En estos tiempos modernos que nos toca vivir, que canta El Zurdo, no sé si dice más de uno mismo los zapatos que lleva que los blogs que linka. En la columna de la izquierda tienen a su disposición algunos de los que visito habitualmente y que incluyen desde magníficas fotografías hasta exabruptos neocom (eso sí, muy bien exabruptados), pasando por tipos que viven la televisión desde dentro y que aportan una visión más que interesante sobre el tema, informáticos a los que atormento con preguntas absurdas de usuaria pavuncia (lo de ser informático es como ser médico, te pueden preguntar de todo en cualquier momento y lugar, se siente), publicistas que se dedican a reunir todas las tonterías que los del gremio tenemos que soportar y gente que le quita horas al sueño para escribir maravillosos relatos y a los que servidora odia entrañablemente (es decir, con las entrañas) porque no les llega ni a la suela.
Internet da para eso y mucho más (la verdad está ahí fuera, no se olviden), y lo que más mola es descubrir cosas nuevas y buenas, como el blog de Mercedes Castro y su novela "Y punto", novela que conocí a través del blog de Lucía Etxeberría y que me estoy leyendo con auténtico deleite (y con nervios, que tiene la pobre Clara Deza un mogollón que pa qué, con tanto delincuente y tanto tonto del haba alrededor) o el blog del Club Pickwick, al que me llevó de la manita un comentario de Súper Rosa Belmonte (faro y guía de cualquier columnista de provincias modelna que se precie, que la tía ha acabado participando en el especial del último episodio de "Los Soprano" -eso sí que es nivel, Maribel, y no escribir en el "ABC", en serio te lo digo-) y que me dejó ojiplática, boquiabierta, traspuesta, descolocada (todo esto ha de leerse con la voz de M.R., la tipa que hacía los comentarios de la boda de Farruquito y similares en los videos del Tomate). Por favor, no se pierdan la anécdota que cuenta en el Club Pickwick de Juan Luis Galiardo y Pepe Sancho, o el dibujico de Pérez Reverte en la RAE.
Y es que una tiene una incultura enciclopédica. Y la red se encarga de recordárselo constantemente. Recuerdo cuando a Joaquín Zamora le comenté que había escuchado en internet una canción llamada "My funny Valentine" en plan ¡mira lo que he descubierto, amigo!. Creo que Joaquín, uno de los tipos que más saben de música en el hemisferio norte, todavía se está riendo. Porque servidora es así de atrevida; desde su ignorancia supina se atreve a recomendarle a gente películas, libros y hasta blogs con comentarios del tipo "¡pero cómo! ¿no has visto "Uno de los nuestros"? ¡pero eso no es posible!". Con dos tomates. Y se queda tan ancha.
Esta mañana a las 8:00 han vuelto a fallar las desconexiones regionales de Onda Cero y han emitido la misma canción que pusieron ayer para salir del paso, una cosa medio country (sólo medio, que a mí el country no me gusta) que me ha molado mucho, pero mucho. No es que el tipo/a tuviera un criterio musical muy coherente, porque después ha cascado "Vístete deprisa" de la Orquesta Mondragón, pero en el ratico que me lavaba los dientes la canción me ha recordado a Jake Gyllenhaal bajando por la montaña como un loco para darle un beso en los morros a Heath Ledger, ya saben. ¿Que no saben? ¡Pero cómo! ¿No han visto "Brokeback Mountain"? ¡Pero eso no es posible!
Combatan mi incultura enciclopédica y mándenme sus descubrimientos favoritos en cualquier ámbito. Ustedes hacen de Edmund Hillary y yo de sherpa. Y si saben por casualidad el nombre de la canción, pues también me lo mandan. Ahora seguro que me llega un comentario diciéndome que el tema de esta mañana es la canción más famosa de Johnny Cash y quedo como el culo.