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miércoles, 19 de junio de 2013

Barra americana


PUBLICADO EN LA VERDAD EL 18 DE JUNIO DE 2013

Siempre veo las noticias a salto de mata, entre viaje y viaje a la cocina para echarle un ojo a la comida, por lo que al final sólo pillo retales de información y acabo mezclándolo todo: el otro día llegué a creer que la alerta amarilla era el aviso de una invasión norcoreana. Así que cuando oigo a Pedro Piqueras de fondo diciendo que la barra americana se va a convertir en deporte olímpico, me posee el espíritu de Curry Valenzuela y empiezo a despotricar como una loca.

Pero no, tras poner las lentejas a fuego lento, salgo y veo a unas tipas estupendas diciendo que el “pole dance” tendría que ser una disciplina deportiva, que para practicarlo hay que ser una atleta y que hay que luchar contra los prejuicios: algunas no le pueden decir a sus novios lo que hacen porque creen que es cosa de strippers. Pues hijas, sí que vais a tener que luchar contra los prejuicios, sí, que convence tú ahora a los muchachos de que lo que hacía Chiqui Martí en “Crónicas Marcianas” era un deporte. Y luego está lo de Obregón: ¿os acordáis de “Ana y los 7”? Yo tampoco, pero salía perpetrando un personaje mezcla entre Mary Poppins y bailarina de barra americana. Y claro, como era una serie familiar según TVE, otra generación de niños perdidos que tenemos.

Aunque si no puedes con el enemigo, únete a él: yo voto por Obregón como seleccionadora nacional. No se rían, que desde que a Cayetano Martínez de Irujo lo propusieron este año al Príncipe de Asturias de Deportes, todo es posible. Y Anita es muy amiga del príncipe Alberto (el que siempre nos toca los pinreles cuando se trata de organizar unas olimpiadas en España), así que seguro que la tía se trae los Juegos Olímpicos a Madrid y los hacemos en Eurovegas. Y para motivar a las deportistas, ni música de “Gladiator” a lo Guardiola, ni Ben Cross corriendo por la playa en “Carros de fuego”: un episodio de la serie de Obregón y a triunfar. Ya sé que esto último es muy duro, amigas, pero el deporte es sacrificio. Así que recibid desde aquí toda mi admiración, por eso y porque no sé cómo podéis hacer esas cosas sin descoyuntaros vivas. Yo soy más de la otra barra, de la horizontal. En esa podemos competir Mario Vaquerizo y yo, que en levantamiento de cerveza somos deportistas de élite. Medalla asegurada.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Padres modernos


PUBLICADO EN LA VERDAD EL 19 DE MARZO DE 2013

Hoy es el santo de mi santo. Está de felicitación doble porque, además de santo, es padre (que no Santo Padre, no se confundan, que por muy majo que sea el Papa Francisco no está como para marcarse un Pájaro Espino). Y, como padre moderno que es, pertenece a esa nueva especie de hombres desconcertados que ven con horror cómo sus hijos prefieren el “Gangnam Style” a los AC/DC, que se compran los Madelmanes y no los sacan de sus cajas (y los chiquillos que por qué no me los dejas, y los padres que porque me los vas a romper, y los chiquillos que entonces para qué los compras si no podemos jugar con ellos), y que se han prometido a sí mismos no decir jamás “Cuando seas padre comerás huevos”. Pero todo llegará, porque si las madres estamos perdidas, ellos ni les cuento.

Los padres modernos ya no tienen la mirada de los padres de antes, esa mirada que acababa con cualquier discusión porque estaba cargada de promesas (te prometía que, como siguieras por ahí, ibas a estar castigado hasta que Mario Vaquerizo se cortara la melena). Ahora los padres ponen la mirada Sabater, la de Leticia Sabater, porque se quedan bizcos esperando a que los críos obedezcan. Nosotras ya no podemos ni utilizar el “Cuando venga tu padre, verás”. Nada. La igualdad radica en que no nos hacen ni puñetero caso ni a las madres ni a los padres; la conciliación, en que tanto ellos como nosotras vamos de cráneo entre deberes, extraescolares, funciones del colegio y días sin clase. Pero los padres de ahora, como los de antes, siguen subiendo a los niños a caballito, y enseñándoles a montar en bici, y jugando con ellos, y explicándoles las matemáticas, y llevándoles en brazos hasta su cuarto cuando se quedan dormidos en el sofá. Son héroes en el microcosmos familiar, y si tienen que serlo también en el mundo exterior para proteger a sus hijos, lo serán. Y hoy, cuando les llegue una tarjeta con una corbata malamente pintada en el colegio, se pondrán más contentos que si les hubieran regalado un Barceló, y cambiarán la mirada Sabater por una más tierna que un PowerPoint de gaticos, y se comerán a besos a sus hijos. Así que, por todo eso y por todo lo que no me cabe en esta columna, felicidades, papás. A los de antes y a los de ahora. 

miércoles, 11 de abril de 2012

Las aventuras de Mario (II)

PUBLICADO EL 6 DE ABRIL DE 2012 EN DETELE


Han vuelto Marito y Olvi. Si en la temporada pasada la boda era el tema central (http://rosapalo.blogspot.com.es/2011/06/las-aventuras-de-mario.html), en esta es el viaje a Los Ángeles lo que nos tendrá pegadicos al sofá, un argumento que da mucho de sí: Mario con jet lag puede hacer que las fuerzas armadas norteamericanas decreten un DEFCON 2. De hecho, preparando su viaje con Alaska, Topacio y las Nancys (servidora es muy fan de Juan Pedro y de su flequillo), Mario ya nos ha dejado perlas del tamaño de un huevo de avestruz: desde “Lo que me da miedo es irme por la selva”, “¡¡Qué selva, si es un desierto!!” (frase a la altura de Belén Esteban y su “Dubrovnik, la perla del Antártico”) hasta confundir el Cañón del Colorado con el puente de San Francisco. A Marito no le regalaron por su Primera Comunión una bola de mundo, está claro. Y verlos a todos viajando por la costa oeste va a ser un como si John Waters dirigiera un mix entre Priscilla, reina del desierto y Caravana de mujeres. Es decir, un desparrame.

Columna completa en http://detele.es/2012/04/las-aventuras-de-mario-ii/