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miércoles, 16 de enero de 2013

Tú misma


PUBLICADO EL 15 DE ENERO DE 2013 EN LA VERDAD

Nuevos amigos. O viejos, no lo sé, porque llevamos años comunicándonos por las redes, pero llega el momento de conocernos en persona y me entra el cólico miserere: en internet puedes mostrarte ingeniosa y divertida sin serlo, y hasta mona, que en Facebook sólo cuelgas las fotos en las que estás favorecida, y en Twitter te da tiempo a consultar lo que no sabes y a pensar la mejor respuesta; es como hacer un examen con chuletas. Pero en la vida real no hay chuletas que valgan: en el cara a cara y con luz natural una, al final, acaba delatándose.

Le confieso a una amiga el temor que tengo a decepcionar a estos blogueros cultísimos, monísimos y de Barcelona, capital olímpica del moderneo, con los que he quedado para comer. Y me da el peor consejo que se me puede dar: “Sé tú misma”. ¿Yo misma? Si fuera yo misma, los tuiteros se piraban en el aperitivo. Si fuera yo misma, esta columna llevaría más tacos que una conversación entre Alberto Chicote y Victoria Abril. Si fuera yo misma pesaría 120 kilos, que a mi mismidad le pirran los bocatas de panceta. Ser uno mismo suele ser un error terrible a no ser que lo conviertas en un valor, como la Esteban, que ha logrado que “el yo soy asín y punto” se lo paguen a precio de oro.

Y allá voy, con mi collar de Bimba y Lola y mi santo como complementos, a conocer a esta pareja de blogueross modernísimos y dispuesta a inmolarme, que últimamente no doy pie con bola con los estilismos: si me compro una camiseta de French Connection, descubro aterrada que la cantante de Camela tiene otra igual, y si me pongo rollo “homeless chic” llevando unos guantes sin dedos, un abuelo en la parada del autobús me pregunta si tengo muchas casas para limpiar. Pero gracias al vino de Jumilla y a que los blogueros son aún más estupendos en persona, yo y yo misma conseguimos pasar la prueba disfrazadas de avezadas columnistas. Y es que, al final, la autenticidad es subjetiva: si como decía Antonia San Juan en “Todo sobre mi madre”, “Una es más auténtica cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí misma", yo he soñado de mí misma que escribo enfundada en unos pantalones pitillo. Voy a pedir hora para la liposucción.