Pasando de Pili, pasando de Mili. Pero pasando ampliamente. Servidora, habitual víctima de los mogollones mediáticos, consiguió no dejarse seducir por el reloj que marcaba la cuenta atrás, la chaqueta verde de Ana Blanco, los guiños de Lorenzo Milá y la salida del coche de los candidatos (¿qué interés tiene ver a dos tipos bajándose de un coche una y otra vez? Si no han tropezado la primera vez no van a tropezar por mucho que le deis a la moviola). Era el eterno retonno de lo mismo, el bucle: usted miente, no, miente usted, usted hizo tal y cual en su gobierno, y usted en el suyo. El día de la marmota. Si Bill Murray hubiera moderado el debate hoy tendríamos la 2ª parte de "Atrapado en el tiempo".
Así que vi poco, poquito. Yo me fui con Grissom, el hombre que nunca me falla y que llegará a convencerme de que una cucaracha no es el insecto asqueroso que yo creo que es. Terminó la 6ª temporada con una escena postcoital entre Grissom y Sara (¡al fin!, aunque la camisa floreada que se pone Grissom después del asunto te quitan las ganas de repetir) y comienza la 7ª con el psicópata de las miniaturas y la violación de Catherine. La cosa promete. Y, para empezar a abrir boca, una autopsia (ya soy capaz de hacer una con un cuchillo de plástico, un paquete de bolsas para bocadillos y un peso de cocina, y eso que siempre las veo con un ojo cerrado). El forense cojo saca el hígado con delicadeza, enumera las laceraciones, filtra el contenido del estómago ("ha bebido tequila" dice el tío), extrae con precisión dos pastillas que están bajo la lengua. Todo lo hace con tranquilidad, con atención, con interés. Zapatero y Rajoy, en cambio, meten las manos dentro del cadáver abierto como una mariposa sin guantes y sin ná (¡pa qué!), sacan los intestinos y se los tiran a la cara uno a otro. Ni bisturí, ni "ayúdame a darle la vuelta", ni interés en saber por qué hay un muerto sobre la mesa de autopsias. Y ayer sobre la mesa del debate había más de uno: "con su política terrorista tantos, con la nuestra X". Yo tengo menos muertos que tú, te jodes. Yo tengo más muertos porque tengo más cojones y no cedo al chantaje, te jodes tú. Vale. ¿Eso es todo, amigos? Y gráfico pa'rriba y gráfico pa'bajo (geniales los guiñoles, echen un vistazo por aquí y descubran qué pasaba realmente debajo de la mesa). Ya ven, cuanto más veo los debates más quiero a mi perro. Y al forense cojo.