en los morros a Heath Ledger, ya saben. ¿Que no saben? ¡Pero cómo! ¿No han visto "Brokeback Mountain"? ¡Pero eso no es posible!
Combatan mi incultura enciclopédica y mándenme sus descubrimientos favoritos en cualquier ámbito. Ustedes hacen de Edmund Hillary y yo de sherpa. Y si saben por casualidad el nombre de la canción, pues también me lo mandan. Ahora seguro que me llega un comentario diciéndome que el tema de esta mañana es la canción más famosa de Johnny Cash y quedo como el culo.
jueves, 6 de marzo de 2008
Más cosas que nunca dije
Supongo que ustedes estarán de las elecciones, los debates y compañía hasta los kandoo o hasta la senserreta, según. Así que aquí tienen un post desengrasante hecho con las citas enviadas a raíz de "Cosas que nunca dije". Por cierto, a servidora no le van mucho las citas, sobre todo porque nunca me acuerdo del autor. Me pasa lo mismo que a la Gemio (antes Garbi); la diferencia es que para solucionarlo, la ínclita suelta aquello de "como dijo el poeta..." ¡¡ARGGG!! La mato, la mato!!!. Ahora ha contratado en su programa de radio a Fernando Sánchez Dragó, y ya es demasié, que diría Marujita. Un ejemplo: Fernando el otro día proponía que sólo votaran los que hubieran leído el Quijote y los que no vieran programas de corazón. Claro, por eso él va y sale en "La Noria". Por cierto, ¿"La Noria" qué es? ¿"La Clave" versión siglo XXI? ¿Jordi es el sustituto natural de Balbín? ¿O si estamos de promoción hasta "Está pasando" se convierte en "Bouillon de culture"? A veces me lío, me lío. Otra de la Gemio: odia el Tomate, en su programa no se puede ni hablar de su desaparición, pero cuando uno de sus colaboradores (pobreticos míos) lo intenta comentar, ella salta con que se metieron con el vestido que llevaba en una entrega de premios (con muchísima razón, porque parecía que la había vestido su peor enemigo, o sea, yo misma) ¿Me lo explica alguien, porfaplís? (lo siento, ya ven que Marujita va creando escuela). Vale, ya corto, aquí van las frases...
Shna envía un montón (gracias):
- Mi plan es vivir eternamente. Hasta ahora lo estoy cumpliendo perfectamente.
- Jamás admitiría entrar en un grupo en el que admitieran a gente como yo (Groucho Marx).
- Cuando mis padres se dieron cuenta de que alguien me había secuestrado, tomaron medidas inmediatamente. Alquilaron mi habitación. (Woody Allen).
- Mi mujer y yo fuimos felices durante 20 años. Luego, nos conocimos. (Rodney Dangerfield).
- ¿Puedes repetir lo que dijiste después de "Escucha con atención"?
- Me pregunto: ¿Que haría yo sin mí?
- El mundo se está quedando sin genios: Einstein se murió, Beethoven se quedó sordo... y a mí me duele la cabeza.
- El que tiene un amigo tiene un tesoro... o una bomba de relojería (quemala).
- Tú cuentas mi vida, porque la tuya es demasiado aburrida (Juancho).
- OLE,OLE IN THE HOLE!! (Carlicos).
- Te envidio porque tú me tines (Anica).
- Estoy encantada de haberme conocido (smart).
Rosa Palo Servicio Público les ofrece estas frases desinteresadamente para que salpiquen con ellas sus diálogos y así los mismos adquieran una pátina de cultura y de savoir faire que pa qué. ¿O no les encanta cuando en las pelis alguien dice los dos primeros versos de un soneto y el otro lo completa citando autor y obra? Algo del tipo:
"Así brilló mi sol, un día, al alba,
sobre mi frente, con triunfal belleza..."
Y el otro remata con
"... una hora no más lo he poseído
y hoy me lo esconden las aéreas nubes". Shakespeare. Soneto número 33.
¿No se quedan ustedes patitiesos? Yo sí, porque yo no sé ni qué viene después de "Con cien cañones por banda". Y continuando con diálogos para la historia, el mantenido el otro día entre AR y las chicas de Dover (que se llaman, casualmente, Amparo y Cristina Llanos). AR les pregunta cuál de las dos tiene una madre propietaria de una tienda de ropa. "Las dos" responden al unísono. "¿Las dos?" "Somos hermanas" "¿Hermanas? Pues no os parecéis en nada. Señoras, ¿a que no se parecen?" Y el público-señora brama: "¡¡¡¡¡Sííííí!!!!!".
Inconmensurable. Pero AR está en racha, porque después de preguntarle a Concha Velasco por su madre ("ha muerto" respondió Concha) siguió con Bibiana Fernández. Aquí diálogo reproducido por Rosa Belmonte:
"El caso es que Bibiana Fernández, aludiendo al vestido ancho que llevaba (y por decir algo o por recordar a Angelina Jolie en sus últimas apariciones suelta antes de presentarse repretada y con bombo) dijo de pasada: "No estoy embarazada". Y Ana Rosa, en lugar de hacer como que no lo había oído: "Pero podrías". Sapristi. Houston, Houston, llamando a Ana Rosa Quintana. Bibi (ante semejante parida): "No, por muchas razones, no sólo por la edad".
Pues eso. Sapristi.
Shna envía un montón (gracias):
- Mi plan es vivir eternamente. Hasta ahora lo estoy cumpliendo perfectamente.
- Jamás admitiría entrar en un grupo en el que admitieran a gente como yo (Groucho Marx).
- Cuando mis padres se dieron cuenta de que alguien me había secuestrado, tomaron medidas inmediatamente. Alquilaron mi habitación. (Woody Allen).
- Mi mujer y yo fuimos felices durante 20 años. Luego, nos conocimos. (Rodney Dangerfield).
- ¿Puedes repetir lo que dijiste después de "Escucha con atención"?
- Me pregunto: ¿Que haría yo sin mí?
- El mundo se está quedando sin genios: Einstein se murió, Beethoven se quedó sordo... y a mí me duele la cabeza.
- El que tiene un amigo tiene un tesoro... o una bomba de relojería (quemala).
- Tú cuentas mi vida, porque la tuya es demasiado aburrida (Juancho).
- OLE,OLE IN THE HOLE!! (Carlicos).
- Te envidio porque tú me tines (Anica).
- Estoy encantada de haberme conocido (smart).
Rosa Palo Servicio Público les ofrece estas frases desinteresadamente para que salpiquen con ellas sus diálogos y así los mismos adquieran una pátina de cultura y de savoir faire que pa qué. ¿O no les encanta cuando en las pelis alguien dice los dos primeros versos de un soneto y el otro lo completa citando autor y obra? Algo del tipo:
"Así brilló mi sol, un día, al alba,
sobre mi frente, con triunfal belleza..."
Y el otro remata con
"... una hora no más lo he poseído
y hoy me lo esconden las aéreas nubes". Shakespeare. Soneto número 33.
¿No se quedan ustedes patitiesos? Yo sí, porque yo no sé ni qué viene después de "Con cien cañones por banda". Y continuando con diálogos para la historia, el mantenido el otro día entre AR y las chicas de Dover (que se llaman, casualmente, Amparo y Cristina Llanos). AR les pregunta cuál de las dos tiene una madre propietaria de una tienda de ropa. "Las dos" responden al unísono. "¿Las dos?" "Somos hermanas" "¿Hermanas? Pues no os parecéis en nada. Señoras, ¿a que no se parecen?" Y el público-señora brama: "¡¡¡¡¡Sííííí!!!!!".
Inconmensurable. Pero AR está en racha, porque después de preguntarle a Concha Velasco por su madre ("ha muerto" respondió Concha) siguió con Bibiana Fernández. Aquí diálogo reproducido por Rosa Belmonte:
"El caso es que Bibiana Fernández, aludiendo al vestido ancho que llevaba (y por decir algo o por recordar a Angelina Jolie en sus últimas apariciones suelta antes de presentarse repretada y con bombo) dijo de pasada: "No estoy embarazada". Y Ana Rosa, en lugar de hacer como que no lo había oído: "Pero podrías". Sapristi. Houston, Houston, llamando a Ana Rosa Quintana. Bibi (ante semejante parida): "No, por muchas razones, no sólo por la edad".
Pues eso. Sapristi.
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