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miércoles, 17 de diciembre de 2014

Colegas


PUBLICADO EL MARTES 16 DE DICIEMBRE DE 2014 EN LA VERDAD

Servidora es morena, celulítica y misántropa; tan sociable como Fernando Fernán Gómez un día de resaca, tan solidaria con los demás como Carmen Lomana con los pobres. Vivo en una casa en lugar de en un piso para no asistir a las reuniones de las asociaciones de vecinos, jamás me he afiliado a nada, no voto, no me manifiesto, no colaboro con ninguna ONG y tengo la misma necesidad de pertenecer a un colectivo que de meterme cerillas debajo de las uñas. Nunca he practicado deportes de equipo (bueno, nunca he practicado ningún deporte), escribo porque puedo hacerlo sola y el día que se inventó el e-mail y ya no tuve que hablar con nadie por teléfono fue el más feliz de mi vida. Soy la fábula de la rana y el escorpión hecha señora de provincias. Qué quieren, es mi carácter.

En “La bola de cristal”, el único programa donde a los críos los han tratado como a adultos y no como a enanos descerebrados, metían cortinillas con mensajes: mientras desayunábamos los sábados por la mañana galletas María con Cola-Cao, nos soltaban un “Solo no puedo, con amigos sí” entre Kiko Veneno haciendo de Frankestein  y Santiago Auserón antes de ponerse tonto con el son cubano. Pero exceptuando a la Bruja Avería gritando “Viva el mal, viva el capital”, que a punto estuvo de convencerme de que me afiliara a las juventudes del PCE (aunque luego me quedé en anarquista burguesa, lo único que te permite ser progre y comer jamón de pata negra sin que la conciencia social te atormente), ninguno de esos anuncios hizo mella en mí.

Curiosamente, hace poco empecé a darme cuenta de que Lolo Rico tenía razón. Que sola no puedo, pero con amigos sí. Que los necesito para muchas cosas, y no sólo para que me ayuden a pintarme las uñas de la mano derecha. Que tengo viejos amigos que siguen al pie del cañón; que he hecho nuevos amigos cuando pensaba que ya no iba a anotar más números en la agenda del móvil. Que los amigos son la familia que tú eliges. Que los amigos de mis amigas no son mis amigos (servidora es incapaz de levantarle el novio a nadie), pero mis amigos sí que lo son. Y que, en el fondo, soy más permeable de lo que creía, más dependiente de lo que pensaba y más rana que escorpión.

miércoles, 9 de enero de 2013

Superhéroes de barrio


PUBLICADO EL 8 DE ENERO DE 2013 EN LA VERDAD

Navidades y niños en casa: me pongo al día con todas las películas infantiles del mundo, incluyendo sesión doble de Batman. Y, a pesar de las estupendas versiones de Nolan, Batman me sigue cayendo gordo. Nunca he entendido que un supermillonario que lo tiene todo se deje machacar por los villanos, tenga un coche tan feo como el Batmóvil y trabaje en una Batcueva que huele a cacarruta de murciélago. Será porque nosotros no estamos acostumbrados a que los tíos con pasta lo sacrifiquen todo para ayudar a los más débiles, que no veo yo a Paquirrín repartiendo mamporros a diestro y siniestro embutido en un chándal de látex, pero el caso es que Batman no me impresiona lo más mínimo. Además, yo ya tengo un superpoder: soy la Mujer Invisible, porque desde que cumplí los cuarenta los tíos ni me miran. Aunque el poder que me gustaría tener es el de comer sin engordar, que se han acabado las fiestas y yo estoy más rellena que el pavo de Nochebuena: si me ve Arguinaño, me trincha. Ése sí que es un superpoder con fuste y no el de trepar por las paredes, que ya me dirán ustedes para qué quiero yo escalar ventanas si vivo en un bajo.

Por eso me identifico más con los superhéroes patrios, como Superlópez. Su creador, JAN, acaba de rechazar la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. No sé si JAN es supertonto o superlisto por hacer eso, pero sí que es supercoherente, lo cual hoy en día es una auténtica heroicidad. Y se suma así a la paloma supermana y al resto de lo superhéroes de barrio que cantaba Kiko Veneno y que resisten un día tras otro sin esperar medallas a cambio: las abuelas que tiran de pensión para alimentar a sus familias, los padres que han conseguido que los Reyes de este año no noten la crisis sacando de donde no hay y los que se siguen levantando todas las mañanas pensando que sí, que hoy van a encontrar trabajo. Pero mientras, los supervillanos siguen haciendo de las suyas: abres un periódico y te encuentras al Joker, al Espantapájaros y a Dos Caras todos juntos. A este paso sí que vamos a necesitar a Batman, y hasta a Super Ratón. Y no olviden supervitaminarse y mineralizarse, que nos va a hacer falta.