martes, 29 de septiembre de 2009

El oro siempre es oro

Es curioso esto de la publicidad por las mañanas: en nuestra vida pre-crisis todos eran anuncios sobre créditos que se concedían con total facilidad en la línea "Gastad, gastad, malditos" (aunque luego para devolver la pasta te mandaran a los amigos de Tony Soprano). Pero ahora en un zapping entre AR y Susanna Griso usted puede encontrarse con un spot maravilloso: ORO POR EUROS. Es muy requetefácil: a cambio de sus joyas de oro (medallas de Primera Comunión, semanarios, esclavas con su fecha de nacimiento, aquella caña de oro espantosa que le regaló su suegra y sólo se pone cuando va a cenar a su casa en Nochebuena) ellos le dan un dinerito. E ideas: "Por el anillo de mi primer matrimonio recibí mucho más dinero de lo que esperaba". Así que si su ex marido no le pasa la pensión y usted tuvo la sangre fría de no tirar su alianza por el váter a lo Concha Velasco (cada vez que se enfadaba con el Marsó ¡hala, a tirar de la cisterna!) puede empeñarla y pagar los libros del colegio. Imagínese qué negociazo estará haciendo Carlos Larrañaga, que se ha casado cuatro veces. O Elizabeth Taylor con GOLD FOR DOLLARS. Pero ¡atención!: si está usted felizmente casado, puede vender la dentadura del abuelo. Gore a la hora del aperitivo. Fascinante. Con esto Calparsoro hace una tv movie de un tipo que desenterró a su yaya y le quitó las muelas con una tenaza. Próximamente en Tele 5.

Con 0 euros en la cartera y una blusa de Adolfo Domínguez en mente, tras ver el anuncio miro a mi alrededor por si hay algo que empeñar. Y empiezo mal: sólo me he casado una vez y en ello sigo, los cementerios me dan yuyu y las joyas de mi Comunión me las robaron hace más de 20 años. Lo más dorado que hay en casa es una caja de Ferrero Rocher. Llamaré a Paloma Cuevas, a ver si le interesa.

¡Mecachis! Eso me pasa por no hacerle caso a Lydia Lozano, que ya lo dijo hace muchos años: "el oro siempre es oro". Lo veo en Sálvame mientras hago partyline con mi amigo Juancho, que me dice alucinado "¡pero si parecemos nosotros después de irnos de cañas!". Vaya, yo creía que éramos algo así como el Grupo de Bloomsbury. O, al menos, como Dorothy Parker y su Tabla Redonda trasladados del Hotel Algonquin a la Cervecería Principal. Pues no, resulta que somos como Mila, Belén y Kiko. A mí seguro que me toca Karmele, porque si leyeron ustedes "Karmele en la nieve" no se pierdan este año "Karmele en la playa", la segunda parte de por qué una servidora no debe hacer deportes de riesgo como bañarse en una playa almeriense con un poniente que pa qué.

Y ahora, un poco de oro de verdad:

- el artículo de Elvira Lindo en EL PAÍS del domingo, o la exposición con fuste (y no lo que hace servidora) de la función de la crónica social

- Anatomía de un instante, de Javier Cercas, o el relato con fuste (y no lo que hacen otros) del 23-F.

- John Connelly, un irlandés que se leen de un tirón con unos diálogos estupendos. Sí, ya sé que esto es como lo que le pasó a Isabel Gemio. Lo cuenta Jorge Javier Vázquez en EL MUNDO: "llegó un día la Gemio a una reunión de amigos con el rostro demudado, levemente transido. Transportada toda ella a un plano de la realidad poco menos que etéreo. Se sentó en un sofá, tomó aire y comenzó a contar el motivo de su peculiar sentir: «Estoy leyendo un libro que me tiene fascinada, jamás pensé que alguien pudiera escribir algo así. Se llama Madame Bovary, ¿lo conocéis?». La pregunta no obtuvo contestación; probablemente todos habían leído el libro 20 años atrás". Pues eso, que seguro que ustedes se lo han pasado bomba leyendo a Connelly, pero yo lo acabo de descubrir.

- el estreno para el que quiero comprarme la blusa de AD: Lirusión, el último espectáculo de Riversson, en Madrid el 3 de octubre.

Más oro, pero del que cagó el moro: no me pregunten cómo pero me he encontrado con la web de Aída Nizar, y en ella regala 3 noches de hotel por cada libro que vende. Así que si a la Nizar le va bien dentro de poco empiezo a sortear entradas para el circo de Ángel Cristo entre mis lectores. Porque el blog siempre es blog.

NOTA: Sr. Pellicer ¡¡¡¿DÓNDE ESTÁ SU BLOG?!!! Empiezo a preocuparme.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

San Jorge y el dragón

Cuando anunciaron "Sálvame" como programa-comentario sobre "Supervivientes" y dieron los nombres de los colaboradores, servidora pensó que iba a ser un cagarro más de la factoría Tele 5. Lo único que me animaba un poco era saber que Jorge Javier, esa gran dama de la televisión, volvía al tajo. Y da gusto ver cómo una, acostumbrada a equivocarse del todo, esta vez sólo se equivocó a medias, porque Jorge Javier reconvertido en Rottenmeyer dominatrix (y dominatrix de verdad, no lo de Risto, que es de juguete) ha conseguido que los auténticos supervivientes sean sus colaboradores: han sobrevivido a unas carreras televisivas demoledoras reconvirtiéndose en los payasos de la tele. Jorge Javier ha transmutado a Karmele en una doctora Ochoa pre-Foster que canta folklore patrio, a Lydia en la niña que baila los politonos como si estuviera en el Buddah Bar y a Mila en una superviviente de sí misma. Incluso ha logrado que Kiko Hernández se lea un periódico entero. Y a Belén le ha quitado el ligero, ligerísimo barniz de señorita que AR intentó darle y le ha dicho "¡Desparrámate!". Y le ha hecho caso, claro.

Ése es el secreto: reírse mientras se devoran. Se ríen de sí mismos, de la profesión y de la madre que les (y nos) parió al tiempo que se lanzan dentelladas. Una suerte de canibalismo pandillero donde casi no hay víctimas colaterales, porque el ombliguismo es de tal calado que no les da tiempo a ir a por los de fuera. Ellos se guisan y ellos se comen.

Jorge Javier, que ya se pasea mejor que AR por los platós, lo mismo te habla con unas bolas tailandesas colgando de la solapa que le hace recitar a Kiko Hernández un poema de Jaime Gil de Biedma ("¿Jaime Gil de Vietnam?" dice el muchacho, "¡No, pedazo de burro, de BIEDMA!"). Hasta las señoras del público le ofrecen a sus hijos como novios: una le lleva una foto de su retoño. "Es conductor de autobuses en Ibiza", "Ah, muy bien. ¿Pero es gay?", pregunta Jorge Javier. "No, gay no es". Pues claro que no, que ya no hace falta ser gay para enrollarse con alguien que sí lo es: José Isaac tampoco era gay y estuvo a punto de casarse con Falete. No pasa nada de nada. Se le hace un ritual santero pasándole un pollo por los mismísimos y ¡hala!, maricón perdío. El caso es emparentar.

Comentaba el otro día Enric González en El País: "Umberto Eco, uno de los primeros teóricos de la ironía posmoderna, preconizaba en 1963 otra televisión. Irónicamente, preconizaba el entretenimiento televisivo de hoy, que recurre continuamente a un dudoso concepto de la ironía, el más cínico. El mensaje de la actual estrella de la televisión viene a ser el siguiente: yo no me lo creo; usted, telespectador, sabe que no me lo creo; y yo sé que usted sabe que no me lo creo. Es un juego de estricta posmodernidad. Y es la base de lo que conocemos como telebasura. Sólo en casos muy concretos (notables en Canal Sur), la telebasura intenta prescindir de la ironía cínica: desprovista de la excusa, la emisión se convierte en un trágico desfile de monstruosidades".

Me gustaría a mí saber cómo llamaría don Umberto a "Sálvame". Jorge Javier ya ha cambiado el término de televisión posmoderna por el de neorrealismo televisivo. Y posmoderno o neorrealista, San Jorge ha acabado con el dragón de las tardes sin audiencia de Tele 5. Y ahora ha ido a por DEC. Lo único que me preocupa es que el chiquillo trabaja ya más que Jesús Vázquez. Y encima está a dieta. Y tomando Obegrass y el café que da cagalera. Se nos va a quedar en ná.

NOTA: Sr. Pellicer ¡¡¡¿DÓNDE ESTÁ SU BLOG?!!!

jueves, 30 de julio de 2009

ONG

Resulta que he contribuido a una ONG y yo sin enterarme: el dineral que pagó ¡HOLA! por la exclusiva de la boda de Fiona Ferrer y Jaime Polanco fue a parar a una entidad benéfica. ¿A qué organización habré ayudado? ¿A la de Cirujanos Plásticos con Parkinson? ¿O tal vez a la de Peleteros Anónimos Asociados? O quizás al Photoshop Institute. En cualquier caso, me alegra de que mi vergonzante adicción sirva para algo.

¡HOLA! nos brinda el bodón en dos números: en el primero, la ceremonia; en el segundo, la "fiesta blanca" con la que se agasajó a los invitados la noche anterior (subtitulada en portada como "El sueño de una noche de verano" ¡Uupppss!). Es como una miniserie de dos capítulos: ahora que van a rodar la vida de Paquirri cualquier día nos dan la cena con la boda de Fiona. No descarto que Antena 3 haya comprado los derechos. Y en ese caso ¿quién interpretaría a Isabel Preysler? Se admiten apuestas, porque (evidentemente) la mismísima estuvo allí. Y como valor seguro que es comparte la foto de portada con los novios y con ¡Genoveva Casanova! Están en el ¡HOLA! con estas dos como en el Astana con Armstrong y Contador. Me juego el cuello a que intentan tirarse de la bici (estática) en cuanto Sánchez Junco se da la vuelta.

La lista de invitados es un cruce entre el Hogar del Pensionista de expresidentes sudamericanos y la agenda de Naty Abascal. Y sí, por supuesto, estuvo Carmen Lomana, que a su tierna edad ha dejado de ser joven promesa del cuché para convertirse en estrella consagrada. Marujita Díaz no pudo ir porque estaba participando en ¡Sálvame!, la mejor sitcom nacional desde que acabó 7 vidas, pero les envió su nariz de payaso como regalo de bodas.

Mi pregunta es: ¿qué toman? Están todas fantásticas tras la noche blanca (sin coñas). Bueno, todas, todas, no: AR está un pelín ajada el día de la ceremonia, lo que demuestra que es semi humana. Humana del todo soy yo, que si me pego un fiestón la noche antes de una boda parece que me han sacado de un casting de Callejeros.

Modelos para elegir: mucho túnica, mucho dorado, mucho escote asimétrico y muchos scalpers, of course. Si quieren verlos, donen 2 € (2, 10 € en Canarias). Sólo un comentario: Juan Ramón Lucas definitivamente ha perdido el norte. ¿Qué habrá sido de aquel muchacho tan formalico y tan agradable que presentaba el informativo de Tele 5? Algún desajuste de córnea le hicieron cuando se operó la vista: su tendencia a la catástrofe televisiva quedó clara tras abandonar los informativos (¿se acuerdan de Escuela de Actores? ¡ay!), y su gusto por la catástrofe estilística lo presagiaban los cuellos de camisa que luce en En noches como ésta. Pero esta vez se ha superado: si el modelo de la noche blanca era digno de una ceremonia santera oficiada por Rupert, el del día de la boda llevaba un traje de novio de futbolista de 2ª B. ¿Quién engaña a los tíos diciendo que los hombres también pueden llevar brillos? En cualquier caso, mi amigo Juan Diego (hombre de criterio) me dice que lo escucha en su programa de RNE y que está estupendo. Claro: porque no lo ve.

Critican a los novios por gastar tanta pasta en el evento; total, porque unos buzos pusieron unos fuegos artificiales en el mar, ya ve usted. Y digo yo: si la pasta es suya, que se la gasten. Más ridícala (si recuerdan quién decía "ridícala" es hora de empezar a tomar Minute Maid) se me antoja la actitud de la familia real este año: que si no van a sacar mucho el yate, que si van a hacer zumo con los limones de los limoneros del jardín (¡¡!!), que si se van a comprar la comida de los perros al por mayor y traerla desde Madrid (¡¡¡¡¡¡!!!!!!)... madre mía, el jefe de prensa de Zarzuela tiene que ser republicano perdío. Y Letizia y su manía de repetir modelo: ponerte un Felipe Varela una vez es malo, pero repetir debe de ser anticonstitucional. Que cada uno se gaste la pasta como quiera, si es que la tiene. Desde luego yo no voy a permitir que me impidan elegir el sitio donde celebrar mis 40 años: decidiré libremente entre el Burguer King y el Tele Pizza. Hombre, porfaplís! (si recuerdan quién decía "porfaplís" es que deben de empezar a tomar algo para la incontinencia urinaria).

Y ahora, una de bravas y tres cañas:

- Me encanta que hayan rebautizado a la Campanario como la Calimocho (Kalimotxo en euskera). La Esteban sí que entiende de naming.

- Coto en Tailandia quiere parecerse a Brando en Apocalypse Now.

- Si veo un programa más de españoles en el mundo les juro que quemo el pasaporte.

- Si veo otro programa más de españoles en la playa me hago groupie de Juan Antonio Roca y me pongo a hormigonar la costa.

Bien, me marcho a la búsqueda del bikini perfecto y luego a suicidarme. Pero por si el suicidio me sale Coto, envíenme postales (desde el filo o desde Marbella). Ya saben la dirección.

lunes, 6 de julio de 2009

Guapa en verano

Ya saben que desde que mi lesión en la rodilla me alejó de las pasarelas, los años de sacrificio destinados a mantener un cuerpo perfecto se diluyeron como un hielo en un vodka con tónica (en mi caso, como muchos hielos en muchos vodkas con tónica). Así que desde entonces veo la llegada del verano como el Armagedón.

Por ello quiero compartir con ustedes unos trucos que pongo en práctica desde hace años para pasar por este valle de lágrimas de dos meses sin que mi imagen quede demasiado dañada. Porque yo ya no estoy para que me operen: estoy pa que me apuntalen. Y permítanme que a partir de este momento les tutee, que el sufrimiento une mucho.

Así que partiendo de la base de que has tomado la decisión equivocada de veranear este año en la playa en lugar de ir a descubrir los fiordos (un jersey de ochos permite pasar el verano con más dignidad), os apunto:


- Procura bañarte en playas familiares y discretas, donde seas la sirenita del Mar Menor al lado de suegras y cuñadas. Pon tu esterilla junto a grupos del INSERSO.

- No te acerques a los chiringuitos de moda llenos de quinceañeras en tanga. Nunca. Jamás, ni aunque te estés deshidratando. Además, piensa que si pierdes líquidos te verás más delgada.

- No vayas a Formentera: te miden la masa corporal cuando te bajas del avión; como en Cibeles, pero al revés. Si tu índice supera el 18%, te deportan.

- Aprovecha el rollo de protegerte del sol para taparte. Ponte gorro, gafas, SPF 60 y pareo. Si te comentan algo, di que estás haciendo tu homenaje personal a Michael Jackson.

- En la playa lee el periódico en lugar de libros: también tapan más.

- Báñate con amigos que aún no se hayan operado de la vista: cuando se quiten las gafas, sólo verán bultos.

- No te depiles en exceso: el pelo tapa.

- No vayas a la playa con amigas que tengan mejor tipo que tú.

- En general: no tengas amigas con mejor tipo que tú.

- Si quieres tener un buen recuerdo de las vacaciones ¡no te hagas fotos en bikini! Una prueba gráfica de tu parecido más que razonable con Aramis Fuster te hundirá para siempre.

- Báñate en playas con dunas: podrás ocultarte tras ellas.

- Si hay olas, no se te ocurra empezar a pegar saltitos o el movimiento mollar te delatará. Ahógate con dignidad, como el marido de Judy Garland en Ha nacido una estrella.

- ¡No te relajes! Toma el sol metiendo la barriga, con la cadera ladeada y la pierna semi flexionada. Pensar que decenas de paparazzi te espían y que tu foto puede ser portada del ¡QMD! te ayudarán a mantener tan incómoda postura. Y cuando empieces a sentir calambres en la pierna, acuérdate de Loles León en el Tomate.

- No te abaniques: de nuevo el movimiento mollar, en este caso de la parte posterior del antebrazo, puede hundirte definitivamente.

- No hagas caso de los looks de pelo engominado: sólo parecerás una gorda con el pelo grasiento.

- A no ser que estés casada con Hugh Jackman, date la vuelta y mira a tu marido: comprobarás que todo el pelo de la cabeza que se le ha ido cayendo durante el invierno se le ha quedado pegado a la espalda. Es un consuelo patético, pero consuelo al fin y al cabo.

Feliz verano!

P.D. Buscando material para un artículo sobre una campaña de calzoncillos que ha protagonizado Luis Rollán junto con un actor porno (no sé cómo se llama el interfecto, pero salió en Callejeros chutándose no sé qué en sí sé dónde para que el asunto se le viera más grande) tecleo en Google "Luis Rollán calzoncillos" y Google me advierte: "Quizás quiso decir Luis Roldán calzoncillos" ¡No tiene guasa ni ná el gugle!

viernes, 12 de junio de 2009

Lomanismos

¡Qué ganas les ha entrado a todos de mostrarnos cómo viven los ricos! Un niño de Dickens mirando por el escaparate de un salón de té londinense, en eso es en lo que nos convierten los de "Comando Actualidad" con ¿Los ricos también lloran? Y nos va la marcha, porque la intervención de Carmen Lomana ha batido récords de descargas en la red. A Carmen le salen lomanismos de la boca, como a Ramón Gómez de la Serna le salían greguerías de la pluma: dice Lomana que a los pobres de siempre no les afecta la crisis porque ya están acostumbrados, lo malo es para la gente que ha tenido dinero de toda la vida y ahora ven cómo les embargan las casas o caen sus acciones. Y lleva razón: no puedes echar de menos el caviar si nunca lo probaste.

"¿Un mercadillo? ¿De esos que hacen en los pueblos? Me divierte mucho. La verdad es que no he ido nunca, pero debe ser muy divertido". Lo escribo ya traducido, porque Carmen habla en SMS, comiéndose la mitad de las letras, en un idioma que sólo chanelan Tamara Falcó y Naty Abascal, y cuyo acento mejora a base de bisturí porque al aumentar el número de liftings también aumentan prodigiosamente las fricativas nasalizadas (excepto en el caso de Tamara Falcó, que es bilingüe de nacimiento).

Lomana es una señora que cuando enviudó de un industrial rico riquísimo se fue a Madrid a alegrar las fiestas, como el turrón. "En San Sebastián me ahogaba", dice. Normal: no es lo mismo salir en la hoja parroquial de la Catedral del Buen Pastor que en el ¡HOLA!, porque ¿para qué quiere una tantos trajes si no es para lucirlos a doble página? ¿En dónde podría afirmar cosas como "Me duele ese halo de millonaria frívola y compradora compulsiva que tengo" rodeada de Manolos y Jimmy Choos y enfundada en un Dior? Cualquier otra hubiera ilustrado la frase vestida con una camiseta de una ONG sosteniendo en sus brazos a un niño mal nutrido, pero nuestra heroína no. Ella lo hace en medio del esplendor consumista. Con dos tacones.

Servidora ha pasado de la lomografía (como Pocholo) al lomanismo. Quiero a Lomana como ministra de lo que sea. Si ya existe el pensamiento bibiano, como dice Carlos Herrera, no nos vendría mal el pensamiento lomano. Y si Zapatero no la quiere, que pruebe con Berlusconi, aunque no me imagino a Lomana en la villa del dragón. Con lo que se gasta en tratamientos le horrorizaría aparecer en las fotos con la cara pixelada al lado de otro señor que resulta ser un político checo al que sólo se le ve el zipotêk. Mucha clase (y muchos años) tiene Lomana para ser parte de un gabinete presidido por la versión italiana de Fernando Esteso. Y ahora que ha llegado Andrés Pajares ni les cuento: ¿vieron las fotos de Berlusconi y Gaddafi juntos? Parece un remake de Los bingueros: Gaddafi con su reinterpretación morena del hair styling de la duquesa de Alba, su foto reivindicativa en la pechera y su guardia personal formada por Rosanna Yanni, Mirta Miller y África Pratt. La jaima se les va a quedar pequeña a estos dos.

No me extraña que estén haciendo una tesis doctoral sobre Lomana; si hicieron una sobre Belén Esteban, cualquier cosa es posible. Lo que no sé es cómo House y su equipo no le han hecho una craneotomía para ver lo que hay dentro de su cabeza. Ni sarcoidosis ni enfermedad de Cushing, sólo tontería crónica autoinmune. Ah, y por cierto, no le digan a Lomana que mi auténtica musa en cuanto a nuevas tendencias se refiere es La Flipa o no heredaré los chaneles.

lunes, 25 de mayo de 2009

Callejeras

"Callejeros" es a los pobres lo que el ¡HOLA! a los ricos: todos quieren salir en él. Ven a los periodistas con la cámara al hombro y se vuelven locos por enseñarles su chabolo. "Ay, mama, si son lo de callejero". "Ay, payo, pasa, pasa". Y va la mama y les abre el frigorífico lleno de yogures con bífidus tan activos que se salen del Danone, y les enseña el puchero que está preparando, y Nacho Medina suelta indefectiblemente lo de "¡qué buena pinta tiene eso, señora!" con un entusiasmo más que sospechoso. Y en ese momento agradeces que el olor no pueda transmitirse vía televisión.

Con los gilitos del mundo pasa lo mismo: ven al fotógrafo del ¡HOLA! y abren las puertas de su mansión, como si la cámara de fotos fuera una llave de apertura automática. Pero los ricos nunca, nunca enseñan el interior de sus neveras. ¿Será porque dentro se encuentra la dueña de la casa, que entre hielos se conserva muy bien? Que ya lo dijo Sofía Mazagatos: no hay nada como meter la cabeza en el congelador para estar joven.

¿Y las fiestas? Los protagonistas de "Callejeros" te montan un sarao en medio de la calle con la guitarra, dos litronas y un porrito; los del ¡HOLA! organizan el suyo en el Casino de Madrid ("la fiesta del año" según la portada). Y si el nivel de azúcar de los comentarios de nuestra revista favorita está siempre por encima de la media recomendada por la OMS, cuando se trata de glosar una fiesta benéfica ya se dispara: "Grandes personalidades reunidas en una noche irrepetible". "Isabel Preysler, Naty Abascal, Nuria González, Tamara Falcó, Adriana Abascal, Rafael y Luis Medina, cumbre de elegancia y solidaridad". "Gracias a este superhéroe de la ilusión, genio de la alegría y mago de las sonrisas, Aladina se ha hecho realidad" (refiriéndose a Paco Arango, creador de la Fundación Aladina que organiza la gala para recaudar fondos). Personalmente me alegra mucho que Paco Arango haya dejado de producir series de televisión y dedique sus esfuerzos a ayudar a niños enfermos. Todos ganamos.

Fotos, fotos y más fotos con pies de página comentando los modelos. Definitivamente la más solidaria es Cary Lapique, que lleva un vestido de ¡MANGO! No me cabe la menor duda de que la señora Lapique ha donado a la Fundación el ahorro que le ha supuesto llevar un MANGO y no un Valentino. Solidaridad con mechas.

Todos los invitados juntos retratados a doble página. No veo a María Palacios, mujer del conde Lecquio y habitual de estos saraos. ¿No ha ido? ¿Estará escondiéndose tras el numerazo que montó el otro día Lucía Lapiedra (ahora Miriam Sánchez, señora de Pipi) en "Sálvame" cuando comentaron que coincide con Lecquio por los pasillos de Tele 5? Y es que se ha producido el eterno retorno de lo mismo: el Tomate ha vuelto. Disfrazado de comentarios sobre "Supervivientes" y "OT", pero ha vuelto. Y sí, son todos los que están: Jorge Javier, Miquel Serra y Luis García Temprano con Kiko, Carmele, Belén Esteban y Jimmy como also starring, y con special guest stars del calibre de Mari Cielo Pajares, Nuria Bermúdez, Sonia Monroy y Leo OT (el pobre, qué caricas ponía). Y van y revientan el share tras la debacle pos-tomática (o post-atómica, que para Tele 5 la desaparición del Tomate fue peor que la bomba de Hiroshima).

Pero Tele 5 también se solidariza con el pueblo en estos tiempos de crisis: a Sonia Monroy le pagaron sólo 300 € por aguantar en directo imágenes de pelis porno hechas por su novio, que ¡está estudiando ginecología! (el chiste es muy fácil). La muchacha no tenía ni idea, por supuesto, no me sean malpensados. Y claro, se mosquea: "¡¡encima de la mierda que me habéis pagao!!".

Como saben que estoy quitada por prescripción facultativa del Dr. House de todo este berenjenal no puedo contarles mucho más, pero les dejo unas perlas que he encontrado en la web de Tele 5:

Sobre Cuca García de Vinuesa:

- Jorge Javier Vázquez:
"Cuca llama a la menstruación tener el agapito"

- Nuria Bermúdez: "Yo no sé a qué hora pondrán las pruebas pero a las 12 tiene que estar en misa."

- Jorge Javier: "Hay quien dice que Cuca va a ir a evangelizar la isla."


Sobre Juanito El Golosina:

- Carmele: "Golosina llegó a operarse para parecerse a Lola Flores."

- Jimmy: "Yo conozco al Golosina desde que no tenía pechos."

Y es que estoy tan chuchurría últimamente que ni siquiera me apetece ver a esta panda. Debe ser la abstemia primaveral. Tendré que volver a los vodkatinis de media mañana.

lunes, 27 de abril de 2009

A dos grados Porto de Clint Eastwood

Seguro que ustedes conocen la "Teoría de los seis grados de separación": cualquier persona puede estar conectada a otra a través de una cadena de conocidos que no tiene más de cinco intermediarios, de tal forma que ambas personas se conectan con sólo seis enlaces. Y sobre dicha teoría existe una variante muy divertida, la Teoría de Bacon: en 1994, Kevin Bacon comentó durante una entrevista que él había trabajado con todos los actores de Hollywood o con alguien que hubiese trabajado con cualquiera de ellos, enunciando la "Teoría de los seis grados de separación de Kevin Bacon". Se trata de relacionar cualquier actor del mundo con este actor norteamericano mediante actores -o directores- que hayan trabajado en una misma película. El resultado es el "número Bacon" o el grado de separación entre el actor propuesto y Kevin Bacon. Incluso hay un juego por el cual metes cualquier nombre que esté en el IMDb y te hace la conexión con Bacon.

Prueben. Funciona hasta con Isa P., que tiene un nº 3 de Bacon. Es muy fácil:
Y yo estoy a 4 grados de Kevin Bacon. ¿Cómo? Verán, Juan Antonio Porto, guionista y maestro de guionistas, ha impartido un Taller de Guión esta semana y ha conseguido que yo tenga un 4 de Bacon, pero eso no es lo mejor. Lo mejor es que podemos cambiar la teoría de Bacon por la "Teoría de los dos grados de separación de Juan Antonio Porto" (¡chúpate esa, footloose!), ya que los que hemos asistido a sus clases estamos a dos grados Porto de Clint Eastwood, Orson Welles, Saramago, Cela, García Márquez, Robert de Niro, Coppola y de todo el cine español. Tal cual. Imaginen, sabiendo como saben que el tomatismo de servidora es tan legendario como su belleza, lo que he disfrutado estos días oyendo cómo Orson Welles se tragaba 12 platos de alubias con chorizo de una sentada, Clint Eastwood llegaba al rodaje hecho un cuatro en el coche de la sastra mientras que Sergio Leone fusilaba plano a plano el Yojimbo de Kurosawa, Coppola se ponía morado a cocido y Robert de Niro le hacía la autopsia a un filete (conocer este dato me viene muy bien para cuando venga a casa a cenar, venderé un riñón y le pondré buey de Kobe del que come en Nobu).

Porto nos ha seducido con la idea más revolucionaria del mundo: trabajar en lo que a uno le gusta. Rompedor ¿eh? Porque entre coño y coño (ahora entiendo por qué las señoras de derechas se quejan de que en el cine español se dicen muchas tacos; al lado de Porto yo parezco una ursulina) Porto nos ha llenado de ganas de leer, viajar, observar, leer, aprender, seguir leyendo y leer más. El auténtico revolutionary road. Que se vayan preparando, porque como a todos nos de por hacerle caso entonces sí que se va el sistema a tomar viento.

Pero además Porto tiene el mayor de los poderes posibles: el de contar historias, propias y ajenas, y hacer que las vivas. Porto proyecta la película con sus palabras. Interpreta los personajes, describe el escenario, te mete en situación y tararea la banda sonora delante de un solo descafeinado de máquina. Una delicia.

¿Y lo malo de todo esto? Pues que a semejante tío listo lo único que le pudimos enseñar nosotros es la hueva de maruca, que no la conocía (qué quieren, el presupuesto no daba para la de mújol), y que ahora estoy a 3 grados Porto de Marina Castaño. ¡Y a dos de Álvarez Cascos! ¡Glups!