• He batido el récord. Ni una, ni media, ni ná de ná, res de res, nasti de plasti. No he visto ni una sola procesión. Y si tenemos en cuenta que en esta ciudad es imposible no encontrarte con una por la calle durante estos días (doblas la esquina y ¡chas! aparezco a tu lado), las cosa tiene visos de hazaña estratosférica.
• Aquí si no te gustan las procesiones perteneces a una minoría étnica; somos lo más bajo del sistema de castas que se impone año tras año. Pero no, no se preocupen que esto no va a ser un torpedo procesionístico, que cada uno haga lo que quiera y que disfrute con lo que le dé la gana (o con lo que pueda). Es más, en un alarde de talante les recomiendo que echen un vistazo a las fotos semanasanteras de mi compañero de colorines Joaquín Zamora (él azul tinta china, yo rosa palo). ¿Una Manola con escote, Joaquín?
• Yo he celebrado mi particular SS viendo la segunda temporada de "Roma" (Cuatro). Magnífica ambientación histórica (según los comentaristas de televisión, porque yo no tengo mucha idea de cómo era Roma bajo la época de Julio César y de Octavio, la verdad, así que mientras no me metan a un romano con un Casio de plástico negro en la muñeca, me vale), orgías (de sexo y de asesinatos) y unos conductores que han pasado de ser Astérix y Obélix a Tony Soprano y Paulie. Sólo una pregunta: ¿por qué todos los protagonistas de la serie son rubios y tienen los ojos azules? Toda la vida convencida de que los romanos eran morenicos como nosotros y ahora resulta que se van a tener que poner factor de protección 60 para ir a la playa. ¿Racismo televisivo o es que no hay actores ingleses con los ojos oscuros? ¿Y para qué se han inventado las lentillas de colores, el maquillaje y los tintes?
• Habrán visto el cambio de look del blog. Yo soy ferviente devota El Corte Inglés, y si éste me dice que la primavera ha llegado ya a la ciudad, pues servidora le hace caso y le casca un restyling a su página. Por cierto, ya sabrán que la musiquica de la campaña de este año es de Facto Delafe y Las Flores Azules. Los de "Hormigas blancas" ya la habían utilizado para sus promos, y le quedaron la mar de aparentes. Estos chiquillos hacen cosas muy bonicas, escuchen enteras "Mar. El Poder del Mar" y "Enero en la playa". Ay, cualquiera me iba a decir a mí que acabaría recomendando una canción que utiliza ECI para sus anuncios. Cosas veredes.
• Lucía Etxebarría tiene un blog estupendo que no les he recomendado hasta ahora por simple y puro miedo a que me abandonaran (escribe mejor que yo, qué le vamos a hacer) pero merece la pena correr el riesgo en tal de que lean (todos, no solo las madres) este artículo que publicó en "La Vanguardia" hace un par de semanas:
"Yo no soy una buena madre. Y probablemente usted, que me lee, tampoco. Si usted ha decidido quedarse en casa y consagrase al cuidado de sus hijos es usted una madre hiperprotectora, amén de un parásito, un ser que vive a expensas de otro y a espaldas de las verdaderas preocupaciones y dificultades de la vida. Si usted trabaja fuera de casa entonces desatiende usted a sus hijos, y nadie valorará el hecho de que tenga usted que hacer verdaderos malabarismos para conciliar la vida familiar y la laboral..." Artículo completo.
• Se ha muerto Rafael Azcona. Como Carlos Boyero o Elvira Lindo también escriben mejor que yo les remito a ellos.
• Después de estos días de vientos hipohuracanados (parecía que a Pepe Pótamo le había dado por soplar compulsivamente) ha vuelto la calma. Hace una mañana brillante, limpia, luminosa, una mañana de "Marzo en la playa". Necesito que me de el sol y desapolillarme, quitarme los calcetines y ponerme manga corta, comer a lado del mar ensalada con queso feta y orégano, boquerones fritos y una botella de vino blanco. Oigo las gaviotas desde la terraza y me entra de tó menos ganas de trabajar. Pero hoy no va a poder ser.
miércoles, 26 de marzo de 2008
lunes, 10 de marzo de 2008
Losing my religion
Recuerdo perfectamente cuándo perdí la fe: se me cayó por un agujero enorme que llevaba en el bolsillo izquierdo de mis vaqueros. Al llegar a casa y darle la vuelta a los pantalones para meterlos en la lavadora me di cuenta de que estaban casi vacíos. Debí de dejar un rastro de miguitas espirituales hasta mi puerta: la fe en los partidos políticos, en la iglesia católica, en las cremas anticelulíticas, en los amores eternos... todo perdido para siempre. Sólo me quedaba fe en The Smiths, Scorssesse, el jamón de pata negra y el Dr. Chams (se habían salvado porque iban en el bolsillico pequeño de los vaqueros, el de las monedas). Y con eso tuve que sobrevivir.
Pero ha llegado Ángela Portero ("La Noria") y al más puro estilo marxista-leninista se ha cargado uno de los pocos puntales que quedaban en mi vida. Ángela, tras una ardua investigación ha determinado que el cóctel de vitaminas del Dr. Chams es el opio de pueblo (ni siquiera es opio, ojalá): chutes de suero fisiológico a 1000 € la consulta. Y lo de siempre: si te llamas Pitita Estic Forrát del Tot el muchacho por lo menos te mete ácido hialurónico; si la gracia de servidora es Paquita Martínez Pérez, agua con sal. Sólo los ricos obtienen milagros. Así que Ángela, con la antorcha en una mano y "El Capital" en otra avisa a las señoras de la consulta (según ella "las que sisan de la compra para pagarse la visita" ¡glups!) de que ese enviado de Dios para ofrecernos el secreto de la eterna juventud es más falso que Judas. Ay! Yo, si fuera de Corporación Dermoestética estaría cagadica: empieza la quema de las clínicas de belleza, las iglesias del siglo XXI. Liposucciónense ahora, antes de que los periodistas de investigación arrasen con todo.
En cambio con Rafaella me pasa lo contrario: tengo la fe del converso, la peor, la más radical. Yo, pequeña y arrogante talibana cultural ("¿Rafaella Carrá? ¿"La Guerra de las Galaxias"? ¿Leif Garret? ¡VAYA MIERDA!" -bueno, lo de Leif Garret lo sigo manteniendo-) pensaba que la Carrá era un subproducto cultural para el consumo de masas teledirigidas por Valerio. Así que mientras yo adoraba a Simone de Beauvoir ella se planchaba el pelo e iba labrando su leyenda rodeada por una corte gay cada vez más grande. Hasta que un día, borracha, bailé "Rumore". Y me di cuenta del tipazo que tenía Rafaella. Y ya nada fue igual. Me convertí en apóstola de la italiana, recitaba "Caliente, Caliente" por las esquinas como un credo. A punto estuve de teñirme de rubio platino, oiga. Y el sábado "Salvemos Eurovisión" se convirtió en el acto de adoración de la diosa más grande que se haya visto jamás. Todos, pero todos, desde Guille Milkyway hasta Boris, expresaron su admiración y su fe en la italiana. Besaban su mano y se arrodillaban. A la misma hora, la Portero crucificaba a Chams en "La Noria". Y yo miraba a Rafaella, su cara, su cuerpazo y pensaba: ¿la habrá inyectado Chams? No, seguro que no. A una diosa sólo la puede tocar otro dios, así que deduzco que habrá pasado por las manos (ay, madre!) del Dr. Christian Troy (Julian Mc Mahon en "Nip/Tuck"; es el mismo guapo, guapísimo de mirada turbia que hizo de Balthazar en "Embrujadas") ¿Usted no pasaría? Yo sí, aunque tuviera que sisarle al mismísimo Pedro Solbes. Y espero sinceramente que la Portero no me toque al Dr. Troy. Porque entonces haré que la opere el Dr. Zelicovich con un subidón de cafeína.
P.D. Enhorabuena a los premiados. Los del sábado y los del domingo. Yo le voté a mi vecino, Enrike Lemus, y nada, ni un escaño. Todos para Chikilicuatre. ¡Para una vez que voto!
Pero ha llegado Ángela Portero ("La Noria") y al más puro estilo marxista-leninista se ha cargado uno de los pocos puntales que quedaban en mi vida. Ángela, tras una ardua investigación ha determinado que el cóctel de vitaminas del Dr. Chams es el opio de pueblo (ni siquiera es opio, ojalá): chutes de suero fisiológico a 1000 € la consulta. Y lo de siempre: si te llamas Pitita Estic Forrát del Tot el muchacho por lo menos te mete ácido hialurónico; si la gracia de servidora es Paquita Martínez Pérez, agua con sal. Sólo los ricos obtienen milagros. Así que Ángela, con la antorcha en una mano y "El Capital" en otra avisa a las señoras de la consulta (según ella "las que sisan de la compra para pagarse la visita" ¡glups!) de que ese enviado de Dios para ofrecernos el secreto de la eterna juventud es más falso que Judas. Ay! Yo, si fuera de Corporación Dermoestética estaría cagadica: empieza la quema de las clínicas de belleza, las iglesias del siglo XXI. Liposucciónense ahora, antes de que los periodistas de investigación arrasen con todo.
En cambio con Rafaella me pasa lo contrario: tengo la fe del converso, la peor, la más radical. Yo, pequeña y arrogante talibana cultural ("¿Rafaella Carrá? ¿"La Guerra de las Galaxias"? ¿Leif Garret? ¡VAYA MIERDA!" -bueno, lo de Leif Garret lo sigo manteniendo-) pensaba que la Carrá era un subproducto cultural para el consumo de masas teledirigidas por Valerio. Así que mientras yo adoraba a Simone de Beauvoir ella se planchaba el pelo e iba labrando su leyenda rodeada por una corte gay cada vez más grande. Hasta que un día, borracha, bailé "Rumore". Y me di cuenta del tipazo que tenía Rafaella. Y ya nada fue igual. Me convertí en apóstola de la italiana, recitaba "Caliente, Caliente" por las esquinas como un credo. A punto estuve de teñirme de rubio platino, oiga. Y el sábado "Salvemos Eurovisión" se convirtió en el acto de adoración de la diosa más grande que se haya visto jamás. Todos, pero todos, desde Guille Milkyway hasta Boris, expresaron su admiración y su fe en la italiana. Besaban su mano y se arrodillaban. A la misma hora, la Portero crucificaba a Chams en "La Noria". Y yo miraba a Rafaella, su cara, su cuerpazo y pensaba: ¿la habrá inyectado Chams? No, seguro que no. A una diosa sólo la puede tocar otro dios, así que deduzco que habrá pasado por las manos (ay, madre!) del Dr. Christian Troy (Julian Mc Mahon en "Nip/Tuck"; es el mismo guapo, guapísimo de mirada turbia que hizo de Balthazar en "Embrujadas") ¿Usted no pasaría? Yo sí, aunque tuviera que sisarle al mismísimo Pedro Solbes. Y espero sinceramente que la Portero no me toque al Dr. Troy. Porque entonces haré que la opere el Dr. Zelicovich con un subidón de cafeína.
P.D. Enhorabuena a los premiados. Los del sábado y los del domingo. Yo le voté a mi vecino, Enrike Lemus, y nada, ni un escaño. Todos para Chikilicuatre. ¡Para una vez que voto!
jueves, 6 de marzo de 2008
Más cosas que nunca dije
Supongo que ustedes estarán de las elecciones, los debates y compañía hasta los kandoo o hasta la senserreta, según. Así que aquí tienen un post desengrasante hecho con las citas enviadas a raíz de "Cosas que nunca dije". Por cierto, a servidora no le van mucho las citas, sobre todo porque nunca me acuerdo del autor. Me pasa lo mismo que a la Gemio (antes Garbi); la diferencia es que para solucionarlo, la ínclita suelta aquello de "como dijo el poeta..." ¡¡ARGGG!! La mato, la mato!!!. Ahora ha contratado en su programa de radio a Fernando Sánchez Dragó, y ya es demasié, que diría Marujita. Un ejemplo: Fernando el otro día proponía que sólo votaran los que hubieran leído el Quijote y los que no vieran programas de corazón. Claro, por eso él va y sale en "La Noria". Por cierto, ¿"La Noria" qué es? ¿"La Clave" versión siglo XXI? ¿Jordi es el sustituto natural de Balbín? ¿O si estamos de promoción hasta "Está pasando" se convierte en "Bouillon de culture"? A veces me lío, me lío. Otra de la Gemio: odia el Tomate, en su programa no se puede ni hablar de su desaparición, pero cuando uno de sus colaboradores (pobreticos míos) lo intenta comentar, ella salta con que se metieron con el vestido que llevaba en una entrega de premios (con muchísima razón, porque parecía que la había vestido su peor enemigo, o sea, yo misma) ¿Me lo explica alguien, porfaplís? (lo siento, ya ven que Marujita va creando escuela). Vale, ya corto, aquí van las frases...
Shna envía un montón (gracias):
- Mi plan es vivir eternamente. Hasta ahora lo estoy cumpliendo perfectamente.
- Jamás admitiría entrar en un grupo en el que admitieran a gente como yo (Groucho Marx).
- Cuando mis padres se dieron cuenta de que alguien me había secuestrado, tomaron medidas inmediatamente. Alquilaron mi habitación. (Woody Allen).
- Mi mujer y yo fuimos felices durante 20 años. Luego, nos conocimos. (Rodney Dangerfield).
- ¿Puedes repetir lo que dijiste después de "Escucha con atención"?
- Me pregunto: ¿Que haría yo sin mí?
- El mundo se está quedando sin genios: Einstein se murió, Beethoven se quedó sordo... y a mí me duele la cabeza.
- El que tiene un amigo tiene un tesoro... o una bomba de relojería (quemala).
- Tú cuentas mi vida, porque la tuya es demasiado aburrida (Juancho).
- OLE,OLE IN THE HOLE!! (Carlicos).
- Te envidio porque tú me tines (Anica).
- Estoy encantada de haberme conocido (smart).
Rosa Palo Servicio Público les ofrece estas frases desinteresadamente para que salpiquen con ellas sus diálogos y así los mismos adquieran una pátina de cultura y de savoir faire que pa qué. ¿O no les encanta cuando en las pelis alguien dice los dos primeros versos de un soneto y el otro lo completa citando autor y obra? Algo del tipo:
"Así brilló mi sol, un día, al alba,
sobre mi frente, con triunfal belleza..."
Y el otro remata con
"... una hora no más lo he poseído
y hoy me lo esconden las aéreas nubes". Shakespeare. Soneto número 33.
¿No se quedan ustedes patitiesos? Yo sí, porque yo no sé ni qué viene después de "Con cien cañones por banda". Y continuando con diálogos para la historia, el mantenido el otro día entre AR y las chicas de Dover (que se llaman, casualmente, Amparo y Cristina Llanos). AR les pregunta cuál de las dos tiene una madre propietaria de una tienda de ropa. "Las dos" responden al unísono. "¿Las dos?" "Somos hermanas" "¿Hermanas? Pues no os parecéis en nada. Señoras, ¿a que no se parecen?" Y el público-señora brama: "¡¡¡¡¡Sííííí!!!!!".
Inconmensurable. Pero AR está en racha, porque después de preguntarle a Concha Velasco por su madre ("ha muerto" respondió Concha) siguió con Bibiana Fernández. Aquí diálogo reproducido por Rosa Belmonte:
"El caso es que Bibiana Fernández, aludiendo al vestido ancho que llevaba (y por decir algo o por recordar a Angelina Jolie en sus últimas apariciones suelta antes de presentarse repretada y con bombo) dijo de pasada: "No estoy embarazada". Y Ana Rosa, en lugar de hacer como que no lo había oído: "Pero podrías". Sapristi. Houston, Houston, llamando a Ana Rosa Quintana. Bibi (ante semejante parida): "No, por muchas razones, no sólo por la edad".
Pues eso. Sapristi.
Shna envía un montón (gracias):
- Mi plan es vivir eternamente. Hasta ahora lo estoy cumpliendo perfectamente.
- Jamás admitiría entrar en un grupo en el que admitieran a gente como yo (Groucho Marx).
- Cuando mis padres se dieron cuenta de que alguien me había secuestrado, tomaron medidas inmediatamente. Alquilaron mi habitación. (Woody Allen).
- Mi mujer y yo fuimos felices durante 20 años. Luego, nos conocimos. (Rodney Dangerfield).
- ¿Puedes repetir lo que dijiste después de "Escucha con atención"?
- Me pregunto: ¿Que haría yo sin mí?
- El mundo se está quedando sin genios: Einstein se murió, Beethoven se quedó sordo... y a mí me duele la cabeza.
- El que tiene un amigo tiene un tesoro... o una bomba de relojería (quemala).
- Tú cuentas mi vida, porque la tuya es demasiado aburrida (Juancho).
- OLE,OLE IN THE HOLE!! (Carlicos).
- Te envidio porque tú me tines (Anica).
- Estoy encantada de haberme conocido (smart).
Rosa Palo Servicio Público les ofrece estas frases desinteresadamente para que salpiquen con ellas sus diálogos y así los mismos adquieran una pátina de cultura y de savoir faire que pa qué. ¿O no les encanta cuando en las pelis alguien dice los dos primeros versos de un soneto y el otro lo completa citando autor y obra? Algo del tipo:
"Así brilló mi sol, un día, al alba,
sobre mi frente, con triunfal belleza..."
Y el otro remata con
"... una hora no más lo he poseído
y hoy me lo esconden las aéreas nubes". Shakespeare. Soneto número 33.
¿No se quedan ustedes patitiesos? Yo sí, porque yo no sé ni qué viene después de "Con cien cañones por banda". Y continuando con diálogos para la historia, el mantenido el otro día entre AR y las chicas de Dover (que se llaman, casualmente, Amparo y Cristina Llanos). AR les pregunta cuál de las dos tiene una madre propietaria de una tienda de ropa. "Las dos" responden al unísono. "¿Las dos?" "Somos hermanas" "¿Hermanas? Pues no os parecéis en nada. Señoras, ¿a que no se parecen?" Y el público-señora brama: "¡¡¡¡¡Sííííí!!!!!".
Inconmensurable. Pero AR está en racha, porque después de preguntarle a Concha Velasco por su madre ("ha muerto" respondió Concha) siguió con Bibiana Fernández. Aquí diálogo reproducido por Rosa Belmonte:
"El caso es que Bibiana Fernández, aludiendo al vestido ancho que llevaba (y por decir algo o por recordar a Angelina Jolie en sus últimas apariciones suelta antes de presentarse repretada y con bombo) dijo de pasada: "No estoy embarazada". Y Ana Rosa, en lugar de hacer como que no lo había oído: "Pero podrías". Sapristi. Houston, Houston, llamando a Ana Rosa Quintana. Bibi (ante semejante parida): "No, por muchas razones, no sólo por la edad".
Pues eso. Sapristi.
martes, 4 de marzo de 2008
El día de la marmota
Pasando de Pili, pasando de Mili. Pero pasando ampliamente. Servidora, habitual víctima de los mogollones mediáticos, consiguió no dejarse seducir por el reloj que marcaba la cuenta atrás, la chaqueta verde de Ana Blanco, los guiños de Lorenzo Milá y la salida del coche de los candidatos (¿qué interés tiene ver a dos tipos bajándose de un coche una y otra vez? Si no han tropezado la primera vez no van a tropezar por mucho que le deis a la moviola). Era el eterno retonno de lo mismo, el bucle: usted miente, no, miente usted, usted hizo tal y cual en su gobierno, y usted en el suyo. El día de la marmota. Si Bill Murray hubiera moderado el debate hoy tendríamos la 2ª parte de "Atrapado en el tiempo".
Así que vi poco, poquito. Yo me fui con Grissom, el hombre que nunca me falla y que llegará a convencerme de que una cucaracha no es el insecto asqueroso que yo creo que es. Terminó la 6ª temporada con una escena postcoital entre Grissom y Sara (¡al fin!, aunque la camisa floreada que se pone Grissom después del asunto te quitan las ganas de repetir) y comienza la 7ª con el psicópata de las miniaturas y la violación de Catherine. La cosa promete. Y, para empezar a abrir boca, una autopsia (ya soy capaz de hacer una con un cuchillo de plástico, un paquete de bolsas para bocadillos y un peso de cocina, y eso que siempre las veo con un ojo cerrado). El forense cojo saca el hígado con delicadeza, enumera las laceraciones, filtra el contenido del estómago ("ha bebido tequila" dice el tío), extrae con precisión dos pastillas que están bajo la lengua. Todo lo hace con tranquilidad, con atención, con interés. Zapatero y Rajoy, en cambio, meten las manos dentro del cadáver abierto como una mariposa sin guantes y sin ná (¡pa qué!), sacan los intestinos y se los tiran a la cara uno a otro. Ni bisturí, ni "ayúdame a darle la vuelta", ni interés en saber por qué hay un muerto sobre la mesa de autopsias. Y ayer sobre la mesa del debate había más de uno: "con su política terrorista tantos, con la nuestra X". Yo tengo menos muertos que tú, te jodes. Yo tengo más muertos porque tengo más cojones y no cedo al chantaje, te jodes tú. Vale. ¿Eso es todo, amigos? Y gráfico pa'rriba y gráfico pa'bajo (geniales los guiñoles, echen un vistazo por aquí y descubran qué pasaba realmente debajo de la mesa). Ya ven, cuanto más veo los debates más quiero a mi perro. Y al forense cojo.
Así que vi poco, poquito. Yo me fui con Grissom, el hombre que nunca me falla y que llegará a convencerme de que una cucaracha no es el insecto asqueroso que yo creo que es. Terminó la 6ª temporada con una escena postcoital entre Grissom y Sara (¡al fin!, aunque la camisa floreada que se pone Grissom después del asunto te quitan las ganas de repetir) y comienza la 7ª con el psicópata de las miniaturas y la violación de Catherine. La cosa promete. Y, para empezar a abrir boca, una autopsia (ya soy capaz de hacer una con un cuchillo de plástico, un paquete de bolsas para bocadillos y un peso de cocina, y eso que siempre las veo con un ojo cerrado). El forense cojo saca el hígado con delicadeza, enumera las laceraciones, filtra el contenido del estómago ("ha bebido tequila" dice el tío), extrae con precisión dos pastillas que están bajo la lengua. Todo lo hace con tranquilidad, con atención, con interés. Zapatero y Rajoy, en cambio, meten las manos dentro del cadáver abierto como una mariposa sin guantes y sin ná (¡pa qué!), sacan los intestinos y se los tiran a la cara uno a otro. Ni bisturí, ni "ayúdame a darle la vuelta", ni interés en saber por qué hay un muerto sobre la mesa de autopsias. Y ayer sobre la mesa del debate había más de uno: "con su política terrorista tantos, con la nuestra X". Yo tengo menos muertos que tú, te jodes. Yo tengo más muertos porque tengo más cojones y no cedo al chantaje, te jodes tú. Vale. ¿Eso es todo, amigos? Y gráfico pa'rriba y gráfico pa'bajo (geniales los guiñoles, echen un vistazo por aquí y descubran qué pasaba realmente debajo de la mesa). Ya ven, cuanto más veo los debates más quiero a mi perro. Y al forense cojo.
martes, 26 de febrero de 2008
That's Entertainment
Esto es espectáculo, sí. Pero sólo para ellos, porque para nosotros (votantes y no-votantes) fue un petardo anunciado. Lo dijo ayer uno de los jóvenes sevillanos con los que Cuatro quiso “tomar el pulso de la juventud” (ay!); el chaval comentó que el debate sólo había favorecido a las televisiones, porque él se había quedado como estaba.
Y es que esto es un espectáculo hecho para y por las televisiones, los analistos, los que tienen que rellenar páginas (y blogs). No se preocupen, pueden leer y ver a sus comentaristas favoritos, no les decepcionarán: ni uno sólo de ellos va a darle la más mínima oportunidad al contrario, pero ni una, ni se va a desmarcar del grupo de comunicación al que pertenecen y del que recitan su credo todas las mañanas al levantarse. Van a regalar sus oídos con las frases que usted quiere oír, como seductores consumados ante amantes dispuestos a entregarse. Pero si no tienen analistos de cabecera y quieren hacerse una ligera idea de lo que pasó anoche tendrán que leerse tres periódicos distintos y cascarse los programas matinales de, al menos, dos emisoras de radio. Y claro ¿saben lo que pasa? Que no soporto que me tomen por gilipollas, aunque lo sea, que eso es otro cantar. Por tanto no soporto ni leer ni escuchar a tipos y tipas que se supone que son periodistas y que, por tanto, en el sueldo les va la independencia (y pasa justo lo contrario) y que no son capaces de elaborar el más mínimo análisis objetivo; tipos y tipas de comentarios tan predecibles como los colores de los trajes que iban a llevar anoche los candidatos (el de Manuel Campo Vidal me descolocó, todo hay que decirlo).
Y ojo, me parece apasionante formar parte de una campaña electoral; para una publicista (o expublicista, o diseñadora, que ya no sé ni lo que soy) tiene que ser la pera limonera estar en cualquiera de los dos equipos y jugar en Primera División. Pero el peor error de un publicista es tomar por tonto a su público objetivo. Y lo están haciendo.
Sí, ya sé, no tengo que indignarme porque todos sabemos cómo funciona el juego, pero a pesar de eso siempre esperamos algo nuevo, un momento Kinder. Pero no. Esto es como un mal partido de la Champions: se pasan días, meses, anunciando el encuentro, discuten sobre las posibles estrategias a seguir, se pelean las televisiones por retransmitirlo, conectan una hora antes para “vivir el ambiente”, ponen a medio país delante de la tele y luego ná de ná. Y al día siguiente según de qué equipo sea cada uno así le cuentan el partido. Punto pelota.
Por tanto, si ayer tuvieron (como yo) la mala suerte de perderse “Dexter” y vieron el debate intenten abstraerse del ruido de fondo y centrarse en lo que dijeron los muchachos. A lo mejor llegan a alguna conclusión. Yo, por mi parte, me quedo con las cuestiones de verdadera enjundia y sobre las que sí hay que debatir a la hora del café:
- ¿Por qué le quedaban cortas las mangas del traje a Rajoy? ¿Estaba la pobre Viri hasta la senserreta de elegirle modelos y acabó con un “ponte lo que te dé la gana, pesao!”, y fue y se lo puso?
- ¿Por qué leía tanto Rajoy cuando ha sido opositor y ha tenido que cantar los temas por activa y por pasiva?
- ¿Por qué Rajoy miraba siempre a su izquierda? -ésta me la sé: miraba el reloj-.
- ¿Le metieron botox a Zapatero? ¿Qué le pasaba en las cejas? ¿Llevaba ácido hialurónico? Esta no me la sé, pero aquí dejo el correo de aludidos por si el doctor Chams me está leyendo.
Y el verdadero quid de la cuestión: ¿quién iba a nombrar primero a Javier Bardem y llevarse el voto del Follonero de Buenafuente? Ganó Zapatero, que lo coló al final entre Serrat, Barceló y Sabina. ¿Ven? Eso sí que es establecer un vencedor de forma objetiva.
Ah, un regalín de media mañana: Paul Weller y “That’s Entertainment”. Por cierto, los Jam salen en “24 hour party people”, la magnífica peli de Michael Winterbottom sobre Tony Wilson, el tipo que puso a Manchester y a sus grupos en el centro del mundo gracias a Factory Records. 80’s y 90’s a tutiplén. Estamos todos: Joy División, New Order, Happy Mondays, Siouxsie and TheBanshees, los Pistols… Pillen la película y se acordarán de cuando pillábamos otras cosas.
Y es que esto es un espectáculo hecho para y por las televisiones, los analistos, los que tienen que rellenar páginas (y blogs). No se preocupen, pueden leer y ver a sus comentaristas favoritos, no les decepcionarán: ni uno sólo de ellos va a darle la más mínima oportunidad al contrario, pero ni una, ni se va a desmarcar del grupo de comunicación al que pertenecen y del que recitan su credo todas las mañanas al levantarse. Van a regalar sus oídos con las frases que usted quiere oír, como seductores consumados ante amantes dispuestos a entregarse. Pero si no tienen analistos de cabecera y quieren hacerse una ligera idea de lo que pasó anoche tendrán que leerse tres periódicos distintos y cascarse los programas matinales de, al menos, dos emisoras de radio. Y claro ¿saben lo que pasa? Que no soporto que me tomen por gilipollas, aunque lo sea, que eso es otro cantar. Por tanto no soporto ni leer ni escuchar a tipos y tipas que se supone que son periodistas y que, por tanto, en el sueldo les va la independencia (y pasa justo lo contrario) y que no son capaces de elaborar el más mínimo análisis objetivo; tipos y tipas de comentarios tan predecibles como los colores de los trajes que iban a llevar anoche los candidatos (el de Manuel Campo Vidal me descolocó, todo hay que decirlo).
Y ojo, me parece apasionante formar parte de una campaña electoral; para una publicista (o expublicista, o diseñadora, que ya no sé ni lo que soy) tiene que ser la pera limonera estar en cualquiera de los dos equipos y jugar en Primera División. Pero el peor error de un publicista es tomar por tonto a su público objetivo. Y lo están haciendo.
Sí, ya sé, no tengo que indignarme porque todos sabemos cómo funciona el juego, pero a pesar de eso siempre esperamos algo nuevo, un momento Kinder. Pero no. Esto es como un mal partido de la Champions: se pasan días, meses, anunciando el encuentro, discuten sobre las posibles estrategias a seguir, se pelean las televisiones por retransmitirlo, conectan una hora antes para “vivir el ambiente”, ponen a medio país delante de la tele y luego ná de ná. Y al día siguiente según de qué equipo sea cada uno así le cuentan el partido. Punto pelota.
Por tanto, si ayer tuvieron (como yo) la mala suerte de perderse “Dexter” y vieron el debate intenten abstraerse del ruido de fondo y centrarse en lo que dijeron los muchachos. A lo mejor llegan a alguna conclusión. Yo, por mi parte, me quedo con las cuestiones de verdadera enjundia y sobre las que sí hay que debatir a la hora del café:
- ¿Por qué le quedaban cortas las mangas del traje a Rajoy? ¿Estaba la pobre Viri hasta la senserreta de elegirle modelos y acabó con un “ponte lo que te dé la gana, pesao!”, y fue y se lo puso?
- ¿Por qué leía tanto Rajoy cuando ha sido opositor y ha tenido que cantar los temas por activa y por pasiva?
- ¿Por qué Rajoy miraba siempre a su izquierda? -ésta me la sé: miraba el reloj-.
- ¿Le metieron botox a Zapatero? ¿Qué le pasaba en las cejas? ¿Llevaba ácido hialurónico? Esta no me la sé, pero aquí dejo el correo de aludidos por si el doctor Chams me está leyendo.
Y el verdadero quid de la cuestión: ¿quién iba a nombrar primero a Javier Bardem y llevarse el voto del Follonero de Buenafuente? Ganó Zapatero, que lo coló al final entre Serrat, Barceló y Sabina. ¿Ven? Eso sí que es establecer un vencedor de forma objetiva.
Ah, un regalín de media mañana: Paul Weller y “That’s Entertainment”. Por cierto, los Jam salen en “24 hour party people”, la magnífica peli de Michael Winterbottom sobre Tony Wilson, el tipo que puso a Manchester y a sus grupos en el centro del mundo gracias a Factory Records. 80’s y 90’s a tutiplén. Estamos todos: Joy División, New Order, Happy Mondays, Siouxsie and TheBanshees, los Pistols… Pillen la película y se acordarán de cuando pillábamos otras cosas.
lunes, 25 de febrero de 2008
Patchwork
• Voy a hacer un artículo modelno, modelno sobre los Oscars, o lo que es lo mismo, voy a escribir un artículo sobre los Oscars sin haberlos visto, igual que escriben algunos periodistas hoy día: se coge un poco de allí, un poco de allá y ¡hala!, artículo al canto. Así que éste es un post-patchwork, hecho con cosicas de todos lados. ¡Viva internet! Y es que la red es una maravilla, antes tenías que esperar dos días, dos, para leer las crónicas, ya que al celebrarse la gala de madrugada cerraban la edición antes de que entrasen los artículos en los periódicos; ahora te das una vueltecica y lo tienes todo. Así que lo traigo fresco, oiga.
• La noticia es que no se llevó el Oscar Alberto Iglesias, el hombre de la sonrisa permanente y la serenidad contagiosa (transmite una tranquilidad cada vez que habla que te quedas eclisá). El año pasado estuvo nominado por la banda sonora de “El jardinero fiel” y este año por “Cometas en el cielo”. ¿Cuántas veces habrá escuchado esta noche “no te preocupes, Alberto, que a la tercera va la vencida”?. Pues eso, Alberto.
• Y la no noticia es que sí se lo llevó Javier. Con su traje de solapa altísima (¡¡¿¿!!??), su pelico ya bien cortado (lo de los pelos a lo príncipe de Bekelar en la peli de los Coen no lo superaba ni Rupert) y con su madre y su hermano como complementos recogió el Oscar sin cagarse en Bush ni nada de eso. Bardem, que es más listo que Alberto San Juan, no sólo no dio carnaza a los de siempre sino que además terminó el discurso en castellano con un “esto es para España”. “España” con todas las letras, no para el “estado español” ni para “mi país” ni nada de eso. Los que están siempre esperando con el cuchillo afiladico para merendarse a los tirititeros de la checa estarán desolados. Pobreticos.
• No sé cómo la Bardem logró pasar el control del aeropuerto de Los Ángeles con todo el cacharrerío que llevaba colgado. Un día contó el significado de todos y cada uno de los collares y anillos que lleva y era un no parar de santos y de piedras de la suerte. Su fina selección joyeril tiene que pesar más que los colgantes de M. A. Barracus.
• Preciosísima de Gaultier Marion Cotillard, que recogió su Oscar de manos de Forest Whitaker, bueno, de manos y de todo, porque la chiquilla estaba tan emocionada que le dio un abrazo a mi Forest que pa qué. Que te abrace ese pedazo de oso negro con el ojo a la virulé (estilo Solbes) ya tiene que ser un premio.
• Momentazo, que diría Boris (horror, se cargan Channel Nº 4 y nos quedamos sin los comentarios de Boris sobre la gala y la boda de la Esteban): Daniel Day-Lewis se arrodilla ante Helen Mirren y ésta le hace caballero utilizando el Oscar como espada. Le faltó decir “por Dios y por San Jorge yo os armo caballero”, que de eso la Mirren sabe mucho desde que hizo de Morgana en “Excalibur”. Para comérselos. Por cierto que la Mirren, al presentar a los candidatos al mejor actor, se ha referido a cuales deben de ser las características de un candidato a los Oscar, entre ellas está tener "cojones" (en español). Ole, Ole in the hole!!
• Modelazos (pueden verlos aquí y criticar a gusto en la pausa del café): Penélope de negro (Chanel Alta Costura) y sin Javier, que ya lo había advertido, y Diablo Cody (eso sí que es un alias), ex-stripper y ahora ganadora de un Oscar al mejor guión original por “Juno” hecha una leoparda de Dior. Coherente que es la chiquilla. Julian Schnabel, nominado al mejor director por "La escafandra y la mariposa", había amenazado con presentarse en la gala vestido con uno de los pijamas que hace su mujer, la donostiarra Olatz, diseñadora de ropa de casa de súper lujo, pero no tuvo los kandoo suficientes (por lo menos yo le he visto de smoking de cintura para arriba, a lo mejor llevaba unos pantalones de raso a rayas y zapatillas, yo qué sé).
• Arrasaron los Coen con “No es país para viejos”, algo que no se le puede aplicar a Cuba, como dice Carlos Herrera. Allí no están los Coen, pero están los Castro, esos chavales tan jóvenes y alegres que parece que han salido de "Rebelde Way". A mí me gustan los Coen facilicos, los de “Muerte entre las flores” (“¡mira en tu corazón, mira en tu corazón!”) y los de “Fargo”. Cuando se ponen intensos me cargan un poco, pero si han adaptado a Cormac Mc Carthy no puede estar muy mal la cosa (tengo “En la carretera” sobre la mesilla sin abrir porque estoy acabando “Expiación”, pero mientras añoro lo que aún no he terminado salivo por lo que está por venir).
• Y después de los premios, la fiestuqui: este año "Vanity Fair" no celebra la suya, con el rollo de la huelga de guionistas han echado el cierre y se ahorran un congo. Cogen el relevo Madonna y Demi Moore. A lo mejor se pasa por la de Bardem Michael Cimino, el director de "El cazador", que estuvo el jueves en la de la Paramount. Me apuesto el cuello a que el gorila de la puerta se hizo un lío al mirar la lista de invitados, porque ahora se llama Elizabeth y se dedica escribir novelas en París. Sí, CIMINO AHORA ES UNA TÍA (Michael Chumino le llaman en los blogs). Yo también lo he flipado.
• Aquí están todos los nominados y premiados. Les recuerdo que hubo más españoles con Oscar: los chicos de Next Limit Technologies recibieron en enero el Technical Achievement Award. Ya les digo, aquí hemos pasado del Spectrum a la súper tecnología en un pis-pas.
• No sé si esta noche podré ver el resumen de la gala de Canal +, ya que hoy actúan Rajoy y Zapatero a la misma hora. Por cierto, el Follonero del programa de Buenafuente le prometió el voto a aquel de los dos que dijera antes en el debate las palabras “Javier Bardem”. Rajoy aseguró que sería él primero. Será lo más interesante del programa
• No se olviden de votar a mi vecino Enrike Lemus para Eurovisión 2008, que hoy es el último días. Gracias.
• La noticia es que no se llevó el Oscar Alberto Iglesias, el hombre de la sonrisa permanente y la serenidad contagiosa (transmite una tranquilidad cada vez que habla que te quedas eclisá). El año pasado estuvo nominado por la banda sonora de “El jardinero fiel” y este año por “Cometas en el cielo”. ¿Cuántas veces habrá escuchado esta noche “no te preocupes, Alberto, que a la tercera va la vencida”?. Pues eso, Alberto.
• Y la no noticia es que sí se lo llevó Javier. Con su traje de solapa altísima (¡¡¿¿!!??), su pelico ya bien cortado (lo de los pelos a lo príncipe de Bekelar en la peli de los Coen no lo superaba ni Rupert) y con su madre y su hermano como complementos recogió el Oscar sin cagarse en Bush ni nada de eso. Bardem, que es más listo que Alberto San Juan, no sólo no dio carnaza a los de siempre sino que además terminó el discurso en castellano con un “esto es para España”. “España” con todas las letras, no para el “estado español” ni para “mi país” ni nada de eso. Los que están siempre esperando con el cuchillo afiladico para merendarse a los tirititeros de la checa estarán desolados. Pobreticos.
• No sé cómo la Bardem logró pasar el control del aeropuerto de Los Ángeles con todo el cacharrerío que llevaba colgado. Un día contó el significado de todos y cada uno de los collares y anillos que lleva y era un no parar de santos y de piedras de la suerte. Su fina selección joyeril tiene que pesar más que los colgantes de M. A. Barracus.
• Preciosísima de Gaultier Marion Cotillard, que recogió su Oscar de manos de Forest Whitaker, bueno, de manos y de todo, porque la chiquilla estaba tan emocionada que le dio un abrazo a mi Forest que pa qué. Que te abrace ese pedazo de oso negro con el ojo a la virulé (estilo Solbes) ya tiene que ser un premio.
• Momentazo, que diría Boris (horror, se cargan Channel Nº 4 y nos quedamos sin los comentarios de Boris sobre la gala y la boda de la Esteban): Daniel Day-Lewis se arrodilla ante Helen Mirren y ésta le hace caballero utilizando el Oscar como espada. Le faltó decir “por Dios y por San Jorge yo os armo caballero”, que de eso la Mirren sabe mucho desde que hizo de Morgana en “Excalibur”. Para comérselos. Por cierto que la Mirren, al presentar a los candidatos al mejor actor, se ha referido a cuales deben de ser las características de un candidato a los Oscar, entre ellas está tener "cojones" (en español). Ole, Ole in the hole!!
• Modelazos (pueden verlos aquí y criticar a gusto en la pausa del café): Penélope de negro (Chanel Alta Costura) y sin Javier, que ya lo había advertido, y Diablo Cody (eso sí que es un alias), ex-stripper y ahora ganadora de un Oscar al mejor guión original por “Juno” hecha una leoparda de Dior. Coherente que es la chiquilla. Julian Schnabel, nominado al mejor director por "La escafandra y la mariposa", había amenazado con presentarse en la gala vestido con uno de los pijamas que hace su mujer, la donostiarra Olatz, diseñadora de ropa de casa de súper lujo, pero no tuvo los kandoo suficientes (por lo menos yo le he visto de smoking de cintura para arriba, a lo mejor llevaba unos pantalones de raso a rayas y zapatillas, yo qué sé).
• Arrasaron los Coen con “No es país para viejos”, algo que no se le puede aplicar a Cuba, como dice Carlos Herrera. Allí no están los Coen, pero están los Castro, esos chavales tan jóvenes y alegres que parece que han salido de "Rebelde Way". A mí me gustan los Coen facilicos, los de “Muerte entre las flores” (“¡mira en tu corazón, mira en tu corazón!”) y los de “Fargo”. Cuando se ponen intensos me cargan un poco, pero si han adaptado a Cormac Mc Carthy no puede estar muy mal la cosa (tengo “En la carretera” sobre la mesilla sin abrir porque estoy acabando “Expiación”, pero mientras añoro lo que aún no he terminado salivo por lo que está por venir).
• Y después de los premios, la fiestuqui: este año "Vanity Fair" no celebra la suya, con el rollo de la huelga de guionistas han echado el cierre y se ahorran un congo. Cogen el relevo Madonna y Demi Moore. A lo mejor se pasa por la de Bardem Michael Cimino, el director de "El cazador", que estuvo el jueves en la de la Paramount. Me apuesto el cuello a que el gorila de la puerta se hizo un lío al mirar la lista de invitados, porque ahora se llama Elizabeth y se dedica escribir novelas en París. Sí, CIMINO AHORA ES UNA TÍA (Michael Chumino le llaman en los blogs). Yo también lo he flipado.
• Aquí están todos los nominados y premiados. Les recuerdo que hubo más españoles con Oscar: los chicos de Next Limit Technologies recibieron en enero el Technical Achievement Award. Ya les digo, aquí hemos pasado del Spectrum a la súper tecnología en un pis-pas.
• No sé si esta noche podré ver el resumen de la gala de Canal +, ya que hoy actúan Rajoy y Zapatero a la misma hora. Por cierto, el Follonero del programa de Buenafuente le prometió el voto a aquel de los dos que dijera antes en el debate las palabras “Javier Bardem”. Rajoy aseguró que sería él primero. Será lo más interesante del programa
• No se olviden de votar a mi vecino Enrike Lemus para Eurovisión 2008, que hoy es el último días. Gracias.
jueves, 21 de febrero de 2008
Cosas que nunca dije
Hay frases que me encantaría decir una vez en la vida. No les hablo de citas célebres ni de las frases más conocidas de las pelis, que también (¿alguien se resiste a "le haré una oferta que no podrá rechazar"?) sino de las que ya han salido de los libros y del cine para formar parte del imaginario colectivo: montarme en un taxi e indicarle al taxista "siga a ese coche", pedirle a la dependienta que me mira por encima del hombro "una talla menos, por favor", enfrentarme a alguien con "usted no sabe con quién está hablando" o acabar una discusión con "lo pondré en manos de mis abogados". Ésta última es la que más me flipa, porque para empezar las personas normales no tenemos abogado (en todo caso llamamos a un amigo que empezó la carrera con nosotros y sí que la terminó) y para continuar si tienes tienes uno, no veinte. Aunque claro, puedes contratar a uno que valga hasta por una banda organizada de albano-kosovares, como Teresa Bueyes, la ex-abogada de Ana Obregón a la que ésta acusa de intento de asesinato, robo de coche y "amenazas espirituales". No, Anita, hija, amenazas espirituales es lo que ha estado haciendo la Iglesia con generaciones enteras diciendo que se iban a quedar ciegos de tanto menealla; a ver si distinguimos que ya tienes una edad.
Cagadita viva por si la SGAE me pide derechos de autor y me lleva a juicio (que ya les he dicho que no tengo abogado) reproduzco algunas que he escuchado por ahí:
- "Mientras quieran enseñar la religión en los colegios y la educación para la ciudadanía en casa este país irá como el culo" (calentita; esta misma mañana en la puerta de un colegio).
Esta otra la oí entre dos ancianas que se encontraron en la Alameda de San Antón:
- "¿Qué tal hija?"
- "Pues ya ves: un día más de menos".
¿Aceptación de lo inevitable, pesimismo endógeno? No sé, pero me dejó el corazón arrugado todo el día.
Como la siguiente es mía me libro de la Stassi de la SGAE:
- "Estás fantástica, querida".
- "Gracias. Lamento no poder decirte lo mismo".
El título del último post de Roberto Duque: "Fidel se va, Castro sigue"
Una de un amigo de Manu Leguineche, lapidaria y toda una filosofía de vida:
- "No cuentes nuca tus penas a los amigos. Que los divierta su puta madre".
Seguro que tienen escondida en el lóbulo parietal alguna frase favorita, propia o ajena. Valen todas, desde las de Mazagatos ("Sigo mucho a Vargas Llosa... no, no he leído nada de él") hasta las fantásticas de Luis Piedrahita, que acaba la famosísima de Blade Runner ("Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia") con un "como lágrimas en la sopa". Envíenlas y hacemos otro post estupendo con todas ellas.
Cagadita viva por si la SGAE me pide derechos de autor y me lleva a juicio (que ya les he dicho que no tengo abogado) reproduzco algunas que he escuchado por ahí:
- "Mientras quieran enseñar la religión en los colegios y la educación para la ciudadanía en casa este país irá como el culo" (calentita; esta misma mañana en la puerta de un colegio).
Esta otra la oí entre dos ancianas que se encontraron en la Alameda de San Antón:
- "¿Qué tal hija?"
- "Pues ya ves: un día más de menos".
¿Aceptación de lo inevitable, pesimismo endógeno? No sé, pero me dejó el corazón arrugado todo el día.
Como la siguiente es mía me libro de la Stassi de la SGAE:
- "Estás fantástica, querida".
- "Gracias. Lamento no poder decirte lo mismo".
El título del último post de Roberto Duque: "Fidel se va, Castro sigue"
Una de un amigo de Manu Leguineche, lapidaria y toda una filosofía de vida:
- "No cuentes nuca tus penas a los amigos. Que los divierta su puta madre".
Seguro que tienen escondida en el lóbulo parietal alguna frase favorita, propia o ajena. Valen todas, desde las de Mazagatos ("Sigo mucho a Vargas Llosa... no, no he leído nada de él") hasta las fantásticas de Luis Piedrahita, que acaba la famosísima de Blade Runner ("Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia") con un "como lágrimas en la sopa". Envíenlas y hacemos otro post estupendo con todas ellas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)