Me voy de rebajas. Sí, así soy yo: una mujer loca, reincidente y aristotélica, porque ya sé que voy a pasar por el famoso silogismo rebajil:
- si está el color, no está la talla
- si está la talla, no está el color
- si están el color y la talla, no está rebajado: es avance de temporada (arg!).
Al final, te compras algo por eso, por comprarte algo. En rebajas tendrían que cambiar los nombres de las prendas: el little black dress se llamaría "el vestido que me está un poco justo, pero esta barriga la pierdo yo en dos semanas cenando fruta" y los stilettos "estos zapatos que me machacan el dedo pequeño, pero los llevo a la horma y ya está". Sí, es cierto: todo es fondo de armario porque se queda ahí, en el fondo, y nunca sale. Tengo una línea completa denominada "Me lo compro por si tengo algo", y luego el algo es en verano y ahí estás tú, mirando el vestido de lana y rezando para que las comuniones se hagan en febrero. Un desastre.
¿Y las tiendas? En Adolfo Domínguez parece que haya entrado Carmen Lomana puesta de anfetaminas hasta el Rólex, y en Zara que Amancio Ortega le haya encargado la redecoración de la franquicia al demonio de Tasmania. Y una cola (perdón, fila, que no estaba Nacho Vidal) para pagar que parece que lo regalan.
En fin, que todos estamos de rebajas: ¿o es que a usted no le han rebajado el sueldo? Excepto si es usted ex-presidente del Gobierno, que entonces tiene sueldos (y varios) de plena temporada. Otra cosa es la rebaja moral, claro, pero ahí un presidente actual le gana a los ex: La Cosa entró en L'Infedele, un programa de televisión donde se hablaba del caso Ruby (y no precisamente para glosar el gusto de La Cosa por las menores de edad), y dijo todo tipo de lindezas. Iva Zanicchi se quedó solica defendiéndole (está estupenda, pero se podía haber quedado cantando La orilla blanca, la orilla negra en lugar de apuntarse al Partido de la Libertad, que tiene guasa el nombre) mientras que La Cosa era puro pantojismo: le faltó soltar aquello de "¡¡ESTOY CANSADA DE LA FAMILIA RIVERA!!". Y no me extraña, porque hasta servidora está cansada de la familia Rivera: que si Charo Vega habla del affaire Fran-Lolita y del "refreguetón" Canales Rivera-Lolita (Lolita convertida en el ídolo de una generación, en una cougar con bata de cola, en nuestra Demi Moore nacional ¡quién lo iba a decir!), que si el refregueteado Canales pone a caldo a Fran, que si el tío Antonio pone a caldo a Canales, que si ahora Fran entra en "Sálvame", que si Canales se mosquea y se va... parecen la tribu de los Brady a punto de un exorcismo. ¿Ven? Los Rivera se rebajan. De nuevo.
Una familia que no se rebaja, sino que aumenta (y que también me tiene hasta la peineta) es la Bardem Cruz, ya que fueron padres de un niño el sábado. Del niño aún no ha trascendido el nombre (Óscar le iría de perlas), pero el parto ha sido haute couture, en el Cedars-Sinai de Beverly Hills, del que salen ya los niños con el book bajo el brazo y las madres liposuccionadas. Portada de ¡HOLA!: "Las fotografías exclusivas de los momentos más emotivos vividos en el hospital de Los Ángeles". Digo yo que serán igual de exclusivas y de emotivas que las que hicieron cuando tuve a mi hijo: la sala de espera parecía la boda de Farruquito. "¿Has llamado a tus hermanos?", "¡Yo he llamado a tus sobrinos! (catorce)", "¡Pero si no cabe nadie más!", "Pues vamos a comer algo, que esto va pa largo". Y yo allí, con los dolorerls, que diría Chiquito. Así que si ¡HOLA! hubiera hecho fotos de mi parto, hubieran aparecido treinta personas comiendo pizza en la puerta del hospital. Todo finísimo, oiga.
Felices rebajas.
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jueves, 20 de enero de 2011
lunes, 2 de febrero de 2009
Perder un Goya
¿Saben cómo empezar una gala con emoción y suspense? Coloquen a Carmen Machi ante unas escaleras rojas rojísimas y, sobre todo, largas larguísimas. "¡Ay, que se mata!", me dije yo pa mi misma. Pero no. La Machi bajó las escaleras estupendamente, y en cuanto dejé de verla como protagonista del capítulo "Aída va de boda" (los vestidos de Caprile ayudaban bastante) disfruté de lo lindo. Que sí, que la Sardá será más elegante, pero la Machi es mucha Machi.
Y si a un comienzo con suspense le añadimos un toque sexy, pues ya tenemos un buen inicio de gala. Puntualización: con el toque sexy no me refiero a los besos que se dio la Machi con Coronado y con Santi Millán, sino al beso que le dio Millán a Coronado, claro.
Disfruté menos del Albacete Power. Sé que los chicos de "Muchachada Nui" son súper súper modelnos, pero yo más que súper soy trouper y cada día me hacen menos gracia. Lo mejor, Joaquín Reyes como El Hombre Elástico. Y Corbacho con ese traje inenarrable de Custo ("con estampado de fondo de piscina") pero con mucho arte.
Las escaleras dieron mucho de sí, porque mucha gala y mucho vestidón pero andar con zapatos imposibles y vestido de cola sin dejarse la piel en el pellejo, que dijo la otra, está al alcance de unas pocas. Paz Vega con sus 4 meses de embarazo liados en un Hannibal Laguna y unos tacones más finos que las cejas de Gloria Swanson volvió a crear otro momento de enorme suspense (por cierto, viendo los vestidos que hace Laguna en los últimos años cuesta creer que fuera el modista de cabecera de Norma Duval. Lo que ha aprendido este chico).
Y una alegría autonómico-cultural, que buena falta nos hacen: el Goya a Roque Baños por la banda sonora de "Los crímenes de Oxford". Es el tercer Goya que obtiene el jumillano, que hizo promoción de su tierra y de su vino en el discurso de agradecimiento.
Goya de Honor a Jesús Franco, que para mí ha sido siempre Jess Franco, pero vale. Si llegan a esperar un poco más en lugar salir en silla de ruedas sale en ataúd. Eso sí, seguro que en un acto de auto homenaje se hubiera levantado y le hubiera chupado la sangre a todas las actrices presentes. Jesús Franco es todo un personaje que ha vivido como ha rodado: un amigo compartió piso con él en Benidorm y da fe de ello (si saben de qué van sus pelis ya se imaginan por dónde van los tiros).
Premios en el sector Hollywood: si hay que ir se va, pero ir pa ná... pues eso fue lo que pensaron los académicos, así que premiaron tanto a Penélope como a Benicio del Toro. Penélope recogió el Goya con emoción contenida y Benicio con un aire de "Amparo, me he fumao un porro", pero se le perdona todo. La Verdú (la incluyo en el sector Hollywood porque acaba de rodar con Coppola), premio a la más expresiva: video de comunicación telefónica entre ella y la Machi ("ahora voy, que acabo de terminar la función", "vente en chándal, que aquí vamos todos de trapillo", le dijo la Machi), susto cuando Manuela Velasco salió al estilo "Rec" con zombis incluidos, manitas con su esposo y lágrimas tras ver a las gentes del cine desaparecidas este año.
Y lo más alucinante de la noche: nominan al Langui, minusválido físico, en las categorías de Mejor Canción Original y Mejor Actor Revelación. El hombre gana en las dos ¡y no hay rampa para subir al escenario! Posteriormente el portavoz de la Academia ha manifestado que le ofrecieron al Langui la posibilidad de instalar una rampa pero que él la rechazó. A saber. Lo cierto es que la peli del Langui ("El truco del manco") hizo pleno (tres premios de tres nominaciones) con su director, Santiago Zannou, emocionadísimo y con el padre del director aún más emocionado ("un hombre que llegó solo y sigue solo" dijo Zannou; no sé si se habrá peleado con la parienta), porque cada vez que le enfocaban las cámaras se ponía de pie y saludaba al respetable.
El mismo misterio que rodea a la rampa también atañe al caso del Goya roto: ¿se rompió de verdad o fue un gag? Más misterios para Jessica Fletcher.
Y lo demás, ya lo saben: premios para "Camino" de Javier Fesser (5 de 6, si no me equivoco), decepción para "Los girasoles ciegos" y "Sólo quiero caminar" (1 premio cada una) y tres para "Los crímenes de Oxford".
Post Goya: al hijo de Jordi Solé Tura, Ganador del Goya al Mejor Documental por "Bucarest. La memoria perdida" (título premonitorio donde los haya) se le perdió el Goya en la fiesta que organizó el equipo de "Los crímenes de Oxford" tras la gala. Mira que es mala suerte ganar un Goya para luego perderlo; para eso mejor lo pierdes de entrada. Albert Solé lo dejó en el guardarropa y cuando fue a retirarlo "la chica del ropero le había dado la escultura a un chico con gafas". A mí que me registren. ¿Para qué quiero un Goya si ya tengo un Oscar?
Post Post: añado un nuevo link en la barra de la izquierda, el del blog de Antonio A. Martínez, director de cine que está preparando su próximo corto, "Cancerbero". Antonio nos ha prometido información detallada sobre el rodaje. Por cierto, Carmona, también es fan de "Carnivàle"
Y si a un comienzo con suspense le añadimos un toque sexy, pues ya tenemos un buen inicio de gala. Puntualización: con el toque sexy no me refiero a los besos que se dio la Machi con Coronado y con Santi Millán, sino al beso que le dio Millán a Coronado, claro.
Disfruté menos del Albacete Power. Sé que los chicos de "Muchachada Nui" son súper súper modelnos, pero yo más que súper soy trouper y cada día me hacen menos gracia. Lo mejor, Joaquín Reyes como El Hombre Elástico. Y Corbacho con ese traje inenarrable de Custo ("con estampado de fondo de piscina") pero con mucho arte.
Las escaleras dieron mucho de sí, porque mucha gala y mucho vestidón pero andar con zapatos imposibles y vestido de cola sin dejarse la piel en el pellejo, que dijo la otra, está al alcance de unas pocas. Paz Vega con sus 4 meses de embarazo liados en un Hannibal Laguna y unos tacones más finos que las cejas de Gloria Swanson volvió a crear otro momento de enorme suspense (por cierto, viendo los vestidos que hace Laguna en los últimos años cuesta creer que fuera el modista de cabecera de Norma Duval. Lo que ha aprendido este chico).
Y una alegría autonómico-cultural, que buena falta nos hacen: el Goya a Roque Baños por la banda sonora de "Los crímenes de Oxford". Es el tercer Goya que obtiene el jumillano, que hizo promoción de su tierra y de su vino en el discurso de agradecimiento.
Goya de Honor a Jesús Franco, que para mí ha sido siempre Jess Franco, pero vale. Si llegan a esperar un poco más en lugar salir en silla de ruedas sale en ataúd. Eso sí, seguro que en un acto de auto homenaje se hubiera levantado y le hubiera chupado la sangre a todas las actrices presentes. Jesús Franco es todo un personaje que ha vivido como ha rodado: un amigo compartió piso con él en Benidorm y da fe de ello (si saben de qué van sus pelis ya se imaginan por dónde van los tiros).
Premios en el sector Hollywood: si hay que ir se va, pero ir pa ná... pues eso fue lo que pensaron los académicos, así que premiaron tanto a Penélope como a Benicio del Toro. Penélope recogió el Goya con emoción contenida y Benicio con un aire de "Amparo, me he fumao un porro", pero se le perdona todo. La Verdú (la incluyo en el sector Hollywood porque acaba de rodar con Coppola), premio a la más expresiva: video de comunicación telefónica entre ella y la Machi ("ahora voy, que acabo de terminar la función", "vente en chándal, que aquí vamos todos de trapillo", le dijo la Machi), susto cuando Manuela Velasco salió al estilo "Rec" con zombis incluidos, manitas con su esposo y lágrimas tras ver a las gentes del cine desaparecidas este año.
Y lo más alucinante de la noche: nominan al Langui, minusválido físico, en las categorías de Mejor Canción Original y Mejor Actor Revelación. El hombre gana en las dos ¡y no hay rampa para subir al escenario! Posteriormente el portavoz de la Academia ha manifestado que le ofrecieron al Langui la posibilidad de instalar una rampa pero que él la rechazó. A saber. Lo cierto es que la peli del Langui ("El truco del manco") hizo pleno (tres premios de tres nominaciones) con su director, Santiago Zannou, emocionadísimo y con el padre del director aún más emocionado ("un hombre que llegó solo y sigue solo" dijo Zannou; no sé si se habrá peleado con la parienta), porque cada vez que le enfocaban las cámaras se ponía de pie y saludaba al respetable.
El mismo misterio que rodea a la rampa también atañe al caso del Goya roto: ¿se rompió de verdad o fue un gag? Más misterios para Jessica Fletcher.
Y lo demás, ya lo saben: premios para "Camino" de Javier Fesser (5 de 6, si no me equivoco), decepción para "Los girasoles ciegos" y "Sólo quiero caminar" (1 premio cada una) y tres para "Los crímenes de Oxford".
Post Goya: al hijo de Jordi Solé Tura, Ganador del Goya al Mejor Documental por "Bucarest. La memoria perdida" (título premonitorio donde los haya) se le perdió el Goya en la fiesta que organizó el equipo de "Los crímenes de Oxford" tras la gala. Mira que es mala suerte ganar un Goya para luego perderlo; para eso mejor lo pierdes de entrada. Albert Solé lo dejó en el guardarropa y cuando fue a retirarlo "la chica del ropero le había dado la escultura a un chico con gafas". A mí que me registren. ¿Para qué quiero un Goya si ya tengo un Oscar?
Post Post: añado un nuevo link en la barra de la izquierda, el del blog de Antonio A. Martínez, director de cine que está preparando su próximo corto, "Cancerbero". Antonio nos ha prometido información detallada sobre el rodaje. Por cierto, Carmona, también es fan de "Carnivàle"
lunes, 25 de febrero de 2008
Patchwork
• Voy a hacer un artículo modelno, modelno sobre los Oscars, o lo que es lo mismo, voy a escribir un artículo sobre los Oscars sin haberlos visto, igual que escriben algunos periodistas hoy día: se coge un poco de allí, un poco de allá y ¡hala!, artículo al canto. Así que éste es un post-patchwork, hecho con cosicas de todos lados. ¡Viva internet! Y es que la red es una maravilla, antes tenías que esperar dos días, dos, para leer las crónicas, ya que al celebrarse la gala de madrugada cerraban la edición antes de que entrasen los artículos en los periódicos; ahora te das una vueltecica y lo tienes todo. Así que lo traigo fresco, oiga.
• La noticia es que no se llevó el Oscar Alberto Iglesias, el hombre de la sonrisa permanente y la serenidad contagiosa (transmite una tranquilidad cada vez que habla que te quedas eclisá). El año pasado estuvo nominado por la banda sonora de “El jardinero fiel” y este año por “Cometas en el cielo”. ¿Cuántas veces habrá escuchado esta noche “no te preocupes, Alberto, que a la tercera va la vencida”?. Pues eso, Alberto.
• Y la no noticia es que sí se lo llevó Javier. Con su traje de solapa altísima (¡¡¿¿!!??), su pelico ya bien cortado (lo de los pelos a lo príncipe de Bekelar en la peli de los Coen no lo superaba ni Rupert) y con su madre y su hermano como complementos recogió el Oscar sin cagarse en Bush ni nada de eso. Bardem, que es más listo que Alberto San Juan, no sólo no dio carnaza a los de siempre sino que además terminó el discurso en castellano con un “esto es para España”. “España” con todas las letras, no para el “estado español” ni para “mi país” ni nada de eso. Los que están siempre esperando con el cuchillo afiladico para merendarse a los tirititeros de la checa estarán desolados. Pobreticos.
• No sé cómo la Bardem logró pasar el control del aeropuerto de Los Ángeles con todo el cacharrerío que llevaba colgado. Un día contó el significado de todos y cada uno de los collares y anillos que lleva y era un no parar de santos y de piedras de la suerte. Su fina selección joyeril tiene que pesar más que los colgantes de M. A. Barracus.
• Preciosísima de Gaultier Marion Cotillard, que recogió su Oscar de manos de Forest Whitaker, bueno, de manos y de todo, porque la chiquilla estaba tan emocionada que le dio un abrazo a mi Forest que pa qué. Que te abrace ese pedazo de oso negro con el ojo a la virulé (estilo Solbes) ya tiene que ser un premio.
• Momentazo, que diría Boris (horror, se cargan Channel Nº 4 y nos quedamos sin los comentarios de Boris sobre la gala y la boda de la Esteban): Daniel Day-Lewis se arrodilla ante Helen Mirren y ésta le hace caballero utilizando el Oscar como espada. Le faltó decir “por Dios y por San Jorge yo os armo caballero”, que de eso la Mirren sabe mucho desde que hizo de Morgana en “Excalibur”. Para comérselos. Por cierto que la Mirren, al presentar a los candidatos al mejor actor, se ha referido a cuales deben de ser las características de un candidato a los Oscar, entre ellas está tener "cojones" (en español). Ole, Ole in the hole!!
• Modelazos (pueden verlos aquí y criticar a gusto en la pausa del café): Penélope de negro (Chanel Alta Costura) y sin Javier, que ya lo había advertido, y Diablo Cody (eso sí que es un alias), ex-stripper y ahora ganadora de un Oscar al mejor guión original por “Juno” hecha una leoparda de Dior. Coherente que es la chiquilla. Julian Schnabel, nominado al mejor director por "La escafandra y la mariposa", había amenazado con presentarse en la gala vestido con uno de los pijamas que hace su mujer, la donostiarra Olatz, diseñadora de ropa de casa de súper lujo, pero no tuvo los kandoo suficientes (por lo menos yo le he visto de smoking de cintura para arriba, a lo mejor llevaba unos pantalones de raso a rayas y zapatillas, yo qué sé).
• Arrasaron los Coen con “No es país para viejos”, algo que no se le puede aplicar a Cuba, como dice Carlos Herrera. Allí no están los Coen, pero están los Castro, esos chavales tan jóvenes y alegres que parece que han salido de "Rebelde Way". A mí me gustan los Coen facilicos, los de “Muerte entre las flores” (“¡mira en tu corazón, mira en tu corazón!”) y los de “Fargo”. Cuando se ponen intensos me cargan un poco, pero si han adaptado a Cormac Mc Carthy no puede estar muy mal la cosa (tengo “En la carretera” sobre la mesilla sin abrir porque estoy acabando “Expiación”, pero mientras añoro lo que aún no he terminado salivo por lo que está por venir).
• Y después de los premios, la fiestuqui: este año "Vanity Fair" no celebra la suya, con el rollo de la huelga de guionistas han echado el cierre y se ahorran un congo. Cogen el relevo Madonna y Demi Moore. A lo mejor se pasa por la de Bardem Michael Cimino, el director de "El cazador", que estuvo el jueves en la de la Paramount. Me apuesto el cuello a que el gorila de la puerta se hizo un lío al mirar la lista de invitados, porque ahora se llama Elizabeth y se dedica escribir novelas en París. Sí, CIMINO AHORA ES UNA TÍA (Michael Chumino le llaman en los blogs). Yo también lo he flipado.
• Aquí están todos los nominados y premiados. Les recuerdo que hubo más españoles con Oscar: los chicos de Next Limit Technologies recibieron en enero el Technical Achievement Award. Ya les digo, aquí hemos pasado del Spectrum a la súper tecnología en un pis-pas.
• No sé si esta noche podré ver el resumen de la gala de Canal +, ya que hoy actúan Rajoy y Zapatero a la misma hora. Por cierto, el Follonero del programa de Buenafuente le prometió el voto a aquel de los dos que dijera antes en el debate las palabras “Javier Bardem”. Rajoy aseguró que sería él primero. Será lo más interesante del programa
• No se olviden de votar a mi vecino Enrike Lemus para Eurovisión 2008, que hoy es el último días. Gracias.
• La noticia es que no se llevó el Oscar Alberto Iglesias, el hombre de la sonrisa permanente y la serenidad contagiosa (transmite una tranquilidad cada vez que habla que te quedas eclisá). El año pasado estuvo nominado por la banda sonora de “El jardinero fiel” y este año por “Cometas en el cielo”. ¿Cuántas veces habrá escuchado esta noche “no te preocupes, Alberto, que a la tercera va la vencida”?. Pues eso, Alberto.
• Y la no noticia es que sí se lo llevó Javier. Con su traje de solapa altísima (¡¡¿¿!!??), su pelico ya bien cortado (lo de los pelos a lo príncipe de Bekelar en la peli de los Coen no lo superaba ni Rupert) y con su madre y su hermano como complementos recogió el Oscar sin cagarse en Bush ni nada de eso. Bardem, que es más listo que Alberto San Juan, no sólo no dio carnaza a los de siempre sino que además terminó el discurso en castellano con un “esto es para España”. “España” con todas las letras, no para el “estado español” ni para “mi país” ni nada de eso. Los que están siempre esperando con el cuchillo afiladico para merendarse a los tirititeros de la checa estarán desolados. Pobreticos.
• No sé cómo la Bardem logró pasar el control del aeropuerto de Los Ángeles con todo el cacharrerío que llevaba colgado. Un día contó el significado de todos y cada uno de los collares y anillos que lleva y era un no parar de santos y de piedras de la suerte. Su fina selección joyeril tiene que pesar más que los colgantes de M. A. Barracus.
• Preciosísima de Gaultier Marion Cotillard, que recogió su Oscar de manos de Forest Whitaker, bueno, de manos y de todo, porque la chiquilla estaba tan emocionada que le dio un abrazo a mi Forest que pa qué. Que te abrace ese pedazo de oso negro con el ojo a la virulé (estilo Solbes) ya tiene que ser un premio.
• Momentazo, que diría Boris (horror, se cargan Channel Nº 4 y nos quedamos sin los comentarios de Boris sobre la gala y la boda de la Esteban): Daniel Day-Lewis se arrodilla ante Helen Mirren y ésta le hace caballero utilizando el Oscar como espada. Le faltó decir “por Dios y por San Jorge yo os armo caballero”, que de eso la Mirren sabe mucho desde que hizo de Morgana en “Excalibur”. Para comérselos. Por cierto que la Mirren, al presentar a los candidatos al mejor actor, se ha referido a cuales deben de ser las características de un candidato a los Oscar, entre ellas está tener "cojones" (en español). Ole, Ole in the hole!!
• Modelazos (pueden verlos aquí y criticar a gusto en la pausa del café): Penélope de negro (Chanel Alta Costura) y sin Javier, que ya lo había advertido, y Diablo Cody (eso sí que es un alias), ex-stripper y ahora ganadora de un Oscar al mejor guión original por “Juno” hecha una leoparda de Dior. Coherente que es la chiquilla. Julian Schnabel, nominado al mejor director por "La escafandra y la mariposa", había amenazado con presentarse en la gala vestido con uno de los pijamas que hace su mujer, la donostiarra Olatz, diseñadora de ropa de casa de súper lujo, pero no tuvo los kandoo suficientes (por lo menos yo le he visto de smoking de cintura para arriba, a lo mejor llevaba unos pantalones de raso a rayas y zapatillas, yo qué sé).
• Arrasaron los Coen con “No es país para viejos”, algo que no se le puede aplicar a Cuba, como dice Carlos Herrera. Allí no están los Coen, pero están los Castro, esos chavales tan jóvenes y alegres que parece que han salido de "Rebelde Way". A mí me gustan los Coen facilicos, los de “Muerte entre las flores” (“¡mira en tu corazón, mira en tu corazón!”) y los de “Fargo”. Cuando se ponen intensos me cargan un poco, pero si han adaptado a Cormac Mc Carthy no puede estar muy mal la cosa (tengo “En la carretera” sobre la mesilla sin abrir porque estoy acabando “Expiación”, pero mientras añoro lo que aún no he terminado salivo por lo que está por venir).
• Y después de los premios, la fiestuqui: este año "Vanity Fair" no celebra la suya, con el rollo de la huelga de guionistas han echado el cierre y se ahorran un congo. Cogen el relevo Madonna y Demi Moore. A lo mejor se pasa por la de Bardem Michael Cimino, el director de "El cazador", que estuvo el jueves en la de la Paramount. Me apuesto el cuello a que el gorila de la puerta se hizo un lío al mirar la lista de invitados, porque ahora se llama Elizabeth y se dedica escribir novelas en París. Sí, CIMINO AHORA ES UNA TÍA (Michael Chumino le llaman en los blogs). Yo también lo he flipado.
• Aquí están todos los nominados y premiados. Les recuerdo que hubo más españoles con Oscar: los chicos de Next Limit Technologies recibieron en enero el Technical Achievement Award. Ya les digo, aquí hemos pasado del Spectrum a la súper tecnología en un pis-pas.
• No sé si esta noche podré ver el resumen de la gala de Canal +, ya que hoy actúan Rajoy y Zapatero a la misma hora. Por cierto, el Follonero del programa de Buenafuente le prometió el voto a aquel de los dos que dijera antes en el debate las palabras “Javier Bardem”. Rajoy aseguró que sería él primero. Será lo más interesante del programa
• No se olviden de votar a mi vecino Enrike Lemus para Eurovisión 2008, que hoy es el último días. Gracias.
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