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lunes, 4 de febrero de 2008

Ya ves, Maribel

• Le dan el Goya a la Verdú. Y se emociona tanto que parece que exagera (es lo que tienen los actores, que uno no se fía de ellos: ¿está sobreactuada o es que Maribel cuando es feliz abre tanto la boca que parece que está haciendo ejercicios para que no se le forme el código de barras sobre el labio superior?). Ahora soy capaz de alegrarme por ella, pero si lo hubiera ganado hace unos años me habría dado un parraque: ir por la calle y ver los mupis con los anuncios de Little K y una Maribel rolliza hacía que a tu acompañante de turno se le volviera la cabeza del revés como a la niña de El Exorcista. Y una será muy feminista y todo lo que usted quiera, pero eso sienta como una patada en el mismísimo, y por eso (entre otras cosas, como ver "Belle Epoque" aguantando todo el rato comentarios tipo "¡qué culo tiene la Verdú!" hasta cuando se inclinaba para hacerle la cama a Jorge Sanz) la hemos odiado todas las tías de su generación. Así que ha tenido que pasar el tiempo y adelgazar un montón de kilos para que surgiera la actriz que había debajo de esas tetas y ese culo que Vicente Aranda y Antonio Giménez Rico se empeñaban en enseñar al resto del país. Probablemente no sea casualidad que lo haya ganado en una peli dirigida por una mujer.

• ¿Y Alfredo Landa? No, Landa no parecía sobreactuado, parecía sobrepasado. Acompañado de por Pepe Sacristán y Miguel Rellán, que le entregaron el Goya honorífico (ya dijo que no lo recogería de manos de Garci), no acertaba a hilar dos palabras seguidas. Su Maite sufría desde su asiento viendo como uno de los más grandes se trabucaba a la hora de expresar su agradecimiento ("habla, habla" parecía decirle -como ya no tenemos el experto en lectura de labios del Tomate, no estoy segura de que fuera eso, me disculparán-), así que Landa, consciente de su lío verbal, le pidió a ella y a sus hijos que subieran al escenario para acompañarle en su recogida y en su despedida. Adiós, maestro.

• En "7 vidas" triunfo de Sole (Amparo Baró mejor actriz de reparto); Carlota y Gonzalo se fueron al piso de al lado sin premio. Gonzalo de Castro tenía una cara que era un poema, y es que una nominación a "mejor actor revelación" pasados los 40 cuando uno lleva toda la vida trabajando en esto tiene que sentar como un tiro. Pero claro, peor sienta que no te den el Goya, y así se quedó el pobre. Y encima tendrá que invitar a Sole a un chinchón en el "Kasi Ke No". Angelico.

• Otro con cara de mala leche fue Carlos Larrañaga. Es lo que tiene creerse un adolescente: que uno reacciona como tal. Y eso que le dieron el Goya a su nuera y tenían fiesta segura, que si no se levanta y se va.

Alberto San Juan se lleva el Goya al mejor actor y lo dedica, entre otros, a la "disolución de esa cosa llamada Conferencia Episcopal". Mi churri me mira con cara de "qué ganas de marcha tienen", y lleva razón, pero a mí me da igual. San Juan sonríe a la cámara y yo voto por la disolución de la Conferencia Episcopal, por la de la ONU y por la de Corporación Dermoestética si hace falta. Además alguien tiene que echar carnaza a todos los panfletos digitales y no digitales que esta mañana circulan por ahí y que esperan como agua de mayo cualquier manifestación política o similar de la gente del cine para poner a caldo a los titiriteros, como ellos les llaman (para colmo Alberto es hijo de Máximo, el dibujante de "El País" ¡pa qué quieren más!). Hombre, yo puestos a elegir preferiría ser titiritera que no títere como ellos, pero bueno, así les va.

Corbacho un pelín más flojo que el año pasado (será la falta de sorpresa) pero divertido de todas formas, especialmente en los doblajes de las nominadas a la mejor película: el de "El Orfanato" ("El Loft Barato", retituló, con Belén Rueda intentando pagar la hipoteca haciendo anuncios de leche) era genial, pero el de "Las 13 rojiblancas" parece que no le sentó muy bien a una de sus protagonistas, Nadia de Santiago, porque puso un careto de mosqueo en plan "qué poca vergüenza, reirse así de esas pobres mujeres" que ni les cuento. Ya les digo, es lo que tienen los adolescentes. De todas formas lo mejor de Corbacho no estaba preparado, fue cuando se confundió y llamó a Belén Rueda "Belén Esteban". Jurl, jurl.

• Belén Rueda Esteban llevaba un vestidazo de Carolina Herrera en rojo (no sé si era un homenaje casual a Valentino, pero el rojo y el rollo sirena versión años cuarenta dominaron el tema), Goya Toledo otro modelazo (y encima sale con Olivier Martinez ¡hija de mi vida!) y Najwa Nimri un escotazo que recordaba a Susana Estrada cuando Tierno le entregó el premio del diario "Pueblo". Ah, y que alguien le diga a la estupenda Isabel Coixet dos cosas: uno, pasar por la pelu no te hace peor directora, y dos, a partir de cierta edad "hay que llevar una manguita" que ya lo dice mi madrina. Y es que para ir sin mangas y escotazo o tienes los brazos de Madonna o pareces Aramís Fuster invocando a la democracia para que no acabe el Tomate (¿lo vieron? Épico).

• Al final a la Academia le salió la vena intensa y no premiaron a "El Orfanato" como la mejor peli; se lo dieron a "La Soledad" y también a su director, Jaime Rosales. De todas formas Bayona (o su clónico, no sé, a su lado estaba sentado un tío exactamente igual que él y se pasaron toda la noche jugando al despiste con los realizadores de la 1) ya había recogido su premio al mejor director novel. En fin, un montón de pelis premiadas y, por tanto, buenas en teoría, que veré en Digital Plus Dios mediante.

• Todos los premios aquí: http://www.hoycinema.com/especial/losgoya/

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Gracias a todos los que me han llamado muy preocupados dándome el pésame por lo del Tomate. Lo voy llevando, lo voy llevando...

martes, 8 de enero de 2008

Champú dorado

Este año nos quedamos sin los Globos de Oro. Y mira que soy partidaria de las strikes y de los guionistas, pero como me joroben también los Oscars servidora y la WGA (Writers Guild of America) la vamos a tener. Porque yo gano un Oscar cada dos o tres años. No, no me pongan esa cara y no miren para otro lado: ¿a ustedes nunca le han dado uno? ¿No? ¿Seguro? Bueno, a lo mejor se han llevado un Tony, un Emmy o un Grammy. O una Palma de Oro en Cannes. O un León de Oro en el Festival de Publicidad. O si les va el rollo patrio, un Goya (un Ondas no, que no dan tiempo para los agradecimientos y una no puede lucirse). Si vuelan muy alto o si les ponen los escotes de la princesa Magdalena, un Nobel. Y si lo que les mola es recoger el premio en pantalón corto y rozarse y abrazarse con un montón de tíos sudados y semidesnudos, la Champions. ¿Será por premios?
El tema es que estoy convencida de que más de uno se ha colocado delante del espejo y ha agredecido el premio a sus padres, a su abuela recientemente desaparecida, a su novio/a y a su hijo/a. Yo me he llevado tres: por "El silencio de los corderos", por "Million Dollar Baby" y por "Volver". No, cuatro: se me olvidaba el de "Monster's Ball", cuando Adrian Brody me plantó aquel pedazo de beso (jurlll!!!). Nominada he estado muchas veces (hay que perder de vez en cuando para que todo el mundo hable de la injusticia que se ha cometido contigo) y la cara de "oh, estoy un poco desilusionada, pero muy contenta de que se lo hayan dado a Meryl Streep, gran actriz y mejor persona" me sale de maravilla. Para eso soy actriz. Y de las mejores, que tengo cuatro Oscars.
Pero lo más divertido es ojear el Vogue y decidir qué se pone una para las galas. Yo utilizo siempre la misma política: diseñador español para premios extranjeros, diseñador extranjero para premios españoles. Si es un Goya me coloco un Galliano, un Armani Haute Couture o un Marc Jacobs. Si se trata de un Oscar o de una Palma de Oro, un Jesús de Pozo o un sybillazo. Nunca, jamás, un Hannibal Laguna: un hombre que ha vestido a Norma Duval no puede vestirme a mí. Es una cuestión de principios. Y bien que lo siento porque últimamente hace cosas espectaculares, pero servidora posee férreos valores.
Así que, como mujer experimentada en estas lides que soy, les dejo una serie de recomendaciones para cuando reciban su premio: no acudan a recogerlo acompañados de la pareja de turno, luego se pasarán la vida viendo imágenes donde aparecen con un tipo/a al que ahora aborrecen. Pronuncien un discurso corto, pero emotivo y gracioso; lloren un pelín al principio, hagan como que no pueden hablar durante un instante, esperen al segundo aplauso y entonces arranquen ya sin titubeos (sólo en el caso de premios del mundo del entertainment, si es tema literario, alegría contenida y austeridad). Bajen del avión con las gafas puestas y el premio en la mano; los periodistas querrán fotografiarle con él. Nunca digan que lo ponen en el salón: o en el baño o se lo dan a su madre para que lo coloque entre el Diploma acreditativo de su participación en la San Silvestre de 1981 y el cenicero de barro que hizo en preescolar por el Día del Padre. Jamás ganen un Grammy Latino (es lo más cutre que hay). Sí, pueden llevarse el galardón al mejor actor de cine porno, concretamente en la feria anual de la industria pornográfica de Las Vegas. Nunca ganen un premio por la actividad profesional que desempeñan en la realidad: si no se lo dan jamás, su grado de frustración será mayúsculo. Y si se lo dan, no me lo cuenten: mi grado de envidia es tan mayúsculo como mi frustración (les diré que me alegro mucho y me creerán porque soy actriz -¿les he dicho ya que tengo cuatro Oscars?-, pero es mentira). Y por encima de todo y sobre todo, no cojan el bote de champú anticaída como si fuera la estatuilla: el espejo les devolverá una imagen tan patética que se darán cuenta de lo pavos que son. Y se deprimirán mucho.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Semana de Cine de Cartagena II

• Clausura de la Semana de Cine de Cartagena y el Teatro Circo se viene abajo con Manuel Alexandre. Pequeñito y emocionado, con todo el público en pie aplaudiendo y muchas lágrimas (servidora con rimmel waterproof, que ya tiene experiencia) recibe la Carabela de Plata a toda su trayectoria. "¡Maestro!" le gritan desde las butacas. Pero un poco más y tenemos una maldición tipo premio Donostia (ya saben, se lo entregaban a una actor y éste moría al poco tiempo, como pasó con Bette Davis y con Anthony Perkins), porque Alexandre tropezó subiendo la rampa de acceso al escenario. Menos mal que andaba por allí Andoni Ferreño, presentador del acto, y lo pilló al vuelo (Ferreño sólo hizo dos cosas bien esa noche, una fue ésta, ahora les cuento la otra).

• Gala rapidita, muy bien planificada y con una escenografía estupenda que hizo una empresa de Barcelona. Lo peor: el descontrol en la proyección de imágenes y un Andoni Ferreño fatal. Por lo visto estuvo de copas hasta las mil el día antes y estaba bastante espeso. Leía muy rápido, sin ganas y sin gracia (nenico, que te están pagando!).

• Premios per tutti y premiados que no asisten (qué casualidad, la mayoría estaban currando y no podían desplazarse hasta Cartagena, para que luego digan que no hay trabajo en esto del cine). Afortunadamente los que vienen son estupendos: Eduardo Chapero Jackson, que ya sólo merece un premio por trabajar en esto sin cambiarse el apellido, recogió su galardón al Mejor Corto por "Alumbramiento", peli multipremiada (León de Oro en Venecia, mejor corto en los Premios de Cine Europeo) y con críticas excelentes. Cuando le entregaron el galardón en forma de carabela, Eduardo dijo que era muy chulo y que lo iba a poner al lado de su barco de los Clicks de Famobil. Menos mal que no le entregaron el otro premio en forma de Submarino Peral, porque éste no les cuento lo que parecía. Para tenerlo en la mesilla de noche, vaya.

• Veo de cerca a Ana Álvarez y me da un patatús. Ya no es que sea guapísima (que lo es) y que tenga unos rasgos fabulosos (que los tiene), es que posee una cara absolutamente limpia y luminosa.

• Fiestuqui en el Club Naval. Descubro que tengo vocación de canapera. Don Manuel Alexandre sentadito, haciéndose fotos ("si puedo hablar mientras me las hago, ¿eh?") y recibiendo elogios. También se dejan fotografiar Ana Álvarez y Jorge Lucas (Daniel Echegaray en "Yo soy Bea"), al que tienen el morro de preguntarle si es homosexual como su personaje en la serie (pero qué bebe la gente??!!). Riversson el mago deja a todo el personal con la boca abierta improvisando juegos de cartas. Suena de fondo una banda estupenda, Sweet Alchemy, que lo mismo le tira a los Rolling que a los U2. Juancho (sí, el mismo que me decía aquello de "enhorabuena, querida, has alcanzado las más altas cotas de la sociedad local" pero que no se ha resistido a venirse con nosotros -¡toma del frasco, carrasco!-) se pasa la noche diciéndome "Uy, pero si esta canción tiene 18 años por lo menos". Parece la VH1, que te pone los videos con cartelitos tipo "Depeche Mode. Everything Counts. 1983" y claro, te entra una leche que pa qué al darte cuenta de los años que tienes.

• Ferreño no para de hacerse fotos con las señoras (Ferreño es de gustarle mucho a las madres) y sube al escenario para animar al público (segunda cosa que hizo bien) acompañado de Joseba Vázquez, un director de cortos que se acaba de estrenar como largometrajista con "Trío de Ases", con tráiler incluido en la Gala de Clausura, un pedo fabuloso y una novia simpatiquísima, Verónika Moral (otra de cara luminosa). Consiguen que la gente se despendole; fin de fiesta cantando por los Burning. Mucho, mucho frío fuera: esa noche sí procedían las pieles y hasta las camisetas de Damart Thermolactyl.
• Y una pregunta: ¿Por qué La Verdad le ha dado tan poca cancha al Festival? El domingo ponían en portada a Manuel Alexandre (si no lo hacen es para matarlos) pero luego le daban boleto a la clausura con media página. A lo mejor estoy equivocada, pero me da la sensación de que la cobertura de la Semana ha sido un poco floja. Para una cosa que hay, nenes!

• Por fin, los premios. Aquí van (cortesía de La Verdad, por cierto):

- LARGOS:
- Mejor película: "El baño del Papa" de Enrique Fernández y César Charlone
- Mejor director: Fatih Akim por "Al otro lado"
- Mejor guión: Fatih Akim por "Al otro lado"
- Mejor actor: César Troncoso por "El baño del Papa"
- Mejor fotografía: Ostad Ali por "Buda expolotó por vergüenza"
- Mejor actriz: Helen Griffin por "Little White Lies"

CORTOS
- Mejor corto: "Alumbramiento" de Eduardo Chapero Jackson
- Mención especial: "The Dark Side"de José Corral
- Mejor director: Elías León Siminiani por "Ludoterapia"
- Mejor guión: Miguel Ángel Blanca y Alejandro Marzoa por "Temporada 92-93"
- Mejor fotografía: Alejandro Oset por "Diente por Ojo"
- Mejor corto de animación: "La Dama en el umbral" de Jorge Dayas

CORTOS MURCIANOS
- Mejor corto: "Liquidación total" de David Macián
- Segundo mejor corto: "Los Infiernos" de Lucía Asensio Pérez

PREMIO JURADO JOVEN:
- "Little White Lies" de Caradog W. James