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viernes, 29 de junio de 2012

Tróspidos: Segunda Generación

PUBLICADO EL 21 DE JUNIO EN DETELE

En esta búsqueda de especies raras que sigue Cuatro, vuelven los tróspidos más tróspidos que nunca. La selección de esta temporada se desveló el miércoles en “Bienvenida de solteros”. Vistos los especímenes, el programa debería de presentarlo David Attenmborough en lugar de Luján Argüelles.
- Javier, que a sus 30 años y con esa naturalidad incestuosa que te da tocarle el culo y las tetas a tu progenitora cuando se te pone en el flequillo, le pide a su madre que le afeite el culo. “¿Cómo te voy a depilar el culo si te estoy haciendo la merienda?”. Acumulación de tareas: la mama lo mismo te depila, que te corta jamón, que le manda videos guarros por WhatsApp a tus amigos (“Mira este bocadillo, les digo… y lleva una picha metía dentro”). Si el hijo escupe fuego, ella escupe perlas por esos labios tatuados: quiere una mujer femenina, ardiente, limpia, que sepa coger una plancha… “Una mujer, lo que es una mujer, vamos”. Sí. En 1912. Un cromo.


miércoles, 2 de mayo de 2012

A los pies de su señora


PUBLICADO EL 1 DE MAYO DE 2012 EN LA VERDAD

“Tener trabajo es vintage”, dice Rosa Belmonte. Pero vintage de lujo, añado yo (con su permiso, maestra), como tener un Balenciaga. Es lo más de lo más. Por eso las que habitualmente no han dado ni palo al agua se han puesto a currar, que a ellas no se les caen los anillos de Bulgari. Carmen Lomana declara que “El peor insulto es que digan que no trabajo”, y Carolina de Mónaco se va a hacer distribuidora Avon de un momento a otro: nada más que con las cremas reductoras que le va a vender a su hermano Alberto tiene para pagarle las clases de equitación a Carlota durante tres años. Celebrar hoy el 1 de mayo es más exclusivo que asistir al Baile de la Rosa.


Trabajar ha pasado de ser una maldición bíblica a una bendición, y ganarte el pan con el sudor de tu frente es lo mejor que te puede ocurrir, aunque te vayas solico a 800 kilómetros, aunque dejes aquí a tu familia, aunque no conozcas el idioma: A. ha encontrado trabajo en Portugal y en el Facebook tiene más felicitaciones que el día de su cumpleaños. Así que si usted es uno de esos afortunados con curro, aférrese a él con uñas y dientes. No se queje, no proteste. No se le ocurra tararear “Es una lata el trabajar” mientras archiva los informes, que Luis Aguilé se ha convertido en un símbolo de la contracultura, y vaya quemando los discos de Paco Ibáñez. Levántese todos los días a las siete de la mañana dando gracias por sus ojeras y su color cetrino. Si tiene un buen jefe (que los hay, me consta) guárdele fidelidad eterna. Y si su jefe le putea más que Meryl Streep a Anne Hathaway en “El diablo viste de Prada”, aguante como un campeón: es posible que se le acabe poniendo cara de José Luis López Vázquez o que, de repente, le salga una cofia y se despierte transmutado en Gracita Morales, que hay que ver qué cosas tiene el señorito, pero todo sea por seguir en el tajo. Aunque eso a mí no me pasa, claro, que yo tengo un jefe buenísimo, de verdad lo digo, que estoy a sus órdenes, Señor Director General. ¡Qué digo yo, Señor Director General! ¡Qué digo yo!... ¡Presidente! ¡Presidente!, que ese es el cargo que usted se merece. Póngame a los pies de su señora.