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miércoles, 12 de abril de 2017

AMORES GORDOS

PUBLICADO EN LA VERDAD EL MARTES 11 DE ABRIL DE 2017
Acabáramos: a Paula Echevarría y a David Bustamante se les rompió el amor. No sé si de tanto usarlo, de tanto loco abrazo sin medida o de tan grandioso, pero se les rompió. Chimpún. Finito. Y se produce una conmoción de proporciones épicas, y se lía, y se lanzan a buscar las causas y los motivos, y se aventuran teorías, y se monta la mundial. En fin, la tontuna de siempre. Como si alguien supiera porqué se acaba el amor. Y, como si por saberlo, pudiera resucitarse.
Escribe Enrique Jardiel Poncela que "El amor es como las cajas de cerillas, que desde el primer momento sabemos que se nos tiene que acabar, y se nos acaba cuando menos lo esperamos". Lo que no dice Jardiel es que hay algunos que llevan un mechero en el bolsillo, y otros que mojan las cerillas a conciencia. De todas formas, para hablar sobre el desamor prefiero a Jardiel Poncela o a Manuel Alejandro antes que a Neruda o a Benedetti, esos señores tan raros a los que les pasa un autobús emocional por encima y se ponen a escribir rimas en lugar de emborracharse, maldecir al otro, mentarle a la familia mientras le tiras la ropa por la ventana y martirizarse escuchando canciones de amor en bucle. Ahora Paula no podrá escuchar ni un disco de Bustamante sin ponerse a llorar (a mí me pasa lo mismo cuando lo oigo, pero por motivos de criterio musical).

Lo bueno es que el desamor adelgaza. A los afortunados, claro, que yo soy de las que tengo una pena y me tiro a por el helado de chocolate como una loca. O a por el gintonic con torreznos, a lo Paquita Salas. También lo decía Jardiel Poncela: "La vida es tan amarga que abre las ganas de comer". A Barbra Streisand, en cambio, no le engordan ni el amor ni el desamor, sino Donald Trump: "Donald Trump me está haciendo ganar peso. Empiezo el día con líquidos, pero después de las noticias de la mañana como tortitas bañadas en sirope de arce". Pues la pobre va lista: puede ir pidiendo ya cita en el Natur House, que Trump ha hecho ventosa en el sillón presidencial. A mí me engorda José María Aznar, que es verlo y entrarme ganas de comerme un cocido montañés. Menos mal que ya sale poco, porque me estaba poniendo hecha un tordo.



LA PENA DEL DIVORCIO DE PAULA Y BUSTA ES QUE YA NO NOS DEJARÁN
FOTOMONTAJES TAN PRECIOSÍSIMOS COMO EL QUE ILUSTRA ESTAS LÍNEAS.


jueves, 12 de enero de 2017

DESCUBRIMIENTOS

PUBLICADO EN LA VERDAD EL MARTES 10 DE ENERO DE 2017

Qué mal ha empezado el año el pobre Íker Jiménez: un grupo de científicos ha descubierto el origen de unas potentes señales de radio que se recibían desde fuera de nuestra galaxia. Y no proceden ni del planeta Raticulín ni de una civilización alienígena, sino de una estrella de neutrones situada a 3.000 millones de años luz de distancia. La ciencia y su tonta manía de explicarlo todo, que se vive mucho mejor creyendo en extraterrestres, fantasmas y mengues que guiándote por el raciocinio, dónde va a parar. Como la reina Silvia de Suecia, que ha declarado que existen fantasmas en su palacio de Drottningholm, y se ha quedado tan pancha. "Hay pequeños amigos... fantasmas. Todos son muy amables, pero a veces te sientes como si no estuvieras completamente solo". Esas afirmaciones hacen que una se replantee la monarquía; esas y algunos estilismos de las casas reales, que hay días en que a las royals parece que las haya vestido Paquita Salas.

En estos primeros días de 2017 también han descubierto que hay una parte de nuestro interior que no estaba en los atlas de anatomía humana, que esto es un no parar de hallazgos y revelaciones. El órgano en cuestión se llama mesenterio, está en el aparato digestivo y, aunque ya se ha determinado su estructura, aún no se sabe para qué sirve. Pero ya se lo digo yo desde aquí: para echarle la culpa de todo. De que yo esté hecha una foca después de las Navidades, del calentamiento global, del programa de las Campos y del pelo de Trump. Siempre hay que tener algo o alguien a los que colgarles el muerto. "Errar es humano, pero más lo es culpar de ello a otros", decía Baltasar Gracián. Vale. Pues más humano aún es que te culpen de algo y que tú te hagas el loco: el Consejo de Estado responsabiliza en un informe al Ministerio de Defensa del accidente en el que murieron 62 militares por el accidente del Yak-42 en 2003, y Trillo como si oyera llover. Que Trillo es altivo y prepotente no es ningún descubrimiento, y tampoco lo es que las señales que claman por su cese no proceden de una galaxia a millones de años luz, sino de los familiares de las víctimas. También decía Gracián que "Todos los necios son obstinados y todos los obstinados son necios". Pues eso. Que viva Honduras.